Apuestas deportivas para mañana 2026: nueve marcas, un permiso y un margen
Datos actualizados a 6 noviembre 2026. Los números de permiso que aparecen más abajo se contrastaron con la lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos y con los pies de página y fichas de tienda de cada marca.

Antes de elegir un partido hay que elegir quién se queda con una parte del boleto. En México esa decisión pasa por un documento administrativo —el permiso de la Secretaría de Gobernación— y por un porcentaje que casi nunca aparece escrito: el margen de la casa. Un momio de 1,90 no es un precio neutro. Es un precio con recorte, y ese recorte es la primera cosa que este texto pone sobre la mesa.
Nueve marcas de apuestas deportivas operan en México con un permiso de la SEGOB emitido a nombre de un permisionario con local físico. Ninguna sostiene una licencia digital propia, porque la figura no existe en la ley mexicana. Ese es el punto de partida, y también la razón por la que dos nombres conocidos —bet365.mx y Betano— llevan meses apagados y siguen apareciendo en las conversaciones como si estuvieran abiertos.
- Cuando el mercado abre sus puertas: horarios, momios y lo que cuesta cada boleto
- La clasificación: nueve plataformas bajo la lupa del costo
- Strendus: tres números de permiso y ninguna confirmación oficial
- Novibet: la estructura clara y el permisionario de frontera
- Caliente: el permiso más viejo de la lista y el bono peor explicado
- Codere: 30 deportes en la app y un bono anunciado sin condiciones
- 1xBet: catálogo enorme y un permiso que no cuadra con la app
- Pickwin: quinielas, survivors y un número de permiso que no se imprime
- Betcris: permiso compartido, licencia maltesa y la app más funcional
- Playdoit: cinco deportes con Playboost y un bono que no se entiende
- Betway: permiso corto, huella internacional
- El marco legal: permiso, no licencia, y dos nombres apagados
- Impuestos: el IEPS de la casa, el ISR del premio y el CFDI que llega
- Juego responsable: sin padrón nacional, todo depende del menú
- Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas para mañana en México
Cuando el mercado abre sus puertas: horarios, momios y lo que cuesta cada boleto
El programa del día siguiente se arma por la noche. Las ligas europeas publican sus momios a primera hora de la mañana mexicana, la Liga MX los suelta unos días antes y los partidos de la Concacaf aparecen con poco margen de maniobra. Quien apuesta para mañana está, casi siempre, comprando un precio que ya lleva horas en pantalla y que ya se movió al menos una vez.

Qué es un momio y qué se lleva la casa
El momio es el número que convierte una cantidad apostada en un pago. En un mercado de dos resultados —el ejemplo más limpio que existe— la casa pone 1,90 a cada lado. Si se suman las probabilidades implícitas de esos dos precios, 1 ÷ 1,90 más 1 ÷ 1,90, sale 1,0526. El mercado reparte entonces alrededor del 95 % de lo apostado y la casa retiene cerca del 5 % como margen. Con momios de 1,90/1,90 la retención se mueve en una banda estrecha alrededor de ese 5 %, y esa banda es el precio real de cada boleto: no se paga al cerrar la apuesta, se descuenta del momio antes de que el aficionado lo vea.
Conviene decirlo sin adornos. “Cuota justa” no significa que la casa renuncie a nada: significa que el margen se estrecha. En un mercado de tres vías, el mismo ejercicio con tres precios reparte menos que en uno de dos, y en una combinada se multiplican los márgenes de cada pata. Ahí está la diferencia entre apostar y jugar a largo plazo.

La apuesta para mañana y el calendario del día
El calendario manda más de lo que parece. Una apuesta colocada la noche anterior se liquida con los momios de cierre, y el cierre es la hora en que entra el dinero informado. Para quien apuesta desde México, el partido europeo de las 14:00 ya vivió su mañana entera de movimientos. Eso no es una desventaja ni una ventaja; es una condición del producto, y quien la ignora compara precios que ya no existen.
