Apuestas deportivas del día 2026: el permiso de la SEGOB manda y el margen cobra
La apuesta del día se arma en cinco minutos y se decide en noventa, pero el precio que se paga por jugarla sigue ahí mucho después de que el partido termina. Aquí no se trata de adivinar quién gana ni de prometer un pronóstico: se trata de cuánto cuesta poner un boleto, a quién le estás confiando el dinero y qué queda escrito cuando el partido acaba mal.

Datos actualizados a 6 noviembre 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación se contrastaron con lo que declara cada operador en su propio sitio y en las fichas de sus aplicaciones, y con las compilaciones públicas de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
- Cuánto cuesta de verdad una apuesta deportiva del día
- Cómo se paga un boleto y qué se queda la casa
- Qué se juega hoy y de qué depende el momio
- Cómo se elige una casa para la apuesta del día: los criterios
- El permiso mexicano: qué es, qué no es y qué te protege
- Lo que se queda el fisco: IEPS, ISR y el CFDI de retenciones
- Juego responsable: dónde están los frenos de verdad
- Las nueve casas de apuestas del día, una por una
- Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas del día
Cuánto cuesta de verdad una apuesta deportiva del día
Un boleto nunca se paga a valor justo. La casa no cobra una comisión visible, no hay un recibo donde diga “comisión: 18 pesos”, y ese es justamente el punto: el cobro viene dentro del momio. Si una casa ofreciera un mercado a dos resultados con momios de 2,00 y 2,00, devolvería todo lo apostado y no ganaría nada; ninguna sobrevive así. El momio que ves siempre está por debajo del momio que sería justo, y la diferencia es lo que paga las oficinas, la publicidad en el estadio y el bono de bienvenida que te ofrecieron.

Merece la pena hacer la cuenta una vez en la vida, porque cambia la manera de leer el catálogo. En un mercado de dos resultados con momios idénticos de 1,90 y 1,90 —un ejemplo aritmético, no una cotización de ninguna casa—, la suma de los inversos da 1,0526: la casa devuelve alrededor del 95 % de lo apostado en ese mercado y se queda con el 5 % restante. Ese margen es un listón, no una tarifa universal. Se mueve con el mercado, con el deporte y con la casa, y en un partido de futbol de una liga menor o en un mercado raro de un torneo de tenis puede ser bastante más alto. De ahí sale la única regla que vale en el día a día: dos apuestas seguidas al mismo momio en el mismo mercado se pagan casi siempre peor que una sola apuesta por el doble de dinero.
El ejemplo también sirve como banderita roja. Cuando un mercado de dos resultados aparece con momios visibles de 1,85 y 1,85, el margen ronda el 8 %. En momios de 1,80 y 1,80 se acerca al 11 %. Ese es el rango que la casa se queda por cada peso que pasa por la ventanilla, y es dinero que sale del bote antes de que nadie reparta. Una jornada con cinco combinadas de tres partidos encadenados pasa ese porcentaje cinco veces, porque el margen se aplica en cada pata del parlay por separado y se acumula.
Por eso la frase “la mejor cuota del mercado” merece siempre una segunda lectura. Un momio mejor significa un margen más bajo, sí, pero también significa una casa que espera recuperarlo con volumen o con un catálogo peor en los mercados donde nadie compara. La comparación honesta no es un número suelto: es la misma apuesta, el mismo partido y la misma fecha, revisada en tres o cuatro casas antes de confirmar el boleto. Nadie va a hacer eso todos los días. Hacerlo con la apuesta grande de la semana ya rinde más que cualquier pronóstico.
Por qué el margen no es una estafa y no es gratis
Aquí conviene ser preciso, porque este es el terreno donde las dos voces mienten. Quien dice que el margen es un robo está vendiendo otra cosa; quien dice que no existe está vendiendo la casa. El margen es el precio del servicio, y como todo precio se puede discutir: pagas por la liquidez de un mercado que se abre a las diez de la mañana y sigue vivo a las once de la noche, por la transmisión en vivo, por el retiro anticipado y por la posibilidad de cobrar en una cuenta a tu nombre. Un mercado sin margen es un mercado sin casa, y sin casa no hay boleto.

