Apuestas con bonos gratis en 2026: $1,000 MXN que llegan con tarea

Updated noviembre 2026
Licensed
usAvailable in US
Fast payouts
18+ Only

Datos actualizados a 7 noviembre 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación se cotejaron con lo que cada operador y las compilaciones de casas legales publican sobre la Dirección General de Juegos y Sorteos.

Una caja de regalo con listón dorado junto a un boleto de apuesta sobre un mostrador de madera
Caliente anuncia en su página principal $1,000 MXN sin depósito para nuevos usuarios.

Un bono gratis no es dinero. Es un préstamo de casa que se paga apostando, y el precio se cobra en momios, en plazos y en boletos que tienes que cerrar antes de que el calendario te alcance. Nadie discute eso en los anuncios. La palabra que sí aparece, en letras grandes y con signos de admiración, es “gratis”, y es la que más trabajo le va a costar al lector de esta página si la lee como una promesa y no como un contrato.

México es un mercado raro para esto. No existe una licencia de apuestas online, no hay una ley hecha para internet y el texto que gobierna la materia cumple casi ocho décadas. Los sitios que operan aquí lo hacen colgados del permiso de un permisionario con local físico, y ese detalle cambia todo lo que un bono significa: en un mercado con reglas de casino antiguas y una autoridad que revisa, el bono no es un gesto de generosidad sino una herramienta comercial que absorbe impuestos, retiene cuentas y se diseña con la calculadora abierta.

Aquí está el recorrido: cómo funciona un bono y qué se exige para cobrarlo, dónde mirar antes de aceptarlo, cómo se comparan nueve casas que operan con permiso, qué dice la normativa mexicana —poco y con la boca chica— y por dónde entra la protección del jugador cuando la pierdes. Y al final, la aritmética que ningún anuncio pone en el banner: cuánto vale de verdad una apuesta gratis.

Cómo funciona un bono de bienvenida y qué se firma al aceptarlo

Un bono de bienvenida es saldo que la casa pone a tu nombre y que no puedes sacar tal cual. Nace atado a un requisito de apuesta, en México se le dice rollover, y ese requisito es la única cifra del bono que importa de verdad. Todo lo demás —el monto, el nombre bonito, el listón dorado del creativo— se entiende solo cuando sabes cuántas veces hay que mover ese saldo y a qué momio.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de Caliente exige un rollover de 10 veces.

El mecanismo es siempre el mismo, cambien las palabras. Recibes un importe, sea por registrarte o por depositar. Ese importe entra a tu cuenta como saldo promocional, separado del saldo real. Para convertirlo en dinero retirable hay que apostarlo un número de veces, y en la mayoría de los casos ni siquiera basta con eso: hay un momio mínimo por boleto, un número mínimo de apuestas y una fecha de caducidad. Cumplido todo, el saldo pasa a ser retirable. Incumplido, se evapora sin ceremonia.

La diferencia entre bono de bienvenida y apuesta gratis

Un bono de bienvenida y una apuesta gratis no son lo mismo, aunque casa y reseña los usen como sinónimos. El bono acredita saldo; la apuesta gratis financia un boleto concreto y el dinero que la casa pone en él nunca pasa por tu bolsillo. De ahí sale una asimetría que sorprende a mucha gente la primera vez: si ganas un boleto pagado con apuesta gratis, la casa te acredita la ganancia pero no te devuelve el importe promocional. El saldo que financió el boleto se consume al cerrarlo.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Playdoit describe su bono de $1,000 MXN en un lugar con primer depósito y en otro sin depósito, por lo que conviene revisar las condiciones antes de usarlo.

La consecuencia práctica es incómoda. Con un bono de $1,000 MXN apostado a un momio de 1,90 y ganador, la ganancia limpia es de $900 MXN, porque el importe del bono no viaja con el premio. Eso no es una trampa; es la definición de la cosa. Pero explica por qué la reseña de un bono y la reseña de una apuesta gratis no pueden compararse por su titular.