Construir el boleto sin regalar margen
El margen se acumula por pata. Dos selecciones a 1,90/1,90 cada una no dan un margen doble, dan la suma de dos recortes, y una casa que retiene 5 % en el mercado principal suele retener más en los secundarios. La consecuencia práctica es simple: las combinadas largas son el formato donde el margen pesa más, y no por mala fe de nadie, sino porque el recorte se multiplica. El “parlay” que promete multiplicar el pago multiplica antes el costo.
Hay otra partida que no aparece en el boleto y que se paga al final: el retiro anticipado. Vender una posición abierta tiene su propio precio, fijado por la casa, y no siempre es el que el aficionado imagina cuando ve la cifra en pantalla. Quien usa esta herramienta como red de seguridad la está comprando, no recibiéndola.
La clasificación: nueve plataformas bajo la lupa del costo
Un ranking de casas de apuestas no mide quién reparte más dinero, mide quién cobra menos por el mismo servicio. Las tres variables que deciden casi todo son el permiso que la marca muestra, el margen que esconde en sus momios y las condiciones que pone al bono de bienvenida. Con eso se ordena la lista, y con eso conviene leerla.
| Marca | Estatus del permiso SEGOB | Lo que destaca la marca |
|---|---|---|
| Strendus | Permiso (fuente: compilación) | Sin detalle público |
| Novibet | Permiso (fuente: compilación) | Sin detalle público |
| Caliente | Permiso (sitio propio) | Transmisión en vivo, creador de apuestas |
| Codere | Permiso (fuente: compilación) | Estadísticas, más de 30 deportes |
| 1xBet | Permiso (fuente: compilación) | Bonos, programa de lealtad |
| Pickwin | Permiso (referencia cruzada) | Quinielas y survivors |
| Betcris | Permiso (referencia cruzada) | Parlay, retiro anticipado |
| Playdoit | Permiso (fuente: compilación) | Playboost, retiro anticipado |
| Betway | Permiso (fuente: compilación) | Sin detalle público |
Cómo se lee esta lista
Criterios, en orden de peso. Primero, que la marca publique un número de permiso y el nombre del permisionario: no es una garantía, pero es la única trazabilidad disponible en un mercado sin padrón consultable. Segundo, la altura del margen en los mercados que el aficionado mexicano usa de verdad —el 1X2 del futbol y el más/menos de goles—. Tercero, lo que cuesta el bono: rollover, plazo y momio mínimo. Cuarto, la mecánica de depósito y retiro, donde SPEI y OXXO mandan.
Ninguna de las nueve es la más barata en todo. Cada una gana en un tramo y pierde en otro, y una marca que retiene poco en el principal puede compensarlo en los mercados secundarios o en las condiciones del bono. Un lector que solo mira el porcentaje de bienvenida está mirando el anzuelo, no el sedal.
Strendus: tres números de permiso y ninguna confirmación oficial
Strendus aparece con tres referencias distintas —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y las compilaciones que las recogen no coinciden sobre quién es el titular: unas apuntan a Atracciones y Emociones Vallarta y otras a New Ads. Según casasdeapuestaslegales.mx, la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, de modo que ninguno de esos números llega con sello de confirmación.
Tres números para un solo operador sugiere una cosa: permisos añadidos con el tiempo, cada uno para una modalidad o un local distinto. Es la forma en que el sistema mexicano crece, por acumulación y no por licencia única. Para el aficionado significa que el papel existe, aunque la trazabilidad se complique.
Un titular que cambia según la fuente es el tipo de detalle que un lector serio anota. No invalida la marca, pero sí baja la certeza en un escalón. Strendus conviene a quien quiere ver el número impreso y no necesita que sea el mismo en todas partes.
Novibet: la estructura clara y el permisionario de frontera
Novibet muestra el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y lo vincula a Comercial de Juegos de la Frontera, una sociedad cuyo nombre apunta al negocio de la frontera norte. Según casasdeapuestaslegales.mx, la confirmación oficial no está disponible porque la lista de la DGJS no pudo abrirse.
