Apuestas de playoffs 2026: el permiso de la SEGOB no abarata el momio

Updated noviembre 2026
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Datos actualizados a 6 noviembre 2026, con el estado de los permisos contrastado contra los pies de página y las fichas de cada operador y contra las compilaciones públicas que citan a la Dirección General de Juegos y Sorteos.

Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana
Los New York Knicks ganaron las Finales de la NBA 2026 por 4-1 a los San Antonio Spurs.

Nadie apuesta contra la casa. La casa cobra por dejarte apostar, y ese cobro está dentro del momio antes de que elijas nada. Es la única certeza de toda la postemporada. Quien va a buscar el boleto del séptimo juego de una final mira dos números en la pantalla —su equipo y lo que paga— y muy pocos miran el tercero, que es la rebanada que el operador se queda cuando el mercado cierra. Esa rebanada es el tema de esta guía. No hay pronósticos aquí, ni un partido que sepamos ganado. Hay una aritmética que sí se puede calcular de antemano y una lista de papeles que sí se puede leer.

La postemporada es la temporada de los que llegan tarde. Durante el calendario regular hay veinte partidos al día y una cuota cualquiera sirve; en enero, en abril o en junio se juegan dos, tres, a veces uno, y todo el dinero del fin de semana se apila sobre el mismo partido. Un mercado estrecho con mucho dinero encima no mejora el momio del aficionado. Lo aprieta, porque la casa sabe que no tienes alternativa. Las casas cuentan con eso.

Calendario de playoffs: qué se juega y cómo se cobra cada ronda

Hay una fecha que explica por qué esta página existe en México y no en otro país. El Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, en junio y julio de 2026, y con él se fue la temporada más cómoda que un aficionado mexicano iba a tener para estrenarse en una casa de apuestas: cuatro semanas de partidos cada dos horas, mercados abiertos desde la mañana y una excusa social para preguntar cómo funciona un boleto. Lo que queda después es postemporada de liga, que es otra cosa. Menos partidos, más presión, y un detalle que mucha gente descubre tarde: la mayoría de las finales se deciden al mejor de siete, así que el mismo cruce se repite durante casi dos semanas y el momio se mueve con cada resultado.

Un ejemplo que sirve para entender la lógica del formato: las Finales de la NBA 2026 las ganaron los New York Knicks por 4-1 sobre los San Antonio Spurs, y se jugaron del 3 al 13 de junio de 2026, al mejor de siete. Cuatro partidos en once días. Quien haya seguido ese cruce con boletos en mano sabe lo que pasa cuando una serie se pone 2-1: la casa ya no cotiza el campeón, cotiza el quinto partido, y lo cotiza con el equipo ganador más barato de lo que estaba tres días antes. El precio no se corrige por lo que pasó en la cancha. Se corrige por dónde está el dinero.

Ese mismo esqueleto lo comparten las otras tres postemporadas grandes del calendario estadounidense, y conviene tenerlos juntos porque cada uno tiene su propio ritmo de mercado:

Competencia Cómo se llega a la final Ritmo de series Cuándo se juega la final
Playoffs de la NFL 14 equipos, siete por conferencia, en eliminación directa Una sola ronda por semana; el que pierde se va Entre enero y febrero
Postemporada de la MLB Serie de Comodines, Serie Divisional, Serie de Campeonato y Serie Mundial Series al mejor de cinco y al mejor de siete, casi a diario La postemporada de 2026 empezó el 29 de septiembre de 2026
Playoffs de la NBA Ocho equipos por conferencia, cuatro rondas Series al mejor de siete con un día de descanso entre partidos Finales del 3 al 13 de junio de 2026 (Knicks 4-1 Spurs)
Playoffs de la NHL Ocho equipos por conferencia, cuatro rondas Series al mejor de siete, prácticamente en días alternos Copa Stanley 2026: Carolina Hurricanes campeón ante Vegas Golden Knights

La NFL es la excepción útil del cuadro. Manda 14 equipos, siete por conferencia, a playoffs de eliminación directa, y eso significa que en la ronda de comodines hay seis partidos concentrados en un fin de semana, cada uno con su propio mercado, y que el lunes siguiente solo quedan ocho equipos vivos. Para quien apuesta un solo partido a la semana, es el formato más limpio: no hay serie que se estire, no hay quinto juego que aguante un boleto abierto seis días, y el resultado se cobra o se pierde esa misma noche. La MLB es lo contrario: la postemporada arranca con la Serie de Comodines, sigue con la Serie Divisional, la Serie de Campeonato y termina en la Serie Mundial, y la de 2026 empezó el 29 de septiembre de 2026. Un solo día con cuatro series abiertas es un día con cuatro formas distintas de que tu tarde se arruine, y cada una mueve su momio por separado.

