Apuestas deportivas de hoy 2026: el 1,90 de ida y vuelta deja 94,74 pesos por cada 100
El boleto de hoy cabe en una pantalla y se resuelve en dos horas. Lo que casi nunca se mira es la otra parte: cuánto de cada peso que entra al mercado vuelve al jugador, qué tiene que apostar alguien antes de cobrar un bono y quién retiene impuestos sobre lo que gane.

Datos actualizados al 6 noviembre 2026, con los permisos de la Secretaría de Gobernación revisados contra la Dirección General de Juegos y Sorteos y los avisos que cada operador publica en su propio sitio.
- El bono de bienvenida no es dinero regalado
- Cuánto cuesta un bono cuando se cuentan los momios
- Cómo se lee un boleto de hoy: momios, margen y apuestas combinadas
- Las apuestas de hoy, casa por casa
- Dos marcas bloqueadas y una fecha que cambia
- Permiso, licencia y la palabra que cambia todo
- Requisitos de apuesta y anuncios: lo que la ley no dice
- Qué protege un permiso y qué no, con dinero en la cuenta
- Impuestos: quién retiene y cuánto queda del premio
- Números que conviene revisar antes de depositar
- Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas de hoy
El bono de bienvenida no es dinero regalado
Empecemos por la palabra que más se repite en la publicidad: gratis. Una casa de apuestas no regala nada, porque no puede. El dinero de la promoción sale del mismo lugar del que sale el premio del vecino, y antes de salir de casa pasa por una lista de condiciones que casi nadie lee completa. La propia ficha de Caliente anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y ni siquiera aclara si ambas cosas valen solo para apuestas deportivas o también para casino. Esa es la primera señal: cuando el anuncio no distingue producto, el requisito tampoco va a distinguirlo después.

Sobre el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente, los reseñadores hablan de un rollover de diez veces. Los mismos reseñadores no coinciden entre sí sobre el plazo, los momios mínimos ni el rollover del bono de primer depósito. Nadie que planee cobrar ese dinero debería enterarse de las reglas después de cumplirlas.
Codere también publica un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado de su ficha lo describe como algo que exige primer depósito y en otro como algo que no lo exige. Dos lecturas del mismo anuncio, una sola verdad posible, y el jugador en medio.
La mecánica del rollover no tiene misterio cuando se pone en números. Un rollover de diez veces significa apostar diez veces la base que la promoción defina —el bono, o el bono más el depósito, según cada casa— antes de que ese saldo se convierta en dinero retirable. Mil pesos de base son diez mil pesos en apuestas. Ninguna de las condiciones impide además que los momios mínimos conviertan diez mil pesos en veinte mil, porque apostar dos pesos a un momio corto no acerca a nadie a cobrar.
Aquí conviene ver qué es un bono sin depósito en su forma más cruda. Es un saldo que se juega, no un saldo que se retira. Si la casa devuelve ese dinero como apuesta gratis en lugar de efectivo, la apuesta no se paga a sí misma: se juega el saldo y se cobra la ganancia, menos la parte que correspondía al importe de la apuesta. Un bono cobrado como apuesta gratis vale menos que un bono cobrado en efectivo por esa razón exacta, y esa diferencia no aparece nunca en el anuncio.
Cuánto cuesta un bono cuando se cuentan los momios
Para dimensionar el costo sin inventar cifras de cada casa, conviene un ejemplo con una base redonda y una tasa pública. Supóngase un bono de $1,000 MXN con rollover de diez veces: el jugador tiene que apostar $10,000 MXN antes de que el saldo sea retirable. Si apuesta en bloques de $250 MXN, hacen falta cuarenta apuestas. Todo esto asume que la base del requisito es el bono y no el bono más el depósito.

Bien mirado, el costo aparece cuando se cruza ese volumen con lo que el mercado se queda. Con una tasa del 5,26 % de margen sobre lo apostado, un volumen de $10,000 MXN cuesta alrededor de $526 MXN. El margen es un promedio y no una garantía: alguien puede salir del otro lado y alguien puede perder el doble, pero en promedio cada peso apostado deja ese porcentaje en la casa.