Lo que sí se puede exigir es transparencia en el precio. Y la transparencia práctica no es un documento: es que el momio se mueva cuando debería moverse. Si un retiro anticipado ofrece un valor que no corresponde a lo que va el partido, el problema no es el margen, es el cálculo interno del operador. El margen es honesto; la opacidad, no.
La combinada del día y la multiplicación silenciosa
La apuesta combinada del día es el formato favorito de los aficionados mexicanos y el que peor se entiende. Los momios de las patas se multiplican —una sencilla de 1,90 pegada a otra de 1,90 da 3,61, y con tres patas ya son 6,86—, y ese número grande tienta. Lo que se multiplica junto con el momio es el margen: cada pata cobra su porcentaje antes de que el producto se arme, así que el costo relativo de una combinada de tres crece de forma compuesta.
Traducido al bolsillo: apostar 500 pesos a una combinada de tres patas al momio señalado en tu boleto devuelve 3,430 pesos si todas ganan y nada si falla una. La aritmética funciona siempre. La parte que no es aritmética es la que decide, y no está en la pantalla.
Cómo se paga un boleto y qué se queda la casa
Entender el mecanismo es lo que separa a quien apuesta de quien alimenta el margen, y no requiere ninguna fórmula esotérica. Hay tres números en un boleto y basta con saber de qué vive cada uno: lo que pones, lo que te prometen y lo que te llega.
Lo que pones es el importe de la apuesta y, en una apuesta sencilla, es el único dinero que arriesgas. Lo que te prometen es el momio, que en México se escribe en formato decimal —1,90, 2,50, 6,86— y que en las apuestas del día de hoy rara vez llega a 3,00 para un resultado seco de futbol. Lo que te llega es la multiplicación de los dos: apostar 500 pesos a momio 1,90 devuelve 950 pesos si el boleto acierta, y de esos 950, 450 son ganancia y 500 son tuyos de vuelta. La ganancia neta es el importe multiplicado por el momio menos uno. Nada más.
Ahí aparece una distinción que mucha gente descubre demasiado tarde. Una apuesta gratis no es dinero. Si la casa te regala un boleto de 200 pesos y ese boleto gana a momio 1,90, no cobras el importe de la casa: cobras la ganancia, 180 pesos, porque el importe de una apuesta gratis normalmente no se devuelve junto con el acierto. El boleto de 200 pesos vale, en el mejor de los casos y solo cuando acierta, 180 pesos reales. Ese es el tamaño verdadero del regalo, y es un tercio de lo que sugiere el nombre.
Lo mismo vale para el “riesgo cero”. No existe una apuesta sin riesgo; existe una promoción en la que la casa te devuelve algo si pierdes. La devolución llega casi siempre como apuesta gratis y no como efectivo, lo que significa que el reembolso todavía tiene que sobrevivir a un momio y a una condición para convertirse en pesos retirables. Es un gesto comercial razonable. Llamarlo riesgo cero es el vocabulario publicitario haciendo horas extras.
El tercer número, y el que casi nadie revisa, es el cupón. Ese es el documento que convierte una promesa en un registro: importe, momio, mercado, fecha, número de apuesta. Cuando hay una diferencia entre lo que crees que apostaste y lo que el cupón dice, gana el cupón. En una queja ante la casa o ante la autoridad, gana el cupón también.
Qué se juega hoy y de qué depende el momio
El calendario manda. Las apuestas del día de hoy no nacen de un pronóstico en una mesa de redacción: nacen de qué partidos se juegan, a qué hora y en qué competencia. Ese es el primer filtro del aficionado mexicano y también el primero de la casa, que abre mercados con más anticipación en lo que trae más público.
El futbol sigue siendo la columna vertebral del catálogo. Los torneos locales, las ligas europeas y las competencias de selecciones concentran el volumen, y con el volumen bajan los márgenes y se ensanchan las opciones de mercado: el 1X2 clásico, el hándicap, el más/menos de goles y el marcador exacto son un mismo partido visto desde cuatro precios distintos. La Copa del Mundo del año pasado, jugada entre junio y julio, dejó un calendario agotado y una lección sobre lo que pasa cuando todo el país mira el mismo partido: los mercados se llenan y los momios se ajustan en minutos.