Fundamentos: cómo se convierte una cuota en dinero y qué se queda la casa

Conviene empezar por el dinero que sale del bolsillo, porque es el único dato que un aficionado controla. El momio no es un porcentaje ni una probabilidad: es un multiplicador. Si apuestas 1.000 pesos a un momio de 2,10 y aciertas, te devuelven 2.100 pesos, de los cuales 1.000 son tu propio dinero y 100 son ganancia. Si el momio es 1,85, los mismos 1.000 pesos devuelven 1.850, y la ganancia es de 850. La cuenta es siempre la misma y no cambia de casa en casa: retorno igual a lo apostado multiplicado por el momio.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La NFL manda 14 equipos (siete por conferencia) a los playoffs de eliminación directa.

El error frecuente es leer el momio como probabilidad. Un 1,50 no significa “casi seguro”. Significa que la casa necesita que ese equipo gane más veces de las que ese precio sugiere para que el negocio le funcione, y ese es un asunto suyo, no tuyo. Lo tuyo es cuánto te pagan cuando ganas y cuánto tarda en llegar.

Qué es un permiso de la Secretaría de Gobernación

En México, el papel que respalda a una casa de apuestas se llama permiso, no licencia, y lo otorga la Secretaría de Gobernación a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y los sorteos, y solo permite los que están expresamente autorizados; su artículo 7 encarga a la Secretaría otorgar los permisos e inspeccionar, el artículo 8 la faculta a clausurar locales sin autorización, y el artículo 9 prohíbe que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, añade en su artículo 2 algo que un apostador debería leer dos veces: lo que no está expresamente previsto está prohibido. No es una ley que tolera lo que no menciona. Es una ley que castiga el hueco.

La consecuencia práctica es incómoda y hay que decirla sin adornos. Ninguna norma mexicana contempla el juego en línea como una actividad con permiso propio. Lo que existe es una casa operada por el titular de un permiso autorizado para locales físicos, que extiende su actividad a internet; el Reglamento menciona como figuras relevantes el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos en su artículo 28, permite a los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón obtener permisos complementarios para apuestas a distancia, y en su artículo 31 declara que los permisos no son transferibles. Varias marcas extranjeras operan bajo el permiso de un permisionario mexicano, y un mismo permisionario puede dar cobijo a más de un nombre comercial.

Cómo se ve el margen dentro del momio

Un mercado con tres resultados posibles —gana el local, empate, gana el visitante— cotiza tres momios que, sumados como probabilidades implícitas, pasan de 100. Ese excedente es la comisión. Tomemos un ejemplo ilustrativo, no un precio real de ninguna casa ni de ningún partido: un 1X2 con momios de 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para el visitante. Uno dividido entre 2,10 es 0,4762; uno entre 3,40 es 0,2941; uno entre 3,60 es 0,2778. La suma es 1,0481, es decir 104,81. La casa devuelve como premios 1 ÷ 1,0481, o sea 95,41 pesos por cada 100 apostados en el conjunto del mercado, y se queda con 4,59. El margen no es una línea en el boleto ni un cargo aparte. Está repartido en los tres momios y lo pagas al confirmar la apuesta, ganes o pierdas.

Ese 4,59 por ciento es un ejemplo aritmético, no una tarifa que se cobre en México. En la práctica el margen de un 1X2 de futbol suele moverse en una banda cercana al 5 por ciento en los mercados principales, y sube cuando el mercado es secundario: hándicaps, totales de un deporte que la casa no sigue de cerca, ligas menores, deportes con poco volumen. En postemporada el efecto se agrava por partida doble, porque el interés se concentra en pocos partidos y porque muchos mercados especiales —el MVP de la final, el número exacto de juegos de una serie, el primer anotador— se cotizan con plantillas más anchas que un 1X2. Ahí el mismo cálculo puede dar un margen bastante mayor, y la banda que uno ve en esos mercados se aleja sin drama del 10 por ciento. La conclusión práctica es corta: cuanto más raro es el mercado, más caro te sale el boleto, sin que nada en la pantalla lo diga.

Las cinco familias de apuesta de postemporada

Un mismo partido de playoffs admite varias formas de apostarse, y el margen no es igual en todas. La más limpia es la apuesta sencilla al ganador: un mercado, tres posibilidades, un momio. Aquí va el bloque de la imagen de fundamentos que el script coloca.

El parlay —o combinada, según cómo lo llame cada casa— junta dos o más selecciones en un solo boleto y multiplica los momios. Dos selecciones de 1,85 y 2,00 dan un momio combinado de 3,70. El atractivo es evidente y la trampa también: cada selección añade su propio margen, así que el costo total del boleto crece aunque el premio potencial crezca más rápido. Un parlay de cuatro selecciones puede llevar dentro dos o tres veces el margen de una apuesta sencilla.