Las casas mexicanas usan ambas formas. Caliente anuncia en su portada una apuesta sin depósito de $1,000 MXN para usuarios nuevos, además de la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y su página no aclara si las dos valen solo para deportes. La ficha de Playdoit, en cambio, anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y en un apartado lo describe como ligado al primer depósito y en otro como sin depósito. Dos ofertas del mismo tamaño nominal que pueden ser cosas distintas según la pantalla desde la que se lean.

Requisitos de apuesta, momio mínimo y plazo

El requisito de apuesta se expresa como un multiplicador: un rollover de 10 veces significa que hay que apostar diez veces el importe del bono antes de poder retirarlo. Ese multiplicador es la cifra más elocuente de toda la oferta porque traduce el regalo a volumen. Un bono de $1,000 MXN con diez vueltas exige mover $10,000 MXN en boletos. Eso no es una opinión sobre la oferta, es el contrato.

El rollover es la primera de tres condiciones y nunca viaja solo. La segunda es el momio mínimo, que fija el precio más bajo al que un boleto cuenta para liberar el bono; un momio mínimo alto deja fuera los favoritos claros y te empuja a precios que la casa paga peor. La tercera es el plazo de vigencia: si el requisito no se cumple dentro de la ventana, el saldo promocional se pierde o se cancela. Cada operador fija las tres, y ninguna de las tres es negociable.

En Caliente, la única oferta sin depósito con cifras concretas que aparece en los listados revisados, las reseñas de casas de apuestas hablan de un rollover de 10 veces sobre los $1,000 MXN, y algunas añaden al menos 10 apuestas, momios entre +100 y +2000, apuesta mínima de $50 MXN y 30 días de vigencia. Las reseñas no coinciden entre ellas, así que conviene tomar ese 10 como una referencia de reseña y no como el número del contrato. El contrato vive en la página de términos del operador, y ahí es donde hay que leerlo.

Un aviso que vale para cualquier marca: un bono sin depósito sigue sujeto a requisitos de apuesta y suele llevar tope de ganancias y plazo de vigencia que cada operador decide. El “sin depósito” describe cómo entra el saldo, no cuánto cuesta convertirlo en retiro.

Bono de depósito, apuesta gratis y cashback

La tercera familia de incentivos es la que se cobra al usuario de otra manera: en actividad. Un bono de depósito duplica o multiplica lo que pones, con su propio rollover y su propio tope. Campobet anuncia un bono de recarga semanal deportivo del 50 % hasta $10,000 MXN, y Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN. Rushbet monta un programa de lealtad donde las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, más un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Betway ofrece un club con apuestas gratis semanales y momios mejorados. Nada de eso es efectivo que llegue solo; todo es actividad que se devuelve en forma de saldo con condiciones.

Aquí conviene decirlo sin adornos: un cashback del 5 % sobre el volumen apostado no es un 5 % de rentabilidad, es una fracción del margen que la casa ya te cobró. Si un mercado tiene un margen del 5 %, el cashback te devuelve una parte de ese margen y el resto se queda donde estaba. El bono mueve dinero entre dos bolsillos del mismo mercado.

Los permisos de cada marca, marca por marca

Marca Permiso de SEGOB, tal como lo declara su fuente Cómo lo declara la fuente citada
Caliente DGG/SP/404/97 pie de página de caliente.mx; titular según la fuente: Tecnología de Entretenimiento Caliplay
Betway 4184 según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según una compilación de casas de apuestas; titular: Libros Foráneos, Codere México
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, que difiere sobre el titular
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera
Pickwin sin número impreso: las fuentes se contradicen el número que da una compilación es el que el pie de Betcris atribuye a Producciones Móviles
1xBet DGJS/0002/2020 según una compilación de casas de apuestas; titular: Entretenimientos Naturales
Betcris sin número impreso: el pie del sitio y la tabla del titular difieren titular según la fuente: Producciones Móviles

Ningún renglón de esa tabla lleva el sello de la autoridad. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica una lista de sitios autorizados y, en el periodo revisado, esa lista no pudo abrirse; las compilaciones privadas se contradicen en más de un número. Los dos huecos de la tabla son el síntoma más honesto del mercado: donde dos fuentes serias no coinciden, imprimir un número sería inventarlo. El detalle completo, con las implicaciones para el jugador, está en la sección sobre el marco legal.