Ojo con las cuentas que circulan por ahí. No es lo mismo el 5,26 % del margen de un mercado que el 5 % de la apuesta sobre lo apostado, porque los 40 boletos se juegan igual con un momio corto que con uno largo. Y quitar el requisito con apuestas de momio muy bajo es el camino más caro que existe: el rollover se cumple igual, pero la parte que el mercado se queda sube.
Rollover, momios mínimos y plazos: lo que hay detrás de las condiciones
Un requisito de apuesta vive de tres perillas. La base sobre la que se multiplica, el momio mínimo que cuenta para el cómputo y el plazo para completarlo. La publicidad empuja la primera hacia arriba y deja las otras dos en letra chica. Cuando el anuncio dice “hasta 7,000 MXN”, la palabra que hace el trabajo es “hasta”, y suele acompañarse de un depósito grande y de un rollover más alto en el tramo final de la escalera.
El momio mínimo es la perilla que menos se entiende. Un requisito de cumplir el rollover solo vale con momios a partir de cierto nivel (habitualmente 1,50 o 1,80 según la casa) y todo lo que no alcanza ese nivel queda fuera del cómputo. Si un jugador hace veinte apuestas a 1,20, cumplió veinte apuestas y cero pesos del requisito. Esa es la trampa donde más se cae y la que menos se explica en los videos de promociones.
El plazo es la perilla que más caro sale cuando se ignora. Dos semanas parecen suficientes hasta que se cuentan los días en que el mercado de verdad importa. Un requisito de siete días obliga a apostar sin esperar el partido que se tenía en mente, y apostar por cumplir el calendario es la peor razón para poner dinero.
Apuestas gratis y apuestas sin dinero: el mismo reclamo, precios distintos
“Apuestas deportivas gratis” es un reclamo con varias formas y una sola pregunta útil: ¿qué tiene que pasar para que ese saldo se convierta en dinero en la cuenta? Si la casa lo entrega como apuesta gratis, el importe de la apuesta no se devuelve con el acierto. Si lo entrega como devolución en un boleto que iba perdiendo, el valor se materializa solo en un escenario. Si lo entrega como aumento de momio, el valor es la diferencia del momio, no el saldo.
Las tres cosas valen, y ninguna equivale a dinero. Un jugador con presupuesto ajustado que elige la apuesta gratis en lugar de un bono en efectivo está aceptando un producto con menos valor esperado a cambio de menos pasos. Es una decisión legítima siempre que se tome sabiendo cuál se eligió.
El precio del anuncio que dice “sin depósito”
El anuncio sin depósito existe para conseguir un registro, y un registro tiene costos que no aparecen en el cartel: la verificación de identidad antes del primer retiro, los datos personales que quedan en la casa y el hecho de que el saldo regalado se juega dentro de un plazo corto. En Playdoit, la propia ficha se contradice sobre si su bono requiere depósito, lo que deja al jugador sin saber qué está aceptando en el momento de registrarse.
Ninguna de esas condiciones es ilegal ni secreta. Está publicada, solo que en un anexo que casi nadie abre. Leerlo toma cuatro minutos y evita la escena clásica: bono cobrado, requisito cumplido mal y saldo retenido por un detalle que venía en la letra pequeña.
Cómo se lee un boleto de hoy: momios, margen y apuestas combinadas
El momio es el precio, y como todo precio tiene una parte que no se ve. En un mercado de dos resultados al mismo momio, 1,90 para cada lado, el jugador calcula el reparto sumando los inversos: 1 ÷ 1,90 = 0,5263, y dos resultados dan 1,0526, lo que significa que el mercado devuelve el 94,74 % de lo apostado. Todo momio de 1,90 en un partido de dos bandos vive en esa banda, entre el 94 % y el 95 % de reparto, y el margen que se queda la casa queda entre el 5 % y el 6 %. La banda es el punto: ningún momio de 1,90 describe por sí solo cuánto se queda la casa, porque la respuesta depende de cuántos resultados tenga el mercado.