El hándicap y el más/menos son los mercados de volumen. En baloncesto, un hándicap de −5,5 al favorito significa que el favorito tiene que ganar por seis o más para que la apuesta se pague. En futbol americano, el más/menos se cotiza sobre el total de puntos de los dos equipos. Son mercados centrales en las casas grandes y secundarios en las pequeñas, y esa diferencia se nota en el precio antes que en ninguna otra parte.

Las apuestas en vivo son donde el margen se abre sin disimulo. El momio cambia con cada anotación, cada expulsión y cada tiempo muerto, y la casa fija ese precio sola, sin esperar a que el mercado la corrija. En un partido cerrado de postemporada, cambiar de opinión a mitad del tercer cuarto es la operación más cara de la noche. El retiro anticipado, conocido como cash out, pertenece a esta familia: consiste en aceptar una cantidad antes del final, casi siempre menor a lo que pagaría el boleto completo.

Momios mejorados, apuestas gratis y otros nombres del mismo descuento

Las fichas de las casas mexicanas repiten tres palabras: momios mejorados, apuestas gratis y creador de apuestas. Conviene traducirlas antes de emocionarse. Un “momio mejorado” es una mejora aplicada a un mercado concreto, o a un conjunto de partidos, durante un periodo concreto; lo que no dice es qué ocurre con las selecciones que quedan fuera de la promoción. La app de Codere México anuncia momios mejorados y apuestas gratis entre sus funciones, además de más de 30 deportes con estadísticas en vivo y creador de apuestas. La app Caliente Deportes incluye transmisión en vivo, un creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, una herramienta de aumento de ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Ninguna de esas listas trae cifras, y ahí está el punto: la parte del anuncio que se puede medir es la que no aparece.

Una “apuesta gratis” es todavía menos de lo que suena. Cuando la casa la entrega como compensación —por un empate en un mercado de dos resultados, por ejemplo—, suele llegar en forma de crédito para apostar, no de dinero. Si ganas, te pagan la ganancia; el importe de la apuesta gratis no vuelve. En un momio de 1,85, una apuesta gratis de 500 pesos devuelve 925 pesos si aciertas, de los cuales 425 son ganancia y 500 son el crédito que se apaga con la jugada. Y el valor promedio de esa apuesta es menor que la ganancia, porque hay que multiplicarla por la probabilidad real de acertar: con esa probabilidad estimada y el reparto del mercado de que se trate, una apuesta gratis de 500 pesos a 1,85 en un mercado que devuelve el 95 por ciento ronda los 218 pesos de valor medio. Es una cifra estimada sobre muchas apuestas, no lo que te va a tocar en la tuya.

Panorama: qué casa revisar según el permiso que declara

Ninguna lista de nueve marcas es un censo. El mercado mexicano tiene muchas más, y que un nombre no aparezca aquí no significa que no tenga permiso. Lo que sigue es una comparación sobre un punto concreto —qué permiso declara cada operador y dónde lo declara— porque en un país sin registro público consultable ese es el dato que un lector puede ir a comprobar por su cuenta en un pie de página. Los números que aparecen son los que el propio operador publica o los que citan las compilaciones que se apoyan en la Dirección General de Juegos y Sorteos; ninguno lleva confirmación oficial, y algunos se contradicen entre fuentes, que es precisamente lo que hay que saber antes de fiarse de una cifra.

Marca Permiso de la SEGOB según la fuente Qué dice su propia ficha sobre la oferta de deportes
Playdoit Número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación especializada; titular citado: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, herramienta de aumento de ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas
Betcris Permiso de su permisionario, titular citado: Producciones Móviles; el número no se imprime porque el del pie de página y el de la compilación no coinciden Su ficha en App Store no detalla mercados; el pie de página de su sitio sí declara el permiso y una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta
Caliente Número DGG/SP/404/97, exhibido en el pie de página de su propio sitio; titular citado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Betway Número 4184, según una compilación especializada; titular citado: Espectáculos Deportivos Frontón México; sin confirmación oficial Su ficha en App Store no detalla mercados de postemporada
Pickwin Permiso de su permisionario, titular citado: Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora; el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen Su ficha no detalla mercados; el material de la marca se centra en el acceso y el registro
Codere Números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación especializada; titular citado: Libros Foráneos (Codere México); sin confirmación oficial Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Strendus Números DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación especializada; titular citado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads; sin confirmación oficial Su ficha en App Store no detalla mercados de postemporada
Novibet Número DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación especializada; titular citado: Comercial de Juegos de la Frontera; sin confirmación oficial Su ficha en App Store no detalla mercados de postemporada
1xBet Número DGJS/0002/2020, según una compilación especializada, que tampoco pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; App Store publica la app a nombre de 1XCorp N.V.; titular citado: Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, con bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad

Las dos marcas cuyo permiso aparece en su propio pie de página —Caliente y Betcris— son también las dos que llevan más tiempo operando en el país, y no es coincidencia: un permisionario con locales físicos tiene un domicilio fiscal que exhibir. Las que dependen de una compilación externa son las que llegaron al mercado digital después, y su número suele venir de un tercero que a su vez lo copió de otro. Cuando dos compilaciones dan cifras distintas para la misma marca, el problema no es la marca. Es el registro.