Nuestra selección: nueve casas con permiso y lo que pesa en cada una

Esta lista no es una recomendación ni un podio. Son nueve marcas que operan en México bajo el paraguas de un permiso de la Secretaría de Gobernación, revisadas sobre lo que sus propios listados y pies de página dicen. La comparación está construida sobre cuatro cosas: qué dice la marca de su permiso, qué incentivos publica, qué tan explícitas son las condiciones de esos incentivos y qué herramientas de control tiene la cuenta. Ninguna columna mide “generosidad”, porque la generosidad no es un dato.

El orden no implica jerarquía. Es el orden en que las revisamos, y la razón está en lo que cada una aporta a la comparación, no en un puntaje final. Hay marcas con más de un permiso, marcas cuyo bono no se describe con el mismo nombre en dos pantallas distintas y marcas cuyo permiso aparece sin número porque las fuentes públicas se contradicen. Leer la lista en diagonal produce una impresión falsa de certeza.

Caliente: la apuesta sin depósito que domina la portada

Caliente abre su página principal con $1,000 MXN sin depósito para usuarios nuevos y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si las dos ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese silencio no es un detalle cosmético: puede ser la diferencia entre un saldo utilizable en deportes y un saldo que solo se mueve en casino, y son dos productos con requisitos y márgenes distintos.

La app Caliente Deportes añade transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. En el pie de su sitio, caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

Sobre el permiso: aparece como DGG/SP/404/97 en el pie del propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular según esa fuente, y sin confirmación oficial disponible. Nada de eso distingue a Caliente de sus vecinas; lo que la distingue es que es la única del grupo con una oferta sin depósito publicada con cifra en su propia portada.

El veredicto: es la marca que mejor funciona como primera cuenta, y también la que más obliga a leer. El bono sin depósito promete entrar sin poner un peso, pero las reseñas que lo describen hablan de diez vueltas y de una apuesta mínima de $50 MXN, y no coinciden en el plazo. Quien quiera ese bono debería abrir la página de términos antes de registrarse, no después.

Betway: catálogo largo y dos escalones de momio

Betway anuncia en su app más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El volumen de eventos es una ventaja concreta para quien apuesta a ligas menores o a mercados laterales, donde la disponibilidad del partido es la mitad del problema.

Los momios mejorados merecen una advertencia estructural. Un momio “mejorado” se compara contra algo, y ese algo suele ser el momio base del mismo mercado en la misma casa. La mejora es real, el aplauso es inmerecido. La prueba no está en el adjetivo sino en el número junto al nombre del mercado.

Su permiso aparece como 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México como titular, y sin confirmación oficial. Otra vez: dato de compilación, no de la autoridad.

El veredicto: la oferta de Betway no se sostiene por el bono de bienvenida sino por el ancho del programa. Si el bono del catálogo no cubre tu liga, las 2,000 líneas semanales sí lo harán, y ahí el club de apuestas gratis termina valiendo más que el regalo de entrada.

Codere: bono con cifra y depósitos con nombre propio

Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Los métodos importan en México: SPEI mueve el dinero desde la banca en línea sin pasar por un mostrador, y OXXO permite depositar en efectivo con un comprobante, algo que en un país donde buena parte del consumo se paga en efectivo no es un adorno.

Su aplicación cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis (freebets). La ficha de la app dice además que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La política de cierre de cuenta es la línea más útil de esa ficha, porque el cierre es justamente lo que un usuario necesita poder ejecutar cuando la cosa deja de ser entretenimiento.