El basquetbol es el segundo deporte del día, y en la práctica el más americano de todos. La temporada la llena de partidos nocturnos en horario de México, lo que produce un patrón reconocible: la apuesta del día de la NBA se arma a media tarde y se juega de madrugada. Ahí el margen de un mercado de dos resultados suele ser más apretado que en un partido de futbol de liga menor, porque hay más información pública —lesiones, minutos, descansos programados— y la casa no necesita protegerse tanto.
El tenis es el tercero y el más engañoso. Un cuadro de un torneo de una semana ofrece muchísimos partidos, muchos entre jugadores que nadie conoce, y los mercados de sets y juegos tienen márgenes bastante peores que el ganador del partido. La abundancia se confunde con la oportunidad. No lo es: es volumen de apuestas con precios menos finos.
A los tres se suman MMA, esports y deportes virtuales, que han dejado de ser un apéndice. La oferta real del mercado mexicano incluye apuestas en vivo, transmisión, estadísticas, creadores de apuestas, retiro anticipado y apuestas a jugadores, y todo eso es lo que se compara cuando se comparan casas, más que la lista de deportes.
Dos cosas del calendario conviene decir en voz alta. La primera: la apuesta del día de mañana casi nunca es la del día de hoy con otro nombre, porque los momios se mueven con la alineación confirmada y con el clima, y el precio de las once de la mañana es un precio sobre información incompleta. La segunda: el calendario también decide qué tan fácil es cobrar. Un domingo por la noche con ocho ligas activas es un domingo con la casa saturada, y hay operadores cuya promesa de pago inmediato se estira justo ahí.
Cómo se elige una casa para la apuesta del día: los criterios
Comparar casas es comparar precios escondidos. Sobre la mesa hay una lista de nombres que se parecen; debajo hay cinco o seis diferencias que sí importan cuando algo sale mal.
El primer criterio es el permiso y de quién es. En México la autoridad es la Secretaría de Gobernación y, dentro de ella, la Dirección General de Juegos y Sorteos. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y no es un capricho de vocabulario: el permiso es un acto administrativo temporal que la autoridad otorga a un permisionario, según la definición del Reglamento, y en la práctica ninguna casa opera en línea con un permiso digital propio. Opera colgada del permiso de un permisionario con establecimiento físico. Varias marcas pueden colgar del mismo permisionario. Eso explica por qué dos sitios con aspecto de competidores directos aparecen, en los papeles, bajo el mismo titular.
El segundo criterio es si el permiso se puede verificar hoy. Aquí la situación es incómoda y hay que decirla sin adornos: la Dirección General de Juegos y Sorteos publica una lista de sitios autorizados, y al cierre de esta revisión esa lista no pudo abrirse desde fuera. En mayo y julio de este año el Congreso pidió que exista un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas que circulan se contradicen entre sí —uno habla de 136 sitios, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx—, así que aquí no se publica ningún conteo ni ningún número de permiso como cifra oficial. Los números que aparecen en la tabla siguiente son los que declaran las propias marcas o las compilaciones, y se presentan como tales.
El tercer criterio es el dinero que entra y sale. Métodos de depósito, retiro a una cuenta a tu nombre, tiempo de procesamiento y moneda. Una casa que acepta transferencia bancaria y efectivo en tienda cubre al aficionado sin tarjeta; una que solo acepta tarjeta de crédito excluye a buena parte del mercado.
El cuarto es la letra chica del bono: qué hay que apostar, a qué momio mínimo, en cuánto tiempo y hasta cuánto se puede ganar. Y el quinto, el que nadie revisa y todos necesitan: qué herramientas de control trae la cuenta —límites de depósito, pausas, autoexclusión voluntaria— y qué tan fácil es cerrarla.
Estos cinco criterios son los que ordenan la comparación de esta página. Ninguno de ellos se refiere a quién va a ganar el partido.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB, según lo que declara la fuente | Lo que dice su propia ficha sobre la oferta deportiva |
|---|---|---|
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, según el pie de su propio sitio; sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | — |
| Betcris | Permiso de su permisionario, sin número publicado: el del pie del sitio y el de la tabla del titular no coinciden | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según una compilación; la app figura a nombre de 1XCorp N.V., distinta del titular citado | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación; titular Comercial de Juegos de la Frontera | — |
| Betway | Permiso 4184, según una compilación; titular Espectáculos Deportivos Frontón México | — |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación; titular Libros Foráneos (Codere México) | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Pickwin | Permiso de su permisionario, sin número publicado: las fuentes se contradicen | Apuestas previas y en vivo con quinielas y survivors, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación; titular Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas |
La primera columna es un ejercicio de arqueología, no un certificado. Cada número viene de donde viene y vale lo que vale: el de Caliente aparece en el pie de su propio sitio y el de Strendus en una compilación que se contradice con otra sobre el titular. Ninguna de las dos cosas es lo mismo que una lista oficial, y dos marcas de la tabla —Betcris y Pickwin— no publican número alguno porque las fuentes no se ponen de acuerdo. Presentar un número inventado o fusionar dos contradictorios habría sido más limpio y completamente inútil.