Traducido a dinero: con reparto del 94,74 % y margen del 5,26 %, cada $1,000 MXN apostados devuelven $947,40 en promedio y dejan $52,60 en la casa. En una combinada de dos patas al mismo 1,90, el momio combinado es 3,61, y el margen se multiplica con las patas.
Ese es el argumento más honesto contra las combinadas de seis o siete selecciones, y no tiene nada que ver con la suerte. Cada pata añade el mismo peaje. Con cuatro patas a 1,90, el reparto del boleto cae bastante por debajo del 90 %, aunque el momio se vea espectacular en la pantalla.
Momios y combinadas: armar el boleto sin pagar de más
Lo que se puede controlar en un boleto no es el resultado ni la racha, es el precio al que se compra. Un momio largo paga más por un acierto menos probable; ese es el trato, y es el único trato. Cuando alguien explica “apuestas fijas para hoy” está vendiendo certeza que no existe, porque el resultado de un partido no lo sabe nadie antes del silbatazo.
Lo práctico es comparar precio. Antes de armar una combinada grande, vale la pena contar cuántos mercados distintos se están mezclando y qué margen tiene cada uno, porque el peaje del boleto combinado es la suma de los peajes de sus patas. Un partido de liga menor con momios gruesos suele tener un mercado más caro que un partido con volumen alto. Esa diferencia no la fija la suerte, la fija cuánta gente apuesta ahí.
El mercado en vivo se cobra aparte. Las cuotas se mueven segundo a segundo, y una casa que ajusta rápido deja un hueco pequeño pero real entre lo que paga y lo que debería pagar. Las casas que ofrecen retiro anticipado, como Playdoit y Betcris, ponen precio a esa salida, y ese precio casi nunca es cero: el retiro anticipado se calcula sobre el valor del boleto en ese instante y no sobre el momio original.
Y una nota de calendario mexicano: la Copa del Mundo de 2026 ya se jugó en junio y julio, así que la fiebre de mercados especiales que trae cada Mundial con sus momios inflados y sus apuestas a goleador ya pasó. Lo que queda para hoy es la liga local, las ligas europeas de media temporada y la cartelera nocturna. La calidad del mercado lo nota cualquiera que haya comparado un martes de liga local con una semifinal del torneo grande.
Bankroll: el único número que el jugador controla
De todo lo que hay en un boleto, el monto es lo único que se decide sin depender de nadie. Un bankroll es simplemente el dinero separado para apostar, y su función es que ninguna apuesta individual pueda tumbar la cuenta. El resto —análisis, tendencia, un partido que “se ve claro”— sirve para elegir el precio, no para asegurar el resultado.
Todo lo que sigue se calcula con multiplicaciones simples sobre ese monto. Un jugador que apuesta el 25 % del bankroll en cada boleto tiene cuatro errores de margen antes de quedarse sin nada; quien apuesta el 2 % tiene cincuenta. La aritmética es aburrida y por eso funciona.
La segunda regla es de precio, no de monto: en una combinada de cuatro patas el peaje se paga cuatro veces, así que la apuesta razonable es más pequeña, no más grande. Y la tercera es de ritmo. La apuesta en vivo invita a repetir, y repetir multiplica el peaje pagado en un día. Quien no haya medido nunca cuántos boletos pone por tarde se va a sorprender.
Análisis sin promesas: mercado, tendencia y lo que sí se puede medir
Un entrenador que rota en copa, un equipo que viaja tras jugar entre semana, una cancha pesada: son datos que informan una decisión de mercado, no una promesa de resultado. Sirven para elegir entre un mercado de goles y un hándicap, o para preferir un más/menos a un resultado exacto, que es donde el margen pega más fuerte.