El permiso aparece como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según una compilación de casas de apuestas, con Libros Foráneos, Codere México, como titular, y sin confirmación oficial.

El veredicto: la combinación de bono alto y depósito en efectivo en tienda hace de Codere la opción más práctica para quien no tiene tarjeta o no quiere vincular una a una cuenta de juego. El “hasta” del bono, en cambio, es el típico techo que solo alcanza quien deposita fuerte.

Playdoit: dos versiones del mismo bono

Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y la misma ficha de su app lo describe en un apartado como ligado al primer depósito y en otro como sin depósito. Ahí está el problema, entero y sin adornos: dos pantallas de la misma marca describen la condición de manera incompatible.

Para el lector eso se traduce en un paso obligatorio, no en una opinión. Antes de aceptar, hay que abrir la página de términos y confirmar tres cosas: si el saldo requiere depósito previo, qué rollover lleva y hasta cuándo dura. Si la propia marca se contradice en su escaparate, la única fuente aceptable es el documento contractual.

Su permiso aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular, y sin confirmación oficial.

El veredicto: Playdoit compite con un monto de entrada visible y lo arruina con una ambigüedad que el usuario tiene que resolver a mano. Para quien esté dispuesto a leer términos, la oferta es verificable. Para quien no, el bono es una lotería de condiciones, y esa es una probabilidad que nadie debería aceptar.

Strendus: tres permisos y ningún bono confirmado

Strendus aparece en las compilaciones con tres referencias de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y dos titulares distintos según la fuente: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Ninguna de esas referencias viene de la autoridad, y una compilación seria advierte que la lista oficial de la DGJS no pudo abrirse.

Ese enredo no es culpa del usuario, pero le afecta. Un permiso cuádruple con titular en disputa significa que verificar la situación de la marca exige trabajo que el usuario no tiene por qué hacer. La lectura útil es prudente: mientras no haya confirmación pública, la marca se trata como cualquier otra sujeta a permiso, sin concederle el beneficio de la duda ni quitárselo.

Sobre el bono de bienvenida, los listados revisados de Strendus no ofrecen una cifra que podamos poner en una comparación. La marca entra en la lista por su pieza en el mapa de permisos, no por su oferta de entrada.

El veredicto: Strendus es la marca que enseña lo que vale una lista oficial ausente. Sin registro público, la situación de una casa se reconstruye a mano y con contradicciones, y la única defensa es no creerle a nadie sin documento. Si el bono es lo que te trae, esta ficha no te da con qué decidir.

Novibet: un permiso con número y una oferta discreta

Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera como titular, y sin confirmación oficial. El número es de los pocos que aparece completo y con un solo titular en las compilaciones consultadas, lo cual es un alivio estadístico dentro de este mercado.

La marca se sostiene sobre una oferta más callada que la de sus vecinas. Los listados revisados no le atribuyen un bono de entrada con cifras, y eso cambia el perfil del usuario al que le sirve: quien llega buscando el regalo más visible probablemente no la elija, y quien llega buscando una cuenta de uso continuo tiene menos ruido promocional que aguantar.

El veredicto: Novibet es la opción de quien no quiere que un saldo promocional le marque el calendario de apuestas. Menos incentivo también significa menos requisito pendiente, y para un apostador disciplinado eso es una ventaja, no un hueco.

Pickwin: permiso que no se puede imprimir

Pickwin opera con el permiso de su permisionario, y ahí se acaba lo verificable: las fuentes se contradicen sobre el número. Una compilación da uno, y el que da es, además, el número que el pie de Betcris atribuye a Producciones Móviles. Con Producciones Móviles como titular nombrado por las fuentes, el resultado es una marca cuya referencia legal no se puede escribir sin equivocarse.