La segunda columna deja dos huecos visibles en Novibet y Betway, y esos huecos dicen algo real: son marcas cuya oferta deportiva no está descrita en lo que se pudo contrastar, no marcas sin oferta. Un lector que quiera evaluarlas tiene que abrir el catálogo en el sitio y ver los momios del partido que le interesa, que es exactamente lo que se hace antes de depositar.
Lo que la tabla no puede mostrar es la parte más importante: el precio. Dos casas con permiso impecable pueden estar separadas por tres puntos de margen en el mismo partido, y el aficionado que solo revisa el sello se queda con la peor de las dos. El permiso protege; el margen cobra. Son dos columnas distintas de la vida y conviene no confundirlas nunca.
Cómo se comparan dos ofertas sin pronosticar nada
Hay un truco sencillo para comparar la apuesta del día sin saber nada de futbol. Se toma el partido, se anotan los momios de los tres resultados en dos o tres casas, y se suma la inversa de cada momio dentro de cada casa. La casa cuya suma sea más baja está vendiendo el mismo partido más barato. No hace falta saber quién gana ni por qué; el precio se compara consigo mismo.
Ese es, en el fondo, todo el método. Aplicado con constancia, cambia el resultado de un año de apuestas más que cualquier corazonada, y no requiere más herramienta que la calculadora del teléfono.
El permiso mexicano: qué es, qué no es y qué te protege
Esta es la parte que más se malinterpreta y la que más consecuencias tiene. México no tiene una licencia para apuestas en línea ni una ley específica de apuestas por internet. La ley vigente es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas mismas, y solo permite los que estén expresamente autorizados. La Secretaría de Gobernación otorga los permisos y ejerce la inspección; el artículo 8 la faculta a clausurar los locales no autorizados; el artículo 9 prohíbe que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo; y el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios.
El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta por el otro lado. Su artículo 2 dispone que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida. Su artículo 3 define el permiso exactamente como lo que es: un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Entre los tipos de permiso relevantes están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas; los permisos son intransferibles según el artículo 31; y los permisionarios de apuestas remotas quedan sujetos a cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, seguros y reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero, conforme al artículo 29.
Ninguna disposición legal menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio no puede tener un permiso digital autónomo y opera colgado de un permisionario autorizado con establecimiento físico; por eso varias marcas extranjeras usan a un permisionario local y un mismo permisionario puede operar varias marcas. La palabra importa: es permiso, no licencia.
Sobre la edad hay un hueco que conviene conocer. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Quienes ponen el 18 son las marcas, en sus propias fichas y pies de página. Una cifra legal de edad para apostar no está establecida como tal, y quien diga lo contrario está completando la ley de memoria.
En identidad y protección, los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exigidos no están fijados en un texto legal que se haya podido consultar. Y el punto que más debería importar a cualquiera que deposite: no existe un registro nacional de autoexclusión en México. Las pausas, los límites de depósito y la autoexclusión que ofrecen los operadores son herramientas internas y voluntarias de cada marca, listadas en las fichas de sus aplicaciones. En un permisionario con establecimiento puedes entrar y pedir que te saquen; en la red no existe una puerta central que te cierre todas las casas a la vez. Se puede pedir la autoexclusión marca por marca, y eso es lo que hay.
Los bloqueos: por qué bet365 y Betano no se cuentan aquí
La parte viva del expediente es la aplicación de la ley, y cambia de mes en mes, así que se cuenta con fecha y sin adjetivos. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —esta última ligada a Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados durante el año.