Hay una segunda lectura de la tabla, y es la que ahorra dinero. Ninguno de los nueve permisos descritos protege al apostador frente a la quiebra, el bloqueo o el cambio de dueño del operador. Un permiso es una autorización para operar, no un seguro. En un mercado donde el estado de una marca puede cambiar en una semana —y en México ha cambiado—, lo que un lector puede hacer es comprobar la fecha de la última declaración que leyó y no dar por sentado que sigue vigente.

Qué mira un apostador mexicano al elegir casa

Cuatro cosas, en este orden, y ninguna es el bono. La primera es que la casa cubra los mercados que la persona realmente juega: quien sigue la postemporada de la MLB todas las noches necesita Serie de Comodines, Serie Divisional, Serie de Campeonato y Serie Mundial abiertas con mercados de partido completo, no solo el futuro del campeón. La segunda es el precio del mercado principal, que se puede comparar en un minuto pasando el mismo partido por dos o tres casas. La tercera es el retiro: qué métodos acepta, si exige documentación adicional y cuánto tarda en llegar el dinero a una cuenta a nombre del jugador, que es la única forma en que las casas serias lo envían.

La cuarta es la de siempre y la que más boletos arruina: cuánto hay que apostar antes de poder sacar algo. Todo bono de bienvenida trae requisitos de apuesta, y un requisito se mide en múltiplos del bono o del bono más el depósito, según lo declare cada casa. Ahí es donde el “bono de 100 %” deja de ser un regalo y se convierte en una tarea. La sección que viene se ocupa de eso.

Normativa, supervisión y legalidad: qué protege de verdad al apostador

El marco mexicano tiene una autoridad clara y un problema de transparencia igual de claro. La Secretaría de Gobernación es la autoridad; el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos establece en su artículo 2 que la Secretaría interpreta y aplica la ley en el orden administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos es la unidad que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 fija en su artículo 1 que la autorización, el control y la vigilancia de los juegos con apuesta y los sorteos corresponden a la Federación, con excepción de los de la Lotería Nacional, y en su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal es la palabra que importa. Un permiso no es una propiedad.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La postemporada de la MLB sigue la Serie de Comodines, la Serie Divisional, la Serie de Campeonato y la Serie Mundial.

Los permisionarios de apuestas remotas tampoco operan en el aire. El artículo 29 del Reglamento les exige cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza. Son obligaciones de un negocio regulado, y que existan es la razón por la que el permiso tiene algún valor para el apostador. No lo protegen de perder una apuesta. Lo protegen de tratar con una oficina sin domicilio.

El problema es que ese permiso no se puede consultar. La lista oficial de permisos que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse al momento de redactar esta página, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos que circulan tampoco coinciden: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso aquí no aparece ningún número de permiso presentado como oficial, y por eso cada cifra lleva la fuente que la sostiene. Un lector que quiera verificar el permiso de una casa concreta puede pedirlo directamente a la Dirección General de Juegos y Sorteos o buscar la autorización en la página del operador, sabiendo que lo que encuentre será una declaración, no un certificado.

El estado de bet365.mx y Betano

Conviene tratarlo como lo que es: un expediente abierto. Betano, del grupo que opera bajo el nombre Ganador Azteca, está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. Los dos nombres se mencionan aquí porque su situación es parte del panorama, no como casas revisadas: ninguna de las dos forma parte de la comparación de esta página.

La lección es más útil que el expediente. Un saldo alojado en una casa bloqueada puede quedar congelado sin que exista un procedimiento rápido de devolución, y eso ocurre dentro de un mercado con permiso, no en la frontera del mercado. Es el precio más alto que un apostador mexicano puede pagar por haber elegido mal.

Por qué se habla de “permiso” y no de “licencia”

La palabra no es un tecnicismo. Una licencia, en el uso internacional, es una autorización que un regulador concede a la actividad en sí; el permiso mexicano se otorga a un permisionario para una actividad determinada y no se puede transferir, según el artículo 31 del Reglamento. Cuando una marca extranjera anuncia una “licencia” en su publicidad, generalmente se refiere a la de su país de origen, no a un documento mexicano. Casos concretos: el pie de página de Betcris declara un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, que según el oficio DGJS/405/2018 opera junto con Paradise Riviera Gaming, y declara además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta con vigencia del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026; la empresa del sitio figura como TV Global Enterprises Ltd. Esa licencia maltesa no es un permiso mexicano y no autoriza nada en territorio mexicano. Las plataformas con licencia de Curazao tampoco son permisionarias mexicanas.