El uso honesto de la tendencia es comparar precio entre métodos de apuesta y no entre equipos. Un mismo partido puede ofrecerse con más/menos de 2,5 goles en un rango amplio de momios, y esas diferencias hacen más por el resultado de un jugador que cualquier pronóstico. La analítica, aquí, es saber cuánto se paga por equivocarse.
Las apuestas de hoy, casa por casa
Ninguna de estas fichas es una recomendación, y el grupo que aparece aquí no es todo el mercado. Lo que sigue compara lo que cada marca publica sobre sí misma: su permiso según la fuente que lo recoge, las condiciones que declara y lo que su aplicación ofrece abiertamente.
| Marca | Permiso de la SEGOB según la fuente | Lo que su ficha declara sobre el producto |
|---|---|---|
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial | Fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Betway | Permiso 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial | — |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx; la App Store registra la app a nombre de 1XCorp N.V.; sin confirmación oficial | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports; bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial | — |
| Pickwin | Permiso de su permisionario, titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, según las fuentes que lo recogen; número no publicado; sin confirmación oficial | Apuestas previas y en vivo con quinielas y “survivors”, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real |
| Betcris | Permiso de su permisionario, titular Producciones Móviles; el pie de su propio sitio muestra un número a nombre de esa empresa y la compilación muestra otro, por lo que no se publica número; sin confirmación oficial | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos y métodos de pago locales |
| Caliente | DGG/SP/404/97, operado por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., mostrado en el pie de su propio sitio; sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos S.A. de C.V., según Apuestas-legales.com.mx; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial | — |
Hay algo que decir sobre esta tabla antes de hablar de cada casa. Ninguna casilla de la segunda columna trae la palabra “oficial”, y no es un descuido de redacción. En México el permiso es un acto administrativo que la autoridad otorga a un permisionario, y las marcas que operan en línea cuelgan de ese permiso en lugar de tener uno digital propio. Cuando el número viene del pie del propio sitio hay más peso que cuando viene de una compilación ajena, y esa diferencia importa para saber qué se puede verificar. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no es consultable, y por eso ninguna casilla la cita; los tres guiones de la columna derecha aparecen donde la ficha no dice nada sobre el catálogo deportivo.
Playdoit: contradicción en el anuncio de su propio bono
El permiso que se le atribuye es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, y la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que el número se queda en lo que la fuente dice. La aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
El catálogo cubre fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable, y es para mayores de 18 años.
Su bono merece un aparte. La ficha anuncia $1,000 MXN de bienvenida, pero lo describe en un apartado como algo que exige primer depósito y en otro como algo que no. Para un jugador que planea su primer depósito contando con ese saldo, la diferencia es la diferencia entre depositar y no depositar.
Con permiso atribuido, catálogo amplio y atención continua, Playdoit se sostiene para quien quiere cubrir la cartelera completa sin abrir tres cuentas. Y su indefinición sobre el bono es exactamente el tipo de detalle que la propia casa no arregla solo.
Betway: el permiso que se leería mejor en su propio pie
Betway aparece con permiso número 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx. La lista oficial tampoco pudo abrirse aquí, así que el número queda como dato de origen, no como certificado. Y el nombre del titular tiene su propia historia: es el de una plaza de frontón, es decir un permisionario con local físico, que es precisamente la figura bajo la que funciona buena parte del sector en línea mexicano.
Aquí la franqueza escasea. Un permiso con número y titular identificable es más fácil de seguir que una marca que solo publica un logotipo, y esa trazabilidad tiene valor para quien quiera documentar de dónde viene el derecho a operar. Faltaría el otro extremo de la cadena: que el número saliera del pie del propio sitio y no de una compilación de terceros.
Para el jugador que junta documentación antes de depositar, Betway ofrece un nombre concreto al que preguntar. Para el que quiere comparar catálogos deportivos casa por casa, esta ficha se queda sin argumentos que mostrar.