La consecuencia práctica de esa inestabilidad tiene un nombre y es el saldo congelado. Un operador bloqueado puede dejar tu cuenta intacta en el sistema y completamente inaccesible para ti: el dinero sigue ahí, tú no. Es el riesgo concreto que convierte una comparación de momios en un problema distinto, y es la razón por la que aquí no se incluyen a bet365 ni a Betano como opciones del día mientras su situación siga moviéndose en los tribunales.
¿Y qué pasa con quien apuesta en un sitio sin permiso? Hay que ser exacto en las dos direcciones. No está establecida una multa ni un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, y esta página no afirma que exista ni que no exista. Lo que sí está claro es lo que no hay: sin permiso mexicano no hay sede legal en el país, no hay controles de identidad y antilavado sujetos a la normativa local, no hay CFDI de retenciones y, sobre todo, no hay a quién reclamarle dentro de México. Las plataformas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, y operan bajo sus propias reglas de casa. Eso es todo lo que se puede afirmar con honestidad.
Una reforma que todavía no es ley
La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, no una norma, y por eso no cambia nada hoy. Cualquier texto que anuncie una nueva ley de apuestas en línea está adelantando un trámite.
Lo que se queda el fisco: IEPS, ISR y el CFDI de retenciones
Este es el costo menos visible de todos, y el único que aparece en tu boleto como un descuento en el momento del cobro.
Del lado del operador, la Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuesta y los sorteos que requieren permiso conforme a la ley de juegos, tras la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026. Antes la tasa era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan obligados al cumplimiento de las obligaciones del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. Un detalle que casi nadie cita y que aquí se deja tal cual: la base del impuesto no está establecida en el texto legal, que menciona el “valor de la actividad”; la prensa habla del monto total apostado. Por eso esta página no dice “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Nadie puede decirlo todavía sin inventar. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR tratan los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados como ingresos. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada a hacerlo; de lo contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios que superan 600,000 pesos en el año se reportan en la declaración anual.
Hay aquí una asimetría que merece subrayarse, porque es donde el vocabulario del “riesgo cero” recibe su golpe más seco. Una promoción de apuesta gratis que te devuelve 180 pesos de ganancia puede traer retención encima, y el operador está obligado a entregarte el CFDI de retenciones de los premios gravados. Es decir: el regalo tiene archivo fiscal. El boleto ganador que se siente como una anécdota entra a un registro, y eso conviene saberlo antes de reclamar la devolución, no después.
Sobre los premios cobrados en sitios sin permiso, el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Ante esa duda, la postura razonable es una consulta a un contador o asesor fiscal, no un cálculo de aficionado.
Juego responsable: dónde están los frenos de verdad
México no tiene límite legal de depósito ni de pérdida para el jugador, no tiene registro de autoexclusión y no tiene una cuenta temporal obligatoria. Los límites que existen son los que cada operador se pone a sí mismo en su propio producto. Eso convierte el juego responsable, aquí, en una tarea que depende casi por completo de la casa y del aficionado, y no de una autoridad que apriete un botón.
Las herramientas que se ven en las fichas de las aplicaciones son las de siempre: periodos de descanso, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión interna. La ficha de la aplicación de Codere México para el mercado mexicano menciona expresamente la restricción a mayores de 18 años, los avisos de juego responsable y las políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La ficha de Playdoit enlaza sus términos y las pautas de juego responsable.
Obsérvese la diferencia de categoría entre estas tres cosas: un aviso, una política de cierre de cuenta y un límite de depósito configurable no son lo mismo, y una casa puede tener el primero sin el tercero. El lector que de verdad quiera un freno tiene que buscar el segundo y el tercero, y comprobarlos antes de depositar, no después de la primera racha mala.
La publicidad muestra la clave del permiso oficial y las advertencias de juego responsable, según un reporte secundario. En cuanto a los límites de horario para anuncios en radio y televisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00—, los reportes describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar a influencers y deportistas, para prohibir anuncios en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Ninguna de ellas cambia lo que puedes hacer hoy, y vale la pena decirlo porque se citan a menudo como si ya rigieran.
La conclusión práctica para el jugador mexicano es incómoda y directa: el único límite que va a existir con certeza es el que tú configures antes de empezar. No hay registro nacional que te cierre todas las puertas de golpe, así que el aficionado que quiere un tope real lo pone por dentro, marca por marca, y elige casas que le permitan ponerlo y bajarlo con facilidad. Una casa que esconde esa pantalla está diciendo algo sobre su modelo de negocio.