Qué pasa con las marcas sin permiso local

El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente previsto y el artículo 8 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos faculta a la Secretaría a clausurar locales no autorizados; la dependencia ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. Esa es la zona sin protección: una casa que opera desde fuera no trae consigo un domicilio en México, ni controles de identificación bajo supervisión mexicana, ni la posibilidad de acudir a una autoridad local. Trae momios, y a veces mejores, porque no carga con las obligaciones del artículo 29. El balance puede quedar bloqueado, y un apostador que reclame no tiene dónde reclamar. Sobre una sanción al jugador que apuesta en un sitio sin permiso no hay una posición establecida, así que esta página no afirma que exista ni que esté exenta; es una pregunta para un abogado, no para un folleto.

Edad, identificación y datos

El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una edad en número. Las marcas sí: el pie de página de caliente.mx advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide diversión con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable; la ficha de la app de Codere México dice operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; la app Caliente Deportes se declara solo para mayores de 18 años. Una edad mínima estatutaria para el juego no está establecida, y la diferencia importa cuando un menor quiere abrir cuenta con datos propios.

Los operadores verifican identidad como parte de sus controles antilavado: el juego es una actividad vulnerable y las operaciones relevantes se reportan a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria. Qué documentos exige cada casa en qué momento es asunto de cada casa. Lo que un apostador debe anticipar es que el retiro casi siempre llega a una cuenta bancaria a nombre del titular, y que un registro con datos de otra persona se convierte en un problema en el momento de cobrar, no antes.

Apuestas en vivo, hípicos y lo que la norma no menciona

Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las distintas familias de apuesta no tienen una regla específica en los artículos del Reglamento revisados. Eso no las vuelve libres: vuelven al artículo 2, que prohíbe lo no previsto. El caso de los hípicos es distinto porque sí está regulado: las apuestas mutuas y las carreras se rigen en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el cruce de apuestas, y los menores nunca pueden participar en él. Sobre un mercado de intercambio de apuestas entre usuarios no se encontró disposición alguna, y esta página no afirma que exista uno en México. Tampoco se encontró una regla sobre eventos restringidos o ligas menores. Son huecos del marco, no permisos.

Anuncios, bonos y el límite de la ley

El Reglamento revisado no contiene un artículo federal sobre publicidad, y las propuestas que se han discutido —limitar horarios de emisión, vetar a influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o eliminar los bonos de bienvenida— son iniciativas, no ley. Lo que sí hubo es un ajuste real: después del alza del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es decir, el costo del fisco entró por la puerta de la promoción. Ninguna norma estatutaria sobre bonos está establecida, y un lector debería tratar cada condición de bono como lo que es: una cláusula contractual de una empresa privada, escrita por ella y modificable por ella.

Impuestos sobre premios y sobre la actividad

Esto no es asesoría fiscal, y quien tenga un premio relevante debería consultar a un contador. Lo que se puede decir con precisión es la estructura. Por el lado del operador, el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 por ciento los juegos con apuesta y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era 30 por ciento; el mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base es el punto delicado: el texto legal dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no va a afirmar que sea 50 por ciento de lo apostado ni de los ingresos brutos. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Por el lado del jugador, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 por ciento cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no excede el 6 por ciento, y 21 por ciento cuando un impuesto estatal supera ese 6 por ciento. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 por ciento sobre premios, alrededor de 7 por ciento en total según un reporte secundario, y los premios anuales superiores a 600.000 pesos mexicanos deben informarse en la declaración anual. El comprobante que el operador emite por esas retenciones es el CFDI de retenciones. Un premio ganado en un sitio sin permiso queda en una zona gris: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente” y el tratamiento de un premio obtenido fuera del permiso no está establecido, así que la única respuesta honesta es preguntar a un contador antes de tocar el dinero.

Prevención, salvaguarda y protección: las herramientas que dependen de ti

México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Es la frase que más debería cambiar cómo un apostador elige casa, y la que menos aparece en la publicidad. En otros mercados, la autoexclusión es una lista que una casa consulta antes de aceptarte y de la que no puedes salir a mitad de la noche; aquí no existe ese mecanismo nacional, y las herramientas de protección son las que cada marca decide ofrecer: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Son voluntarias, las activa el propio jugador y las respeta la casa que las recibe. No hay límite legal de depósito ni de pérdida, y no se encontró una figura de cuenta temporal. Tampoco hay una autoridad que reciba tu queja si la casa ignora su propio límite.

Eso cambia el cálculo del apostador. Un límite de depósito configurado en una casa no viaja contigo a la siguiente; si tienes cuenta en tres, tienes que repetir el trabajo tres veces. Y como no existe un registro común, una autoexclusión en una marca no impide abrir cuenta en otra. La protección, en México, es artesanal: se construye casa por casa y depende de que la persona la quiera activar el día en que está lucida, no el día en que está perdiendo.