1xBet: producto ancho, papeles dispersos
El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx. Esa misma fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y hay un detalle incómodo: la App Store registra la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular que nombran los recopiladores. Dos nombres para una sola marca es una pregunta legítima en un mercado donde el permiso se otorga a una persona y no a una marca.
El producto, en cambio, está descrito con precisión: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Para un aficionado a los deportes electrónicos o a las artes marciales mixtas, esa combinación de transmisión y estadísticas en la misma pantalla es rara y vale.
Un catálogo ancho y una cadena de titularidad confusa pueden convivir, y aquí conviven. Quien valore la variedad de mercados y no tenga problema en apostar con una marca cuyo permiso no se puede cruzar contra un registro público, encuentra en 1xBet más oferta que en la mayoría. Quien quiera ir a preguntar a la autoridad con el nombre de la marca en la mano, va a tener que preguntar por otro nombre.
Strendus: tres permisos y una titularidad que nadie se pone de acuerdo en nombrar
Los números que se le atribuyen son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, y las compilaciones ni siquiera coinciden entre sí sobre quién es el titular: unas nombran Atracciones y Emociones Vallarta y otras New Ads. Con la lista oficial fuera de alcance, el dato es más una pista que una prueba.
Tres números de permiso para una marca son más de lo que muestra cualquier otra ficha de este grupo, y también más de lo que un jugador puede verificar con lo que publica el propio operador. Alguien que quiera armar una carpeta de antecedentes antes de depositar va a necesitar un poco de trabajo detectivesco.
Donde el rastro documental se enreda, lo que queda es la parte que el jugador sí puede tocar: la aplicación, la atención y las condiciones publicadas. Strendus no destaca por su ficha; destaca por ser una marca con presencia larga en el mercado mexicano, y esa presencia es lo que sostiene la comparación mientras el papel siga sin verificarse.
Pickwin: quinielas y “survivors” para quien no quiere solo momios
La marca opera bajo el permiso de un permisionario cuyo número no se publica, porque las fuentes se contradicen: el número que da una compilación es el mismo que el pie de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. El titular que se le atribuye es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora.
Lo que la ficha sí cuenta, y con detalle, es el producto: apuestas previas al partido y en vivo combinadas con quinielas y “survivors”, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real. Las quinielas privadas son el gancho real, porque permiten jugar entre conocidos con reglas propias, que es un formato muy mexicano y bastante raro en una casa en línea.
Sobre esa mezcla se puede juzgar sin necesidad del número de permiso. Pickwin le sirve a quien busca una dinámica de grupo —oficina, familia, grupo de amigos— y no solo un hándicap suelto. Un jugador que quiera revisar la titularidad por su cuenta tiene aquí un caso donde el nombre del permisionario sí está publicado.
Betcris: cuando la marca y el buscador de permisos no dicen lo mismo
El caso de Betcris merece atención por un motivo distinto al de las demás fichas. Su pie de página muestra un permiso a nombre de Producciones Móviles y una operación conjunta con Paradise Riviera Gaming según un oficio de la propia autoridad, mientras que la tabla de la compilación muestra otro número. Donde la marca y el recopilador no coinciden, no se publica número.
Hay además una capa internacional poco común en este grupo: la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Una licencia maltesa no sustituye a un permiso mexicano y no protege a nadie en México, pero explica una parte de la infraestructura y conviene decirla tal como está publicada.
El producto se describe bien en su aplicación: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. El parlay del mismo juego es un mercado de armado propio dentro de un partido, distinto de la combinada de varios partidos, y es la razón por la que muchos jugadores terminan en esta casa. La aplicación la publica TV Global Enterprises Ltd., salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.
Aquí el catálogo de mercados sostiene la casa mejor que su rastro documental. Quien busque armar parlays dentro de un partido y pagos locales, encuentra eso; quien necesite un número de permiso claro y único, no lo va a encontrar aquí.