El episodio es más útil que la marca. Muestra que en México la relación entre una casa y su permisionario se documenta de forma indirecta: el permiso puede vivir en el titular y la marca presentarse al público sin número propio. Eso no convierte a Pickwin en irregular; la convierte en difícil de verificar, que es una categoría distinta y también un riesgo distinto.

Los listados revisados no le atribuyen una oferta de bienvenida con cifras.

El veredicto: mientras las fuentes públicas se contradigan, Pickwin se queda fuera de cualquier lista que exija un dato legal verificable. Quien la use debería pedir el número de permiso directamente al operador antes de depositar, y guardar la respuesta.

1xBet: catálogo amplio y una cadena de titularidad confusa

1xBet ofrece en su app apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Es de las fichas con más oferta declarada, y la combinación de transmisión en vivo con mercados de esports cubre un tipo de usuario que las casas locales despachan de prisa.

La letra legal es la más confusa del grupo. El permiso aparece como DGJS/0002/2020 según una compilación de casas de apuestas, con Entretenimientos Naturales como titular, y esa misma fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la tienda de aplicaciones lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Ahí hay dos nombres y ninguna confirmación de que describan lo mismo.

El veredicto: es la marca más completa del grupo en oferta de producto y la menos clara en su cadena de titularidad. Para quien quiere ver el partido y apostarlo en la misma pantalla, la propuesta es difícil de igualar; para quien quiere saber quién responde legalmente de su saldo, la página de términos no basta y hay que preguntar por escrito.

Betcris: dos números de permiso y una oferta sin cifra

Betcris llega con una rareza administrativa: el número que aparece en el pie de su propio sitio y el que aparece en la tabla de la fuente citada no coinciden, y el del pie está a nombre de Producciones Móviles. Cuando el propio operador y la compilación no dicen lo mismo, el detalle deja de ser técnico y se vuelve material para el usuario.

En su pie de página, Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Es el aviso mejor redactado del grupo en ese punto: la última frase va más allá del mínimo legal y pone la restricción en el lado de la promoción, no solo en el del acceso.

Los listados revisados no le atribuyen una oferta de bienvenida con cifras.

El veredicto: el aviso de juego responsable de Betcris está por encima del de sus vecinas, y su documentación de permiso, por debajo. Esa mezcla define al usuario que le saca provecho: alguien que ya sabe lo que hace y no necesita que la casa le explique el formato, pero que debería revisar la referencia del permiso antes de depositar.

Qué mirar antes de aceptar un bono: criterios de comparación

El criterio que decide casi siempre es el más aburrido: el rollover. Un bono grande con un multiplicador alto exige más volumen que un bono modesto con uno bajo, y el volumen es la única magnitud que se traduce en horas de pantalla. Comparar dos bonos por su titular es como comparar dos coches por el color.

El costo real de cumplir el rollover

El costo no es el monto apostado, es lo que queda en el camino. Si hay que mover $10,000 MXN a un momio mínimo, y el margen del mercado se come una parte de cada peso que pasa por él, el requisito tiene un precio esperado que se puede estimar antes de aceptar. Un rollover de 10 veces sobre $1,000 MXN es $10,000 MXN de apuestas obligadas; a un margen del 5 % en el mercado que uses, la cuenta dice que cumplir el requisito cuesta alrededor de $500 MXN en promedio. Ese número es la clave del asunto: el bono no es gratis, es un descuento.

Conviene decirlo una vez y no repetirlo: los $500 MXN son una estimación estadística bajo el supuesto de que apuestas el bono a un margen del 5 %, no una pérdida garantizada para nadie en particular. Quien acierte sale mejor; quien no, peor. Lo que la cifra describe es el costo medio del ejercicio.