Lo que sí es obligatorio por el lado del operador es la verificación de identidad y el reporte de operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria. Eso protege al sistema financiero y, de paso, al apostador: una cuenta verificada a nombre de su titular es una cuenta que se puede reclamar. Pero una verificación no es un límite, y ninguna verificación impide que alguien deposite más de lo que pensaba.

La herramienta más útil no está en la casa de apuestas. Es una cifra anotada antes de empezar y una regla sobre qué se hace con ella. Durante la postemporada, cuando cuatro series avanzan a la vez y un solo domingo concentra toda la atención, el momento de decidir cuánto se juega es la mañana, no el minuto en que el boleto está abierto en la pantalla.

Hablemos de lo que esta guía no puede hacer. No puede decirte quién gana, porque nadie lo sabe, y cualquier página que lo insinúe está vendiendo algo. Tampoco puede prometerte que una casa con permiso te va a pagar siempre: el permiso es un papel administrativo temporal, y una casa puede perderlo. Lo que sí puede decirte es qué mirar, dónde está la fuente y cuándo fue la última vez que alguien la revisó. Con eso, cada quien decide con su propio criterio y con su propio dinero.

Clasificación: los nueve operadores con permiso, uno por uno

Los nueve nombres que siguen aparecen en el orden en que se revisaron, y cada uno llega con lo que lo distingue de los otros. Ninguno de estos apartados es una recomendación, y ninguno de los nueve es toda la oferta disponible en México. Antes de abrir la lista, dos advertencias que valen para todos: los datos de permiso son lo que cada operador declara o lo que una compilación le atribuye, sin confirmación oficial, y ningún bono se puede evaluar sin leer sus requisitos de apuesta completos.

Playdoit: catálogo ancho y cobertura completa de la postemporada

Playdoit llega con la carta más variada del grupo en deportes: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, todos con apuestas en vivo y transmisión, además de casino en vivo, una herramienta para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas, según su propia ficha en la App Store. Para un lector que sigue más de un deporte en la misma semana de playoffs, esa amplitud tiene un valor que no se ve en el momio: no hay que abrir una segunda cuenta para cubrir el tenis mientras el basquetbol descansa.

El permiso que se le atribuye es el número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. El retiro anticipado merece una mención aparte, y no favorable: es una herramienta cómoda que casi nunca juega a favor de quien la usa, porque la casa fija el precio de salida y lo fija sabiendo cómo está el partido. Quien la use para asegurar una ganancia parcial está comprando tranquilidad, no valor.

El catálogo tampoco dice nada sobre el precio. Un lector que quiera comparar debería tomar el mismo partido de postemporada y ver qué momio ofrece Playdoit frente a otro operador; es la única comparación que se puede hacer con lo que está publicado hoy, y es la que decide si la amplitud del catálogo importa. Lo que sí se puede afirmar es que un menú de cinco deportes con apuestas en vivo y transmisión es más de lo que ofrecen varias marcas del grupo, y que el tenis y los esports son los mercados donde esa diferencia se nota más, porque son los que más casas dejan fuera.

Betcris: el permiso en su propia vitrina y una licencia extranjera de fondo

Betcris hace algo que casi ninguna marca del grupo hace: pone su papel donde se puede leer. El pie de página de su sitio declara un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, que según el oficio DGJS/405/2018 opera junto con Paradise Riviera Gaming, y añade una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta con vigencia del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, con TV Global Enterprises Ltd. como empresa del sitio. El número del permiso no se imprime en esta página porque el del propio pie de página y el de la compilación del propietario no coinciden.

La licencia maltesa es el detalle interesante y el que se lee mal. No autoriza a Betcris a operar en México: como se explicó al tratar por qué se habla de permiso y no de licencia, lo que habilita la actividad en el país es el permiso del permisionario mexicano. Un lector que vea “MGA” en la vitrina puede pensar que está ante una casa supervisada desde Europa; lo que tiene delante es una empresa con papeles en dos jurisdicciones y obligaciones distintas en cada una. Para un apostador que busca dónde reclamar, la jurisdicción que importa es la de su domicilio.

Donde Betcris se queda corto en esta comparación es en la información sobre mercados. La ficha de su aplicación no detalla qué deportes o qué mercados cubre, y sin ese dato la marca compite con una promesa y un pie de página. Es exactamente el hueco que un lector debería llenar con una consulta directa: abrir el programa de apuestas, buscar la Serie Mundial en octubre o los playoffs de la NFL en enero y ver qué hay disponible para el lector mexicano.

Caliente: permiso publicado en el pie de su propia casa

Caliente es la marca que más facilita la verificación: el número DGG/SP/404/97 aparece en el pie de página de su propio sitio, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del grupo Caliente, aunque la confirmación oficial sigue pendiente porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Y publicar el número en casa es un dato distinto de que alguien lo publique por ti: cualquiera puede ir a comprobarlo sin depender de un tercero.