Caliente: el número en su propio pie y un bono que no distingue producto
El permiso DGG/SP/404/97 está publicado en el pie del propio caliente.mx, y el operador del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Un número con formato antiguo, del tipo que se otorgó cuando el juego en línea ni existía, es lo más frecuente en este mercado: el permiso nació para otra cosa y la operación digital cuelga de él.
La aplicación “Caliente Deportes” la publica la misma empresa, su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. El pie del sitio añade que los juegos con apuestas están prohibidos para menores, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
El bono es donde esta casa se vuelve interesante. En el encabezado de su página principal anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Un bono de casino y un bono de deportes con el mismo rollover pueden costar cosas muy distintas, y la ficha deja la pregunta abierta.
Caliente tiene más nombre que casi todas las marcas de este grupo y un bono que hay que leer dos veces. Para quien quiera transmisión en vivo y creador de apuestas desde el celular, la oferta está; para quien quiera saber antes de registrarse si su bono es de deportes o de casino, la respuesta tendrá que llegar de la letra pequeña.
Codere: más de 30 deportes y un bono hasta 7,000 MXN
El permiso que se le atribuye es DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según Apuestas-legales.com.mx, con los dos números sin confirmación oficial. La aplicación “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.
El permiso de la SEGOB se declara en la propia ficha de la app, junto con la restricción a mayores de 18 años, los avisos de juego responsable y las políticas de cierre de cuenta. Esa combinación —dato legal y condiciones de cuenta en el mismo lugar— es más de lo que publican varias marcas del grupo, y no es un detalle menor cuando el jugador quiere saber qué pasa si decide dejar de jugar.
El catálogo cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Los depósitos se anuncian con tarjeta, SPEI y OXXO, y el bono de bienvenida es de hasta 7,000 MXN. Los dos canales de pago cubren a públicos que la tarjeta deja fuera: OXXO es efectivo en la tienda de la esquina, y SPEI es una transferencia desde cualquier banca en línea.
Codere combina antigüedad en México con una ficha que no esconde la letra de la cuenta. Un bono de hasta 7,000 MXN no es un bono de 7,000 MXN, y conviene decirlo así, porque quien se registra contando con la cifra alta va a descubrir que la escalera dependía de su propio depósito.
Novibet: pocas palabras sobre el producto, un número claro cuando el registro quiera abrir
Se le atribuye el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, y la lista oficial sigue fuera de alcance. El número tiene fecha reciente, del tipo que se otorgó cuando la operación digital ya era el negocio principal, y eso es un punto de partida razonable.
Sobre el catálogo deportivo, la marca publica poco. No hay una ficha que detalle mercados, deportes o herramientas de armado como las de sus competidoras de este grupo, y quien se acerque a comparar no va a encontrar aquí el mismo nivel de detalle.
Una marca joven con un número de permiso concreto y una vitrina discreta se lee de una manera: hay operación, hay permiso atribuido, y falta publicar el producto. Quien quiera ver el catálogo antes de decidir debe abrir la casa y revisar el programa de momios. Tampoco hay que dejarse impresionar por el formato del número; lo que lo haría concluyente es el registro público, y ese registro, hoy, sigue sin abrir.
Dos marcas bloqueadas y una fecha que cambia
Hay una parte del mercado mexicano que no está en la lista de arriba y no por descuido. Betano y bet365.mx están bloqueadas desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas: en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casinos en línea, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra las dos marcas, según una sola fuente.
Esa es la razón por la que este texto no dice que estén abiertas ni que estén cerradas. El estado cambia cada pocos meses y quien tenga saldo ahí debería mirar el estado de su cuenta antes de planear cualquier retiro.
Lo que significa tener dinero en una casa bloqueada es concreto: la cuenta se congela con el saldo adentro. Un amparo ganado en marzo puede tardar en traducirse en una pantalla que funciona, y la inactividad del sitio el 24 de marzo lo demuestra. Para el jugador que depositó ahí, el problema no es legal ni moral: es que su dinero está detenido.