El tope de ganancias y el plazo de vigencia

Dos condiciones silenciosas hacen más daño que el rollover porque no aparecen en el titular. El tope de ganancias limita cuánto puedes retirar como fruto del bono: si el tope es bajo, una racha afortunada se queda en la casa. El plazo de vigencia pone fecha al cumplimiento del requisito, y un plazo corto obliga a concentrar apuestas en pocos días, que es exactamente lo contrario de lo que aconseja cualquier manual de juego responsable. Un bono sin depósito suele llevar tope y plazo, y ambos los fija cada operador.

Momios mínimos y qué mercados cuentan

El momio mínimo es un filtro de precio, y su efecto es más sutil de lo que parece. Excluye los favoritos claros —los que un apostador prudente elegiría— y deja como elegibles los precios altos, donde la varianza es mayor y el margen de la casa, en combinada, se acumula. En una apuesta combinada los momios se multiplican, pero también se multiplican los márgenes de los mercados implicados. Un boleto de tres patas al 1,90 cada una paga 6,86 por cada peso, y cada pata pasó por la tijera de la casa.

Ese es el intercambio que un momio mínimo impone, y explica por qué un rollover de diez vueltas se cumple mucho más fácil en apuestas sencillas a precios medios que en combinadas de momio alto.

La apuesta gratis del grupo, en promedio cuánto vale

Una apuesta gratis se mide por lo que deja, no por lo que promete. El cálculo con sus términos es directo: sobre un boleto cuyo importe promocional no se devuelve junto con la ganancia, el valor medio depende del momio al que se juegue y del margen del mercado. En un mercado de dos resultados a momio 1,90 y 1,90 —un ejemplo, no un precio cotizado— la casa paga aproximadamente el 95 % de lo apostado, o sea que se queda con cerca del 5 %. Jugar una apuesta gratis de $1,000 MXN en ese mercado devuelve, en promedio, entre $400 MXN y $500 MXN de valor real, según el momio exacto al que se cierre el boleto. Es una estimación sobre muchas apuestas, no el resultado de una sola.

La banda se explica sola: cuanto más alto el momio, más cerca del 95 % del importe promocional retienes; cuanto más bajo, más se lo queda la casa en forma de premio pequeño. De ahí sale la única regla práctica que se puede dar sin conocer el futuro: una apuesta gratis rinde más jugada a precio medio en una apuesta sencilla que diluida en una combinada con momios mínimos cumplidos a regañadientes.

La ley mexicana: permiso de SEGOB, qué cubre y qué no promete

México no tiene una licencia de apuestas online. Tiene un permiso: un acto administrativo temporal que la Secretaría de Gobernación concede a un permisionario, según lo define el artículo 3 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La palabra correcta es “permiso”, y esa precisión no es un capricho de estilo, es la clave del régimen.

La ley de base es de 1947. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos con apuestas y las rifas, y permite únicamente los que quedan expresamente autorizados. El artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar, el artículo 8 le permite clausurar establecimientos sin autorización, el artículo 9 prohíbe ubicar locales cerca de escuelas o centros de trabajo y el artículo 10 reparte la colaboración con estados y municipios.

El Reglamento, la DGJS y la lista que no se puede abrir

El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 es el texto que da forma al día a día. Su artículo 1 somete a autorización, control e inspección los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Su artículo 2 es el más incómodo del sistema: lo que no está expresamente previsto queda prohibido. Y su artículo 28 reconoce, entre los permisos relevantes para apuestas, los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles según el artículo 31, y sus titulares deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y mantener una fianza, según el artículo 29.

El reglamento no menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio no puede tener una licencia digital autónoma y opera colgado del permiso de un titular autorizado con local físico; un mismo permisionario puede operar varias marcas. Ahí está la explicación de por qué tantos dominios comparten titulares en la tabla de permisos más arriba.

La Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, y lleva los procedimientos de sanción. Publica una lista de sitios autorizados que, en el periodo revisado, no pudo abrirse. De ahí que ningún número de permiso de esta página se presente como oficial. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas que circulan se contradicen: un reporte habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras, contar sería inventar.