Su app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años. La ficha que publica la aplicación corresponde a Tecnología en Entretenimiento Caliplay, en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. El pie de su sitio, por su parte, advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide diversión con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable; es el ejemplo más claro del grupo de una marca que pone tanto el permiso como la advertencia donde un apostador los va a ver.

El punto que un lector con presupuesto ajustado debería vigilar no es la amplitud del catálogo, que aquí es razonable, sino la letra del bono. Una marca con diecisiete casinos físicos detrás no necesita ser generosa en línea, y las promociones que anuncia su aplicación no traen cifras. Cuando un operador anuncia bonos sin números, el número está en los términos, y ese es el documento que hay que leer antes de depositar.

Betway: número de permiso y muy poca información de mercado

Betway aparece con el número 4184 como permiso de la SEGOB, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx y sin confirmación oficial. La titularidad encaja con el modelo mexicano: un permisionario con actividad en un frontón, es decir, con un local físico y una actividad autorizada, que extiende su operación a las apuestas en línea.

Lo que no se puede decir de Betway con los datos disponibles es qué deportes ofrece ni cómo cotiza la postemporada. Su ficha en la App Store no detalla mercados, y este es el tipo de hueco que no se puede rellenar con una suposición. Un lector que se incline por esta marca tiene un camino razonable: revisar su programa de apuestas antes de registrarse y comprobar si la Serie Mundial, los playoffs de la NFL y las finales de la NBA están en la oferta con mercados de partido completo.

Vale la pena subrayar una cosa sobre la cobertura de la propia web de la marca. La fuente que cita el número es una compilación, no el operador, y en la jerarquía de pruebas eso importa: un número que la marca no publica en casa es un número que solo puede verificarse por vía indirecta. Betway compite entonces con lo que suele ser el rasgo más visible de una marca internacional —una interfaz conocida y un catálogo amplio en otros mercados— pero no con la transparencia de papeles que sí exhiben Caliente y Betcris.

Pickwin: una marca joven con los papeles más discutidos

Pickwin es el caso más claro de por qué esta página no imprime números de permiso cuando las fuentes se contradicen. Una compilación le atribuye el número DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra reproduce el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER; el titular citado es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx. Las compilaciones no coinciden, así que aquí no se afirma ninguno de los dos.

No es un detalle menor para el lector. Cuando dos fuentes dan cifras distintas para la misma marca, el problema está en el registro público, y el apostador es el que termina sin poder verificar nada. Un número de permiso que no se puede confirmar por dos vías es un dato que sirve para la conversación, no para la decisión.

Su ficha no detalla mercados, y el material de la marca se concentra en el acceso y el registro. Para un lector que apuesta postemporada todas las semanas, eso deja la comparación en un punto muy simple: hay que abrir la cuenta o al menos el programa de apuestas antes de saber si la oferta cubre lo que interesa. Sugerir lo contrario sería inventar. Y en una marca donde el permiso está en disputa entre compilaciones, la verificación previa no es un lujo.

Codere: más de treinta deportes y una promesa con letra chica

Codere trae la referencia más concreta del grupo sobre cobertura: su ficha declara más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Para un lector que además del futbol americano sigue futbol europeo, tenis o algo más raro en postemporada, treinta deportes es un argumento serio, y las estadísticas en vivo son la función que más se usa sin darse cuenta, porque es la que evita cambiar de aplicación para comprobar un dato.

El permiso que se le atribuye son los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial. La ficha de su app, por su parte, declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Aquí conviene el análisis del ángulo que nos ocupa, que es el costo. “Apuestas gratis” y “momios mejorados” aparecen en la misma línea de producto, y son dos cosas distintas: los momios mejorados son un cambio de precio en un mercado concreto, y las apuestas gratis suelen llegar como crédito de apuesta, con el importe que no vuelve y solo la ganancia pagada. Un creador de apuestas tampoco es una ventaja de precio: permite combinar selecciones que la casa ya cotiza con su margen. La oferta más amplia del grupo en deportes no se traduce automáticamente en el boleto más barato, y esa es la distinción que un lector debe tener presente al comparar contra Playdoit o Caliente.

Strendus: varios permisos declarados y una oferta poco detallada

Strendus aparece con tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o de New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx, con compilaciones que difieren sobre el titular y sin confirmación oficial. Tres permisos no es automáticamente mejor que uno: puede reflejar distintas actividades autorizadas, una renovación o una ampliación, y ninguna de esas cosas se puede confirmar desde fuera.