Permiso, licencia y la palabra que cambia todo
México no tiene licencia de apuestas en línea. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite lo que autoriza expresamente; el Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice en su artículo 2 que la actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista de manera expresa queda prohibida. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y quien autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos es la Dirección General de Juegos y Sorteos.
La palabra correcta es permiso. El artículo 3 del Reglamento lo define como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Es temporal, es intransferible según el artículo 31, y recae sobre una persona: los tipos relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos del artículo 28, y quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede pedir permisos complementarios para apuestas remotas. Nada de eso es una licencia digital autónoma.
Las obligaciones de quien tiene permiso tampoco son simbólicas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía, según el artículo 29 del Reglamento. Ahí está el valor real del permiso para el jugador: no una insignia, sino un operador con auditoría, reporte y fianza detrás.
La Ley Federal de Juegos y Sorteos también da a la autoridad instrumentos de vigilancia fuera de la pantalla: la Secretaría de Gobernación otorga permisos e inspecciona según el artículo 7, cierra locales no autorizados según el artículo 8, y ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo según el artículo 9. Las entidades federativas y los municipios cooperan, como señala el artículo 10.
Una reforma lleva meses en la puerta. En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y esa iniciativa es una propuesta, no una norma vigente.
Sobre la lista de permisos, conviene ser claro con el estado de la información. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un documento con los sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y las cifras de sitios de apuestas se contradicen entre reportes: uno habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx. Por eso aquí no se da un conteo ni se presenta ningún número de permiso como oficial.
Requisitos de apuesta y anuncios: lo que la ley no dice
Sobre bonos y publicidad, la normativa mexicana leída no llega. No apareció un artículo federal de publicidad en el Reglamento, y los límites de horario para anuncios en radio y televisión que circulan en notas describen iniciativas, no ley vigente. Tampoco hay una norma sobre bonos de bienvenida: los proyectos que prohibirían bonos de bienvenida, limitarían a influencers y deportistas o vetarían publicidad en transmisiones deportivas son propuestas. Lo único verificable es una práctica comercial: después del aumento del IEPS, las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y ahí está el origen de las escaleras de “hasta 7,000 MXN” que hoy se ven en los encabezados.
El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra: el número que aparece en todos lados es 18 años porque es lo que cada marca declara en su propia ficha, no porque una ley lo diga. Es una diferencia práctica importante, porque lo que una casa pone en sus términos puede cambiarlo ella misma.
Ninguna ley mexicana obliga a una casa a ofrecer depósitos máximos ni autoexclusión: las herramientas que existen —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— son las que cada marca decide publicar en su ficha de aplicación. La Ley Federal de Juegos y Sorteos no contiene una regla al respecto y el Reglamento tampoco.
Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen regla propia en los artículos del Reglamento revisados, y las apuestas mutuas e hípicas siguen su propio camino en hipódromos, galgódromos y frontones. Un mercado de intercambio de apuestas no aparece previsto en ninguna parte, y por eso aquí no se afirma que exista uno en México. Tampoco se encontraron restricciones a eventos con menores o ligas inferiores.
Sobre pagos, la ley tampoco opina. Los métodos que aparecen en las fichas —tarjetas, SPEI, vales en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Las criptomonedas en marcas con permiso no están establecidas.
Qué protege un permiso y qué no, con dinero en la cuenta
Con permiso mexicano, el jugador tiene una sede legal en el país, un permisionario identificable, controles de identidad contra el lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando el premio lleva impuesto. Con una marca sin permiso, no tiene ninguna de esas cosas.
Lo que no cambia es el registro de autoexclusión, porque no existe: ni con permiso ni sin él hay un mecanismo nacional que impida a alguien volver a abrir cuenta en la siguiente casa. Quien tenga un problema de control lo tiene que resolver casa por casa, y esa es la parte incómoda de todo este andamiaje regulatorio.
Las marcas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, y la zona sin permiso opera sin protección local: no hay un número al que llamar si una cuenta desaparece.