El dato interesante es el modelo: una marca de operación digital reconocible, montada sobre el permiso de una sociedad con local. Es exactamente la arquitectura que el Reglamento permite y la ley de 1947 no contempla. La marca pone la tecnología; el permisionario pone la habilitación.
Para quien compara poco más que la facilidad de registro, Novibet cumple. Para quien quiere un rastro largo de operación local, la respuesta es menos rotunda: aquí el valor está en el permiso, no en la antigüedad del nombre en México.
Caliente: el permiso más viejo de la lista y el bono peor explicado
Caliente exhibe en su propio pie de página el permiso DGG/SP/404/97, con la operación del sitio a cargo de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, y lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación. Es la única de las nueve que da el número desde su propia casa y no desde una compilación, y el 97 del final cuenta una historia: casi tres décadas de presencia en el negocio del entretenimiento mexicano.
La app Caliente Deportes, publicada por la misma sociedad, va en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; el uso queda restringido a mayores de 18 años. La cobertura es amplia y el envoltorio es el de siempre.
El problema está en el dinero de entrada. En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas valen solo para deportes. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito exige un rollover de 10 veces, mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de depósito cambian de una reseña a otra. Un rollover de 10 veces sobre $1,000 MXN son $10,000 MXN de apuestas obligatorias antes de que el saldo sea reclamable.
Ahí está el costo real de la oferta más visible del mercado mexicano. El “sin depósito” es real, y también es el más caro de los regalos: una decena de vueltas al mercado con la casa reteniendo su parte en cada vuelta. Quien reclame el bono debe leer los términos en la propia página antes de tocar el saldo, porque la única fuente que obliga es la que la marca publica.
Codere: 30 deportes en la app y un bono anunciado sin condiciones
Codere opera con las referencias DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos, según las compilaciones de referencia, y tampoco aquí hay confirmación oficial: la lista de la DGJS no pudo abrirse. La ficha de su app en la tienda mexicana sí es explícita sobre el marco: permiso de la SEGOB, uso limitado a mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta escritas.
El catálogo es el argumento fuerte: más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La app figura a nombre de Codere Newco, salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo que la convierte en una de las más veteranas del grupo. Un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN cierra la oferta, con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO.
La advertencia apunta al mismo sitio que en Caliente, con un matiz: la ficha anuncia hasta 7,000 MXN sin decir a qué se condiciona ese “hasta”. Las políticas de cierre de cuenta, en cambio, son lo mejor documentado del perfil, y para alguien que valora saber de antemano cómo se sale de una casa, eso pesa más que el titular.
Codere encaja con quien quiere amplitud de deportes y un texto claro sobre cómo cerrar la cuenta. El bono hay que tratarlo como una promesa con letra pequeña en otra parte.
1xBet: catálogo enorme y un permiso que no cuadra con la app
1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según las compilaciones de referencia, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. El detalle que llama la atención es otro: la tienda de aplicaciones publica la app bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular del permiso.
Ese desajuste entre quien tiene el papel y quien firma el producto digital es la clase de grieta que conviene mirar dos veces. No la convierte en ilegal, y desde luego no la vuelve equivalente a una marca sin permiso; la vuelve una marca cuya cadena de responsabilidad exige una pregunta extra antes de depositar.
El catálogo, mientras tanto, es de los más anchos: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Para quien apuesta a esports o sigue la UFC, la oferta es difícil de igualar en variedad.
1xBet va dirigida a quien prioriza el ancho del menú. Quien prioriza saber con certeza qué sociedad responde por su saldo tiene mejores opciones en esta misma lista.
Pickwin: quinielas, survivors y un número de permiso que no se imprime
Pickwin combina apuestas previas y en vivo con quinielas y “survivors”, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real. Es el perfil más lúdico de los nueve, y también el que menos se parece a una casa de apuestas tradicional.