Qué se puede apostar y con qué condiciones

Las apuestas deportivas están permitidas solo a través del permiso de SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen artículo propio en el Reglamento. Las apuestas mutuas y las carreras están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el “cruce de apuestas”, del que los menores nunca pueden participar según el artículo 5. Sobre bolsas de apuestas no hay disposición alguna, y esta página no afirma que exista una en México. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Sobre edad e identidad, el Reglamento prohíbe en su artículo 5 la entrada de menores a las áreas de apuestas de los establecimientos y al cruce de apuestas, pero no fija un número; las marcas declaran 18+ en sus propios listados y pies de página, y una edad legal general para el juego no queda establecida. Los operadores verifican usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, siendo el juego una actividad vulnerable frente a la ley antilavado; los documentos exigidos no están fijados en un estatuto.

Protección al jugador: límites, autoexclusión y juego responsable

Aquí es donde el permiso mexicano muestra su costura. No hay un registro nacional de autoexclusión. Un jugador que se registra en México no puede pedir que una autoridad lo bloquee en todas las casas a la vez, como ocurre en otros mercados, porque esa autoridad no lleva lista. La autoexclusión existe, es voluntaria y es interna de cada operador.

Las herramientas disponibles son las que cada marca lista en su propia ficha: pausas, límites de depósito y autoexclusión. No hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal prevista en el Reglamento. Si el único freno es el que el propio jugador configura, configurarlo antes de la primera apuesta deja de ser una formalidad.

Dónde ves los avisos y dónde los buscas en serio

Las marcas incluyen advertencias. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Betcris añade que el servicio no se promociona a menores de 18 años.

Los avisos son un piso, no una red. El cierre de cuenta es la herramienta con más consecuencia práctica de todas las enumeradas, porque es la única que un jugador puede ejecutar sin depender de su propia fuerza de voluntad cada noche. Quien sospeche que va a usarla debería confirmar antes cómo funciona en la marca elegida.

Cómo se arma una cuenta sin excederse

Un orden práctico reduce el riesgo sin depender de la suerte. Antes de depositar, conviene fijar en la cuenta un límite de depósito y, si la marca lo permite, un límite de pérdida; después, revisar si existe una opción de pausa o de autoexclusión y saber dónde está. Para el bono, el paso previo es leer los términos y anotar tres datos: el rollover, el momio mínimo y la fecha límite. Con esos tres números, el bono deja de ser una sorpresa y pasa a ser un cálculo que puedes aceptar o rechazar con conocimiento.

La advertencia sobre el primer bono es específica: un saldo promocional invita a apostar más de lo habitual para cumplir el requisito, y el requisito está diseñado para eso. Quien acepte un bono está aceptando un calendario de apuestas, no solo un regalo.

Impuestos sobre los premios: IEPS del operador, ISR del jugador

La reforma fiscal tocó al sector y se siente en los bonos. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, tras la reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes la tasa era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

La base del impuesto no está establecida de manera unívoca. El texto consultado dice solo “valor de la actividad”; la prensa habla del monto total apostado. No se afirma que sea 50 % de lo apostado ni 50 % de los ingresos brutos, porque ninguna de esas dos lecturas está fijada. Ese medio punto importa: es la diferencia entre un impuesto sobre el volumen y un impuesto sobre el margen.

Después de la subida, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es el dato que explica por qué las ofertas de este año se ven menos generosas que las de temporadas anteriores, y por qué el rollover subió.

ISR, retenciones y declaración anual del jugador

Para el jugador, el premio es ingreso. La Ley del ISR, en sus artículos 137 y 138, considera ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su tasa no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual.

El operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Esa constancia es la que sostiene la declaración, y quien no la guarde tendrá que reconstruirla después.

Un límite que conviene no cruzar con optimismo: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente. El tratamiento de los premios obtenidos en sitios sin permiso no está establecido, y ante la duda la posición sensata es consultar a un contador o asesor fiscal.

