Apuestas deportivas en línea 2026: ninguna tiene licencia propia, todas tienen permiso

Updated noviembre 2026
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Datos actualizados a 6 noviembre 2026, con los permisos contrastados contra los pies de página de cada casa y las compilaciones de casasdeapuestaslegales.mx y Apuestas-legales.com.mx.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

México es un país raro para apostar. No hay una ley de juego en línea, no hay un regulador que publique una lista abierta y comprobable, y sin embargo hay nueve o diez marcas compitiendo por el mismo aficionado con aplicaciones impecables y partidas de la Champions en pantalla. Todo eso convive sin contradicción grave, porque el edificio legal mexicano nunca se pensó para internet: se pensó para el hipódromo, el galgódromo y el frontón, y desde ahí se estira como se puede.

Lo primero que conviene soltar es la palabra. En México no se licencian casas de apuestas en línea en el sentido en que se licencian en Malta o en Curazao. Existe el permiso, y el permiso es de la Secretaría de Gobernación, tramitado por la Dirección General de Juegos y Sorteos, y va a nombre de un permisionario que casi siempre tiene detrás un negocio presencial: un salón, un centro de apuestas remotas, una autorización vieja que alguien compró o heredó. La casa lo explica en su pie de página y punto. Ese detalle no es una sutileza de abogados, es la razón por la que tu dinero está donde está.

Y hay un segundo detalle, menos agradable: las cifras de este mercado son inestables. Los precios, los bonos y sobre todo el estado de dos marcas grandes cambian con cada resolución de tribunal, así que aquí van con fecha. Un momio sin fecha es un momio que engaña.

Las nueve casas de apuestas deportivas en línea, ordenadas por coste real

La comparación va ordenada por lo que cuesta, no por lo que promete. Un bono de bienvenida es una promesa; los requisitos son el precio. Y el precio sube y baja de marca a marca sin que la publicidad lo mencione jamás.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Antes de mirar la tabla hay que decir lo que la tabla no puede: el permiso mexicano no es un sello de calidad. Que una casa tenga permiso significa que hay una persona física o moral con autorización de la SEGOB y un local detrás; no significa que el sitio sea mejor, ni que las cuentas no puedan congelarse. Betano es el recordatorio caro de eso.

Casa de apuestas Permiso SEGOB según su fuente Titular nombrado Lo que dice de sí misma
Betcris número no impreso: el del pie de página y el de la tabla del propietario no coinciden Producciones Móviles, S.A. de C.V. Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. sin apartados propios sobre bono o métodos
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en su propio pie de página, sin confirmación oficial Tecnología de Entretenimiento Caliplay $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si valen solo para deportes
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial Entretenimientos Naturales sin apartados propios sobre bono o métodos
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial Eventos Festivos de México Visa, Mastercard, OXXO y transferencias, retiros rápidos prometidos y un bono de $1,000 MXN descrito de dos formas distintas
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V. sin apartados propios sobre bono o métodos
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads (las compilaciones discrepan) sin apartados propios sobre bono o métodos
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial Libros Foráneos, S.A. de C.V. bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO
Pickwin número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí Producciones Móviles, S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora sin apartados propios sobre bono o métodos

Ninguno de esos números está confirmado por la autoridad, y eso no es un descuido de la tabla. La Dirección General de Juegos y Sorteos tiene fama de publicar un listado de sitios autorizados, pero el listado no es accesible de forma fiable, y en 2026 el Congreso llegó a pedir un registro público abierto precisamente porque no lo hay. Los recuentos de sitios que circulan tampoco ayudan: uno habla de 136 sitios de apuestas, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas dos cifras en la mesa, quien te dé un número exacto de casas legales en México te está vendiendo algo.

Lo que sí puedes hacer sin depender de nadie: abrir el pie de página de la casa que te interesa, buscar la palabra permiso y anotar el número y el titular. Si la casa no lo publica, ya tienes una respuesta útil.

Qué mirar antes que el bono

El orden natural de un principiante es mirar el bono primero. Es el orden equivocado, y cuesta dinero.

Mira si la marca tiene pie de página con permiso, titular y aviso de juego responsable. Mira después cuánto tardan los retiros, o mejor, qué método de pago acepta tu cuenta bancaria sin comisiones absurdas. Mira después el mercado que de verdad vas a jugar. El bono va al final, porque el bono es la parte del trato que la casa puede cambiar sin consultarte.