El permiso pertenece a su permisionario, Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, pero el número no se imprime aquí: las fuentes se contradicen entre sí, y el número que da una compilación es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Cuando dos marcas distintas comparten una referencia en dos fuentes distintas, imprimirla sería inventar certeza.
La app la publica Atracciones America en la tienda mexicana, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El formato de quiniela y survivor tiene un atractivo obvio: convierte el pronóstico en un juego de temporada y no en una compra de momios.
Pickwin es para quien quiere competir con amigos más que exprimir un margen. Quien busque el permiso escrito con número completo, lo va a echar de menos.
Betcris: permiso compartido, licencia maltesa y la app más funcional
Betcris combina dos capas. Su permiso de la SEGOB aparece a nombre de Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, y la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. El número del permiso mexicano no se imprime porque el pie de página de la marca y la tabla de la compilación no muestran el mismo.
Esa doble estructura —permisionario mexicano más licencia europea— es la respuesta más común al hueco legal del país. La marca no presume de un permiso que no tiene; suma uno extranjero al papel local. Para el aficionado mexicano, lo que manda sigue siendo el permiso de la SEGOB, porque es el que explica por qué la marca puede operar aquí.
En producto, el perfil es de los más completos: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores y retiros rápidos, con métodos de pago locales y atención en español. La app la publica TV Global Enterprises, salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. En la página principal se ven los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados.
La amplitud regional tiene un filo: una app pensada para seis países no se afina en los detalles de uno. Aun así, la combinación de apuestas a jugadores, parlay del mismo juego y retiro anticipado es la más útil de la lista para quien sigue un partido entero.
Playdoit: cinco deportes con Playboost y un bono que no se entiende
Playdoit muestra el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, otra vez sin confirmación oficial posible. La app la publica Atracciones America en la tienda mexicana, salió en agosto de 2021 y la versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026, la misma fecha que la de Pickwin.
El producto cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es un menú más corto que el de Codere o 1xBet, y a cambio más ordenado.
El bono merece un párrafo aparte. La ficha anuncia $1,000 MXN de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Dos descripciones para una sola oferta no son un matiz: son una contradicción dentro de la propia marca, y el aficionado no puede saber qué está reclamando hasta que deposita. Se aceptan Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, se prometen retiros rápidos y pagos inmediatos, la ficha enlaza términos y pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años.
Playdoit sirve a quien apuesta futbol y basquetbol y quiere una interfaz sin exceso de mercados. El bono, en cambio, hay que verificarlo en los términos de la marca antes de creerle al escaparate.
Betway: permiso corto, huella internacional
Betway aparece con el permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, con la misma salvedad de siempre: la lista oficial no pudo abrirse y el número no llega confirmado. El titular es un frontón, es decir, un permisionario de los que el Reglamento faculta para obtener permisos complementarios de apuestas remotas.
Ese detalle explica el modelo mejor que cualquier eslogan. La marca global no trae una licencia mexicana; se monta sobre la habilitación de un recinto de frontón. Es la vía prevista, y por eso conviene mirarla como una estructura legal y no como una concesión especial.
En esta lista, Betway es el perfil con menos detalle público sobre su oferta deportiva en el país: el permiso está, la referencia es corta y el resto depende de lo que el aficionado vea al entrar. Para quien compara sobre todo el respaldo del nombre y no necesita un bono llamativo, la marca cumple sin ruido.
El marco legal: permiso, no licencia, y dos nombres apagados
México no tiene una licencia de apuestas en línea. Tiene un permiso. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas, y deja a salvo solo lo que se autoriza expresamente. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, lo dice por el otro lado del espejo: en su artículo 2, la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida.
La Secretaría de Gobernación interpreta y aplica la ley en la vía administrativa, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. El permiso, por definición del artículo 3, es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Entre los tipos relevantes están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Los permisos son intransferibles, y quien opera apuestas remotas debe rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, constituir fianza, contratar un seguro e informar operaciones sospechosas de lavado de dinero.