Las nueve casas de apuestas del día, una por una
Los nueve nombres que siguen operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de un permisionario, tal como lo declaran sus fuentes. Esto no es una clasificación ni una recomendación, y no son todo el mercado: una marca que no aparece aquí no queda por eso sin permiso, y los números de permiso se reproducen tal como los publica cada fuente, sin confirmación oficial.
Caliente: la marca que más gente conoce y la que más letra chica trae
El pie del sitio de Caliente muestra el permiso DGG/SP/404/97 a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay. La ficha de su aplicación “Caliente Deportes” la publica esa misma empresa, en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. En el encabezado de su página principal se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Y aquí llega el detalle que cambia la lectura de ese cartel: el bono sin depósito de 1,000 pesos exige, según reseñas de casas de apuestas, un rollover de 10 veces, y en el bono de primer depósito el plazo, los momios mínimos y el rollover varían de una reseña a otra.
Traducido a pesos, ese rollover de 10 veces sobre 1,000 pesos significa apostar 10,000 pesos antes de poder retirar lo que salga del bono. Si se apuesta en cuotas de 2,00 en tramos de 500 pesos, son 20 apuestas completas para liberar mil pesos de bono, y cada una de esas 20 paga el margen del mercado. Con un margen de 5 % —el del ejemplo de dos resultados a 1,90/1,90—, el costo esperado de liberar ese bono ronda los 500 pesos. El regalo, en promedio, cuesta la mitad de lo que promete. Y con márgenes peores que el de ese ejemplo, cuesta más.
Veredicto: la marca más reconocible del mercado, con una oferta deportiva amplia y una contradicción en el cartel que debería ser el motivo principal para leer los términos completos. El bono sin depósito se sostiene; la duplicación del primer depósito es la parte que exige paciencia y disciplina, y el aficionado que no piensa cumplir un rollover de 10 veces hace mejor en ignorar la promoción entera y apostar solo su dinero.
Strendus: el permiso más enredado de la lista
Strendus aparece con tres números de permiso según una compilación: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o de New Ads, porque las compilaciones no se ponen de acuerdo sobre el titular. No hay confirmación oficial de ninguno de los tres, y ese es el punto a retener: una casa con tres números citados y dos titulares posibles es una casa cuya situación documental conviene revisar en su propio sitio antes de depositar.
La consecuencia es de transparencia más que de producto. Un permisionario que acumula permisos de distintas épocas no es una irregularidad por sí mismo —el Reglamento permite que un titular tenga varios—, pero sí complica la verificación para el lector, y en un mercado donde la lista oficial no se puede abrir, la carga de comprobarlo recae en quien va a poner el dinero.
Veredicto: el expediente documental más difícil de seguir de toda la lista, y por eso mismo la casa donde más vale la pena empezar por el pie de página del propio operador y no por lo que diga un tercero. El aficionado que compara por precio encontrará aquí menos razones para confiar en un resumen y más razones para mirar el catálogo directamente.
Betcris: la marca con licencia europea y permiso local sin número publicado
Betcris es la mezcla más interesante de la lista. El permiso mexicano aparece en el pie de su propio sitio a nombre de Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, pero el número del pie y el de la tabla del titular no coinciden, así que no se publica ninguno. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Esa coincidencia de un permiso mexicano y una licencia europea en la misma marca no es habitual y merece atención: significa que el operador conoce dos marcos regulatorios a la vez.
Su oferta es la más técnica del grupo. Destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La aplicación la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. En su página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos.
La licencia de Malta tiene un mérito concreto y un límite concreto. Mérito: un supervisor europeo con reglas propias de conducta, separación de fondos y resolución de quejas. Límite: la Autoridad de Juegos de Malta no tiene jurisdicción en México, no va a intervenir en una queja sobre un boleto deportivo mexicano y no convierte a Betcris en permisionaria distinta de la que ya es. Sirve para la reputación del operador y la seriedad de su sistema de juego responsable, no como recurso ante la autoridad mexicana.
Veredicto: la oferta más orientada a quien apuesta de verdad, con apuestas a jugadores, parlay del mismo juego y retiro anticipado como argumentos sólidos, y una desventaja clara: el método de pago se elige a ciegas porque los montos mínimos no están publicados. El aficionado que ya sabe qué mercado quiere apostar saca más de aquí que el que llega a mirar el bono.