Sobre los premios ganados en sitios sin permiso, tampoco hay una respuesta clara. El artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Quien tenga un caso así debería consultar a un contador o asesor fiscal antes de presentar su declaración anual.
Impuestos: quién retiene y cuánto queda del premio
Esta parte es informativa y no es asesoría fiscal; el detalle fino depende de la situación de cada persona y se resuelve con un contador.
Del lado del operador, el impuesto es el IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS: 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes la tasa era de 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida en el texto: la ley solo dice “valor de la actividad”, la prensa habla del monto total apostado, y por eso aquí no se escribe “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. Además, las entidades federativas aplican sus propios impuestos: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, el premio es ingreso conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR cuando viene de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. Quien paga retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o si su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. Esa retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que lleva el total alrededor del 7 % según reportes secundarios, y los premios que superan los $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual, también según reportes secundarios.
Vale la pena detenerse en el 7 %. Un premio de $100,000 MXN no llega completo a la cuenta: con la retención aplicable más el impuesto capitalino, el jugador recibe alrededor de $93,000 MXN y el resto se va antes de que él vea el dinero. No es una pérdida, es una retención, y la diferencia importa cuando se planea el bankroll contando con el premio bruto.
Números que conviene revisar antes de depositar
Nada de lo anterior decide por nadie. Lo que decide es una cuenta de tres renglones que el jugador puede hacer sola: cuánto tiene que apostar antes de que un bono sea suyo, cuánto se queda el mercado en cada boleto que pone y cuánto le van a retener del premio que cobre. Con esas tres cifras sobre la mesa, casi todas las ofertas del mercado nacional cambian de color.
Un bono de bienvenida de 7,000 MXN con un rollover alto exige un volumen de apuestas que alguien con presupuesto de mil pesos al mes no puede sostener sin apostar contra reloj. En un boleto de dos patas a 1,90 cada una, el jugador paga el peaje de la casa dos veces. Y un premio que pasa por la retención estatal llega mermado, con una parte que se descuenta antes del depósito.
El resto lo gana quien compara. Los momios del mismo partido varían entre casas, y sobre un boleto de diez apuestas al mes, un punto de momio en el mercado equivocado es dinero real. Revisar el estado del permiso de la marca, leer las condiciones del bono antes del registro y no tratar ninguna oferta como dinero aparecen, al final, como las tres costumbres que separan a quien apuesta con calma de quien apuesta con sorpresas.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas de hoy
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Revisa el pie de página de su sitio y el apartado legal de su aplicación: las marcas suelen publicar ahí el número de permiso y el nombre del permisionario. Después cruza ese número contra el registro público de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que es la vía oficial; si ese registro no es consultable, el número se queda como declaración de la propia casa.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad apostada por el momio decimal para obtener el retorno total, y ese retorno menos la cantidad apostada es la ganancia. Diez pesos a un momio de 2,50 devuelven 25 pesos, de los cuales 15 son ganancia. En una combinada, los momios de todas las patas se multiplican en un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se suman los inversos de todos los momios del mismo mercado y el resultado supera 1. Con dos resultados a 1,90 cada uno, la suma da 1,0526, así que el mercado devuelve el 94,74 % de lo apostado y la casa se queda el 5,26 %. La cifra exacta siempre depende del número de resultados.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Cada casa decide si ofrece esas herramientas y dónde las esconde: por lo general están en la configuración de la cuenta, en un apartado de juego responsable. México no tiene un registro nacional de autoexclusión, así que un límite puesto en una casa solo vale ahí y no impide abrir cuenta en otra.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Sí. Quien paga el premio retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Esa retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración correspondiente.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
Ninguna protección local: no hay una sede a la que reclamar, ni controles de identidad y lavado de dinero, ni CFDI de retenciones, ni un permisionario identificable detrás. Además, el saldo puede quedar congelado si la autoridad bloquea el dominio, como ocurrió con dos marcas del mercado desde noviembre de 2025.
Elaborado por el equipo de «Guiademomios».