Ninguna ley mexicana nombra la apuesta en línea. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener licencia propia y se cuelga del permiso de un titular con local autorizado. De ahí que varias marcas internacionales operen con un permisionario local y que un mismo permisionario pueda correr más de un nombre comercial. La palabra correcta es “permiso”, y esa precisión decide muchas cosas: un permiso temporal no es una concesión perpetua, y el titular no es la marca.
Cómo se comprueba un permiso de la Secretaría de Gobernación
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un documento con los sitios autorizados. Ese documento no pudo abrirse al momento de armar esta comparación, y por eso todos los números de esta página llevan su fuente al lado: el pie de página de la marca o la compilación que lo recoge, nunca un sello oficial. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y la petición no se ha traducido en un padrón consultable.
Los conteos del mercado se contradicen: un informe habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras, contar resulta menos útil que mirar el papel que cada marca muestra. Una reforma que reemplace la ley de 1947 fue terminada por la SEGOB —según se reportó el 13 de octubre de 2026— y enviada al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la norma crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta, nada más.
Conviene detenerse en la carga de esa frase. “No es ley” significa que hoy nada obliga a una marca a ofrecer autoexclusión, y que la única herramienta disponible sigue siendo la que cada operador decide poner en su menú. Una reforma que lleva meses en un cajón no protege a nadie.
Qué se puede apostar y con qué condiciones
La apuesta deportiva solo es admisible a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen regla propia en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el “cruce de apuestas”, del que los menores nunca pueden participar.
De un mercado de intercambio no hay disposición alguna, y esta página no afirma que exista uno mexicano. De eventos restringidos —ligas inferiores o de menores— tampoco se encontró regla. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por mandato de su artículo 1.
Edad, identidad y las herramientas que la ley no exige
El Reglamento, en su artículo 5, veta a los menores en las áreas de apuestas de los establecimientos y en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Las marcas escriben “mayores de 18 años” en sus fichas y pies de página, y un número estatutario para el juego no está establecido. Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable frente a la ley de lavado de dinero; los documentos exigidos no están fijados en un texto legal.
No existe un registro nacional de autoexclusión. La autoexclusión es voluntaria y es una herramienta interna de cada marca. Tampoco hay límite legal de depósito o de pérdida, ni cuenta temporal prevista en alguna norma. La publicidad muestra la clave oficial del permiso y los avisos de juego responsable, según un reporte secundario.
Los dos nombres bloqueados y su estado cambiante
La cronología de bet365.mx y Betano está abierta y no admite una conclusión de una línea. En noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y las dos marcas quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra las dos marcas, según una sola fuente.
Nada de esto se puede escribir en presente. El estado es inestable por diseño y por litigio, y cualquier frase que diga “abierta” o “cerrada hoy” envejece mal. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados durante 2026.
Sobre la posición del aficionado, esta página no inventa: no está establecida una multa o un delito para quien simplemente apuesta en un sitio sin permiso, y por eso no se afirma ni una sanción ni una dispensa. Y una marca con permiso de la SEGOB trae algo que ninguna casa del exterior puede replicar: un recinto jurídico mexicano, controles de identidad y lavado de dinero, y un CFDI de retenciones al pagar un premio gravado. Una casa extranjera sin permiso no ofrece nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión donde el jugador pueda pedir que se le cierre la puerta.
Publicidad, bonos y lo que la ley no regula
En los artículos del Reglamento revisados no aparece un artículo federal de publicidad. Los reportes sobre franjas horarias —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no derecho vigente. Los proyectos para limitar a influencers y deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para vetar los bonos de bienvenida son propuestas sin fuerza normativa.
Tampoco hay regla estatutaria sobre bonos. Lo que sí ocurrió, tras el aumento del IEPS, es que los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Ahí se ve el mecanismo: cuando el fisco aprieta, la casa recompone la promoción antes de comerse el margen. El aficionado que hoy ve un bono distinto al de hace dos años está viendo el eco de una reforma fiscal, no un gesto de generosidad.