1xBet: catálogo enorme y una sociedad detrás que no cuadra
El permiso de 1xBet aparece como DGJS/0002/2020 según una compilación, a nombre de Entretenimientos Naturales, con una circunstancia que hay que decir tal cual: esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la aplicación aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular citado. Es un desajuste de nombres, no una prueba de nada, y aquí se queda en eso.
Su aplicación es una de las más completas del grupo: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Ese catálogo es el argumento de venta y también su riesgo específico: cuantas más promociones simultáneas, más términos distintos hay que leer, y el programa de lealtad en particular conviene entenderlo antes de que la cuenta acumule puntos que no se pueden convertir en nada simple.
Veredicto: la casa para el aficionado que quiere volumen de mercados, estadísticas y deportes poco habituales cubiertos de verdad, y la peor elección para quien valora la claridad documental por encima del catálogo. La discrepancia entre el titular del permiso citado y la sociedad que publica la aplicación es exactamente el tipo de detalle que un lector debería resolver en el sitio antes de comprometer dinero, y no hay forma de resolverlo desde fuera.
Novibet: la casa discreta de la lista
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según una compilación, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, sin confirmación oficial. Su oferta deportiva concreta no está descrita en lo que se pudo contrastar, y aquí no se rellena ese hueco con suposiciones.
Lo que sí se puede decir es de qué depende la decisión con una marca así. Cuando la información pública es escasa, el catálogo y los momios del partido que te interesa son la única evaluación posible, y se hacen en cinco minutos: abrir el mercado, comparar los tres momios de un partido con los de una casa conocida, y ver si el precio es competitivo. Ese ejercicio no requiere confiar en ninguna reseña.
Veredicto: una incógnita con permiso declarado, y precisamente el tipo de casa donde el trabajo de comparación lo tiene que hacer el aficionado con la calculadora en la mano. Quien no esté dispuesto a hacerlo encontrará opciones con más información disponible.
Betway: el permiso más corto y el perfil más internacional
Betway declara el permiso 4184 según una compilación, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, sin confirmación oficial. Es el número más corto de la lista y el que menos se parece a los formatos que usan los permisionarios de apuestas remotas, un detalle que puede ser histórico y que no conviene interpretar sin ver el documento.
El titular del permiso —Frontón México— es una pista sobre el origen de esta casa en el mercado mexicano. El frontón es uno de los establecimientos que el Reglamento reconoce expresamente, junto con hipódromos y galgódromos, y cuyos titulares pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Quien llega al juego en línea desde un permiso de frontón llega desde el juego de pelota, no desde el casino. Eso no mejora ni empeora los momios. Sí explica la estructura.
Veredicto: una marca internacional con un permiso mexicano de origen deportivo, y una oferta deportiva sobre la que aquí no hay nada concreto que juzgar. El aficionado que ya conoce la marca de otros mercados tiene una referencia; el que no, tiene que construirla desde cero en el catálogo.
Codere: el bono más grande de la lista y la cuenta más larga de operar
La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los permisos que cita una compilación son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos, sin confirmación oficial. La aplicación figura a nombre de Codere Newco, salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo que la convierte en una de las más veteranas del mercado con actualizaciones al día.
El producto es serio: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Y el gancho es el mayor de la lista: un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos, con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. Aquí conviene detenerse, porque “hasta” es la palabra que carga todo el peso de la frase. Un bono de hasta 7,000 pesos se calcula sobre el depósito, así que el que deposita 300 pesos no recibe 7,000: recibe el porcentaje acordado sobre 300. El techo es del que deposita grande, y ese detalle rara vez aparece en el titular.
La ficha también menciona las apuestas gratis como parte de la oferta, y ahí vuelve la aritmética del principio: una apuesta gratis a momio 1,90 vale 90 pesos por cada 100 del importe del boleto cuando acierta, no 100. Es la forma más limpia que existe de ver cuánto cuesta realmente una promoción.
Veredicto: la oferta deportiva más completa y mejor documentada de la lista, con una ventaja poco vistosa pero real —incluye los métodos de depósito en efectivo en tienda, que es la vía de entrada del aficionado sin tarjeta— y un bono cuyo techo conviene ignorar para decidir. Quien deposite poco encontrará el mismo producto con un bono pequeño, y quien deposite mucho debería leer el rollover antes que el monto.