Lo que un lector puede decir con seguridad es poco, y decirlo es más útil que rellenarlo. Su ficha no detalla mercados de postemporada, así que la comparación útil —qué deportes, qué momios, qué mercados de partido completo— queda para la consulta directa. La marca no aparece en esta página como la más barata ni como la más completa, y no hay dato que permita colocarla en ninguno de los dos extremos.

En un apartado sobre el costo, una marca sin datos de mercado deja al lector con la única herramienta que funciona siempre: ir al programa de apuestas y comprobar. Si la oferta de postemporada es estrecha, el costo real de elegirla es quedarse sin los mercados que uno realmente juega, y ese costo no aparece en ningún momio.

Novibet: una marca internacional con permiso declarado por un tercero

Novibet figura con el número DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx y sin confirmación oficial. El nombre del permisionario apunta a una empresa de la frontera, el patrón habitual del mercado mexicano: la marca internacional se apoya en un titular local que ya tenía actividad autorizada.

Su ficha en la App Store no detalla mercados de postemporada, y esto vuelve a ser el mismo problema práctico: un lector no puede comprobar desde aquí si la casa cubre los playoffs de la NBA con hándicaps y totales o solo con el futuro del campeón. Esa distinción separa a una casa que sirve para seguir una serie completa de una que sirve para una apuesta de temporada.

Sobre el costo, el permiso declarado por un tercero no es una desventaja por sí mismo, pero sí es una razón para verificar antes de depositar. Si el número de permiso solo existe en una compilación y no en la web de la marca, el lector que quiera certeza tiene que pedirla. Es un minuto de trabajo que evita el escenario que ninguna casa cubre: descubrir el problema de la verificación el día en que se quiere retirar.

1xBet: catálogo amplio, publicidad intensa y papeles por confirmar

1xBet declara apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, según su ficha en la App Store. La combinación de transmisión en vivo con estadísticas del mismo deporte es útil en postemporada, cuando se quiere seguir varias series a la vez.

El permiso que se le atribuye es el DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, que tampoco pudo confirmar el dominio ni la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Un dato adicional complica el cuadro: la App Store publica la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las compilaciones. Son dos sociedades que aparecen en el mismo expediente sin que ninguna fuente las reconcilie.

Ese desfase entre la empresa que publica la aplicación y el titular del permiso es exactamente el punto donde un apostador debe detenerse antes de depositar, porque el permiso es de un permisionario y las obligaciones del artículo 29 del Reglamento son de ese permisionario. La oferta es amplia y la promoción es fuerte; el valor del boleto, en cambio, se decide en el momio y en las condiciones del bono. El programa de lealtad es un mecanismo que recompensa el volumen, y eso conviene decirlo sin rodeos: un incentivo a apostar más no es un incentivo a apostar mejor.

Los nueve frente al mismo problema

Si algo une a las nueve marcas, no es su oferta ni su precio, sino la debilidad del registro donde debería constar su autorización. Dos publican su número en casa; cuatro lo deben a una compilación; dos solo tienen el permiso de un tercero sin cifra publicable; y ninguno puede ofrecer una confirmación oficial consultable, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse al redactar esta página. El lector que quiera ir más allá de este cuadro tiene una vía concreta: pedir el permiso directamente a la autoridad o revisar el pie de página del operador que le interese, y volver a hacerlo si pasan meses.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas de playoffs

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso en México?

Los nueve operadores revisados cotizan futbol, basquetbol y tenis; varios añaden futbol americano, artes marciales mixtas, esports y carreras de hípicos. Lo que autoriza la actividad no es el deporte, sino el permiso del permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen regla específica en el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, así que vuelven a su artículo 2.

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con un permiso de la Secretaría de Gobernación?

El permiso lo otorga la Secretaría de Gobernación a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y la palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. Al momento de actualizar esta guía la lista oficial de permisos no pudo abrirse, así que la vía práctica es revisar el pie de página del operador y solicitar la confirmación directamente a la autoridad antes de depositar.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Mil pesos a 2,10 devuelven 2.100 pesos, de los cuales mil son el dinero propio y cien la ganancia. En un parlay los momios de las selecciones se multiplican entre sí: dos selecciones de 1,85 y 2,00 dan un momio combinado de 3,70, con más comisión acumulada dentro del boleto.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota sumando las probabilidades implícitas del mercado. En un 1X2 ilustrativo de 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para el visitante, la suma da 1,0481, es decir 104,81: la casa devuelve 95,41 pesos por cada cien apostados y retiene 4,59. Esa retención está repartida en los tres momios, no aparece en ningún cargo aparte.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuesta legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 por ciento si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 por ciento, y 21 por ciento si lo supera. El operador emite el CFDI de retenciones.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Cada marca decide qué herramientas ofrece: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna son voluntarias y las activa el propio jugador. México no tiene un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito o de pérdida, así que una autoexclusión en una casa no impide abrir cuenta en otra. Hay que configurarla marca por marca.

Escrito por los editores de «Guiademomios».

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