Impuestos: el IEPS de la casa, el ISR del premio y el CFDI que llega
El dinero del boleto pasa por dos manos fiscales antes de llegar al aficionado. La primera es la del operador: conforme al artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos pagan 50 % de IEPS, reformado en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
La base del impuesto no está establecida. El texto revisado dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
La segunda mano aparece al ganar. Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos, y quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que la ley exige cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, cerca de 7 % en total, según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN en el año deben informarse en la declaración anual.
El detalle que rompe la intuición: un premio de $500,000 MXN puede quedar con una retención del 1 % y obligar a acumular el ingreso, mientras uno de $700,000 MXN arrastra además el deber de reportarlo. Y queda un cabo suelto que esta página no resuelve: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. La posición honesta es consultar a un contador.
Juego responsable: sin padrón nacional, todo depende del menú
Aquí aparece la consecuencia más incómoda del marco mexicano. No hay un registro nacional de autoexclusión donde una persona pida que se le cierre la puerta de todas las casas a la vez, y no hay un límite legal de depósito o de pérdida. Lo que existe es lo que cada marca decide poner en pantalla: pausas, límites de depósito y autoexclusión dentro de su propia cuenta.
Las marcas de esta lista sí muestran avisos. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La ficha de la app de Codere México describe permiso de la SEGOB, uso para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, y la de Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable.
Nada de eso es un sistema. Es una suma de decisiones privadas, y por eso el aficionado tiene que hacer por adelantado lo que ninguna ley hace por él: entrar a la configuración de la cuenta antes de depositar y fijar el límite en el número que su presupuesto aguanta, no en el que la interfaz sugiere. Una vez activado, el límite interno de la casa es lo único que impide volver a depositar en una mala racha. Fuera de la cuenta, la recomendación mexicana es tan simple como poco glamorosa: apostar solo dinero que no haga falta para otra cosa, y tratarlo como el costo de un rato de entretenimiento y no como una vía de ingreso.
El cierre de cuenta es la otra herramienta y sí está documentada: Codere describe sus políticas de cierre en la ficha de la app. Para quien nota que el boleto dejó de ser un juego, esa política vale más que cualquier bono.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas para mañana en México
¿Cómo puedo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay un padrón consultable: la Dirección General de Juegos y Sorteos dice publicar la lista de sitios autorizados, pero ese documento no estuvo disponible al revisar cada marca. La vía práctica es buscar el número de permiso y el nombre del permisionario en el pie de página o en los términos de la casa, y desconfiar de quien no muestre ninguno de los dos.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con el dinero apostado y el momio?
El pago es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Con $1,000 MXN a un momio de 1,90, el retorno es $1,900 MXN y la ganancia neta, $900 MXN, siempre que el boleto acierte. En una combinada los momios de cada selección se multiplican en un solo precio, y el pago crece junto con el riesgo asumido.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado: cada una es 1 dividido entre el momio, y el total supera 1. Si un mercado de dos resultados paga 1,90 a cada lado, el mercado reparte alrededor del 95 % y la casa retiene cerca del 5 %. Ese recorte ya está dentro del precio.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se configuran dentro de la cuenta, en el apartado de juego responsable o de límites. En México no existe una obligación legal de ofrecerlos ni un registro nacional de autoexclusión, así que la herramienta depende de cada marca. Conviene fijarlos antes del primer depósito, cuando la decisión todavía se toma en frío.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas en México y quién los retiene?
Quien paga el premio retiene el ISR, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y 21 % cuando ese impuesto estatal es mayor. La Ciudad de México aplica 6 % sobre los premios, cerca de 7 % en total, según un reporte secundario.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso de la SEGOB?
Pierde el respaldo que sí trae una marca con permiso: un recinto jurídico en México, controles de identidad y de lavado de dinero, y el CFDI de retenciones del premio gravado. Además, un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y las autoridades han suspendido dominios sin aviso previo. La ausencia de una multa específica para el apostador no equivale a protección.
Preparado por la redacción de «Guiademomios».