Pickwin: la apuesta del día convertida en quiniela
Pickwin combina apuestas deportivas previas al partido y en vivo con quinielas y “survivors”, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real. Es una propuesta distinta a la de las demás: el formato de survivor y la quiniela privada apelan al grupo de amigos, no al apostador individual que compara momios. El permiso aparece como el de su permisionario, sin número publicado, porque las fuentes se contradicen: el número que da una compilación es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles, y esa coincidencia es tan sospechosa que aquí no se imprime como número de Pickwin.
Ese tipo de coincidencia cruzada es exactamente lo que ocurre cuando un mismo permisionario opera varias marcas, cosa que el Reglamento permite y que la práctica reportada confirma. No hay nada ilegal en ello. Lo que hay es un problema de lectura para el aficionado, que ve dos marcas con aspecto de rivales y un mismo papel detrás.
Veredicto: la propuesta más social de la lista y la más difícil de evaluar en el capítulo del permiso. Quien quiera una quiniela privada con sus amigos tiene aquí algo que las demás no ofrecen; quien quiera comparar el precio de un mercado concreto encontrará menos material para hacerlo, y debería empezar por ver los momios del partido que le interesa.
Playdoit: el bono que no aclara si hay que depositar
La aplicación de Playdoit la publica Atracciones America en la tienda mexicana, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El permiso aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según una compilación, a nombre de Eventos Festivos de México, sin confirmación oficial. Su oferta cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza sus términos y las pautas de juego responsable, y es para mayores de 18 años.
El problema está en el bono. La ficha anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Es la misma pantalla diciendo dos cosas distintas sobre la misma promoción. Ese descuido no es un fraude; es una ficha mal editada, y en una promoción donde la diferencia entre recibir el bono antes o después de depositar determina si hace falta poner dinero, la ambigüedad tiene consecuencias reales para el aficionado que organiza su presupuesto.
Veredicto: un producto deportivo sólido y bien equipado que pierde credibilidad justo en la página donde debería tenerla más, en la descripción de su propia promoción. El retiro anticipado y el Playboost son argumentos que se sostienen solos; el bono es la parte que el lector tiene que confirmar en los términos del operador antes de contar con esos mil pesos, porque la ficha no lo resuelve.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas del día
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Empieza por el pie de página del propio sitio, donde el operador suele indicar el permiso, el número y el nombre de la empresa titular. Después contrástalo con la lista de sitios autorizados que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos. Si el número no aparece o no coincide, y la lista oficial no está disponible, trátalo como declaración del operador y no como hecho verificado.
¿Cuánto me devuelve una apuesta según el importe y el momio?
Multiplica el importe por el momio decimal. Una apuesta de 500 pesos a momio 1,90 devuelve 950 pesos si acierta: 500 son tuyos de vuelta y 450 son ganancia neta. En una combinada los momios de las patas se multiplican antes de esa operación, y el importe arriesgado sigue siendo uno solo.
¿Cómo se nota el margen de la casa dentro del momio?
Suma los inversos de todos los momios del mismo mercado. En un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 la suma da 1,0526, así que la casa devuelve cerca del 95 % y se queda alrededor del 5 %. Si los momios son 1,85 y 1,85, el margen sube hacia el 8 %. Cuando más se acerca la suma a 1, más barato te están vendiendo el mismo partido.
¿Cómo pongo un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
En México no hay un registro nacional de autoexclusión, así que los límites son herramientas internas de cada marca. Búscalas en la configuración de tu cuenta, antes de depositar, y comprueba que la casa permita bajarlos y también subirlos cuando quieras. Si no las encuentras o el proceso es confuso, eso forma parte de lo que estás evaluando.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
El artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso los premios de juegos con apuesta legalmente autorizados, y el pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración cuando estás obligado; el operador te entrega el CFDI de retenciones.
¿Qué arriesga quien apuesta en un sitio sin permiso en México?
No hay multa ni delito establecido para el jugador, y tampoco una exención que lo cubra. Lo que sí falta es todo lo demás: sede legal en el país, controles de identidad y antilavado sujetos a la normativa mexicana, CFDI de retenciones y a quién reclamar dentro de México. Además, si el operador queda bloqueado, tu saldo puede quedar congelado e inaccesible.
Escrito por los editores de «Guiademomios».