SEGOB, bloqueos y el estado cambiante de dos marcas

El cumplimiento se siente más en el dominio que en la caja. El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente permitido y el artículo 8 de la ley de 1947 faculta a la Secretaría para clausurar establecimientos sin autorización; la Secretaría ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. Una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida.

La cronología reciente es un registro de inestabilidad. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos cerraron en 2026.

Por eso el estado de esas dos marcas se escribe con fecha y nunca como “abiertas” o “cerradas” hoy. La situación cambia entre una resolución y la siguiente, y una página que afirme el estado actual estará equivocada la mitad del tiempo.

La diferencia práctica entre permiso mexicano y marca de fuera

Una marca con permiso mexicano aporta cuatro cosas concretas: un domicilio legal en el país, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de verificación de identidad y de prevención de lavado, y la emisión de un CFDI de retenciones. Una marca offshore no aporta ninguna de las cuatro. El saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y el usuario no tiene a quién reclamarle. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, dicho de la forma más directa: no lo son.

Eso no convierte a toda marca local en buena ni a toda marca de fuera en fraudulenta. Convierte la relación en algo distinto. Frente a una marca con permiso, el jugador discute con una empresa sujeta a la autoridad mexicana; frente a una sin permiso, discute con quien quiera que conteste el correo.

No hay un registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos. Es el hueco compartido del sistema, y es el que un jugador debería llenar por su cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde encuentro sus condiciones?

El bono acredita saldo promocional que no se retira hasta cumplir un requisito de apuesta. El rollover, el momio mínimo, el plazo y el tope de ganancias que fija cada operador son las condiciones reales de la oferta, y viven en la página de términos de la casa, no en el banner. Ahí hay que leerlas antes de aceptar el bono.

¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono de bienvenida?

El rollover es el número de veces que hay que apostar el importe del bono antes de poder retirarlo: diez veces sobre $1,000 MXN son $10,000 MXN de apuestas obligadas. El momio mínimo es el precio más bajo al que un boleto cuenta para liberar el bono, y deja fuera los favoritos de precio corto.

¿Por qué el importe de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?

Porque la apuesta gratis es saldo promocional que la casa pone en un boleto, y ese saldo se consume al cerrarlo, ganes o pierdas. Si el boleto gana a momio 1,90, te acreditan la ganancia y no el importe promocional: en $1,000 MXN son $900 MXN de ganancia neta.

¿Cómo verificar si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

Conviene revisar el pie de página del propio sitio, donde las marcas muestran su número de permiso y su titular, y después consultar el listado de sitios autorizados de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Ese listado público ha presentado problemas para abrirse, así que cuando la fuente oficial no responde la referencia queda sin confirmar.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

El operador retiene. La Ley del ISR prevé 1 % cuando el estado no grava el premio o su tasa no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %; la Ciudad de México aplica 6 % estatal, alrededor de 7 % en total. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración a la que estás obligado.

¿Cómo configurar límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Los límites son herramientas internas de cada operador: se configuran en la cuenta, en la sección de juego responsable, antes de depositar. En México no existe un límite legal de depósito ni de pérdida, y tampoco un registro nacional de autoexclusión, así que el control que no configures tú no lo configura nadie más.

Creado por la redacción de «Guiademomios».

Bono sin depósito en apuestas: qué exige de verdad
Bono sin depósito en apuestas: qué exige de verdad

Comparación de nueve casas con permiso de la SEGOB en México: qué pide cada bono…

Rollover en apuestas: qué cuesta cada bono y qué se queda la casa
Rollover en apuestas: qué cuesta cada bono y qué se queda la casa

Guía del rollover en apuestas deportivas en México: cómo se calcula lo que exige cada…

Bono de registro en apuestas: qué exige y qué cuesta cobrarlo
Bono de registro en apuestas: qué exige y qué cuesta cobrarlo

Comparación de nueve casas con permiso de SEGOB en México y análisis del costo real…