Y mira la fecha. Los dos casos grandes del último año — bet365 y Betano — dan el mejor argumento para empezar por aquí y no por la oferta de bienvenida.

Panorama: cómo funciona una casa de apuestas deportivas por dentro

Conviene entender el mecanismo antes de juzgar cualquier oferta, porque casi todas las ofertas se construyen sobre él y casi ningún anuncio lo explica.

Una casa de apuestas no toma partido contra ti en cada boleto: vende probabilidad con un descuento. Tú apuestas 100 pesos a un momio de 1.90 y la casa te cobra por adelantado el derecho a cobrar 190 si aciertas. Ese cobro anticipado es el margen, y no aparece en ninguna pantalla del proceso de apuesta. Aparece en el conjunto: si sumas el inverso de todos los momios de un mismo mercado y sale más de 1, la diferencia es de la casa.

El margen en un mercado de dos resultados

El caso más simple para verlo es un mercado de dos resultados iguales, como un tenis sin empate ni hándicap: momio 1.90 para cada lado. Un momio de 1.90 y medio significa exactamente lo mismo, pero en México se lee en decimal.

La cuenta es esta. Con 1.90 y 1.90, cada inverso vale 1 ÷ 1.90, o sea 0,5263, y los dos juntos suman 1,0526. Eso quiere decir que por cada peso repartido entre los dos lados, la casa devuelve 1 ÷ 1,0526, aproximadamente 0,95 pesos, y se queda con el resto: alrededor del 5 %. En otras palabras, el pago conjunto de ese mercado ronda el 95 % de lo apostado y el margen ronda el 5 %, siempre que los dos momios sean 1.90 y no haya empate. Con la casa cobrando ese porcentaje sobre cada peso que pasa por la mesa, el boleto que parece neutro ya viene con un impuesto incorporado.

Dos matices que cambian la cifra y que conviene tener a mano. El primero: 1.90 y 1.90 es un ejemplo ilustrativo, no una cuota que esté publicada así en ninguna casa hoy. Cuando la casa se siente cómoda con un mercado, el margen baja; cuando el mercado le da miedo —un partido de segunda división con alineaciones dudosas, un mercado con pocísimo volumen— el margen sube sin que el momio parezca peor. El segundo: el margen se calcula sobre un solo mercado, no sobre el boleto entero ni sobre la cuenta. Un parlay de cuatro patas multiplica el margen cuatro veces, y ese detalle es la razón por la que las combinadas son el producto favorito de cualquier departamento de marketing.

La banda realista en mercados principales de fútbol europeo suele quedarse cerca de ese 5 % porque la competencia entre casas aprieta; en secundarios puede pasar del 8 % sin que nadie te avise. Por eso el mismo pronóstico rinde distinto según dónde se juegue, y por eso comparar momios en tres casas antes de cerrar un boleto no es tacañería, es lo único que se controla antes del pitazo.

Cómo se lee un boleto y qué pasa cuando gana

El boleto —también cupón o ticket, según la casa— lleva la apuesta, el tipo de mercado y el momio. La aritmética que hay detrás es sencilla y conviene tenerla memorizada: el retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es esa misma cantidad multiplicada por el momio menos uno. Cien pesos a 1.90 devuelven 190 pesos, de los cuales 90 son ganancia y 100 son tu dinero volviendo a casa.

En una combinada las patas se multiplican. Dos momios de 1.90 dan un momio combinado de 3.61, y allí el retorno de 100 pesos sería de 361. La trampa no está en la multiplicación, que es correcta, sino en que la probabilidad de acertar la combinada es el producto de las probabilidades de cada pata: el momio crece y la probabilidad se encoge al mismo ritmo, con el margen aplicado en cada pata por separado.

Ese es también el problema exacto de los bonos con requisitos de apuesta. Se explican mejor con la propia aritmética que con adjetivos.

Imagina un bono de bienvenida de 7,000 pesos con un requisito de apuesta de diez veces el importe del bono, apostando en cuotas de 1.90 y suponiendo que solo se apuesta el importe del bono, sin depósito adicional. Para liberarlo hay que mover 70,000 pesos en apuestas. A razón de 1,000 pesos por boleto, eso son 70 boletos, y solo valen los que lleguen a la cuota mínima que fije el programa. Aplicando el margen del 5 % de ese mercado, el coste medio esperado de completar el requisito ronda los 3,500 pesos. Es un promedio sobre muchas apuestas en esas condiciones, no una garantía ni una cifra que le vaya a salir a cada quien, y el cálculo asume que el apostador no juega por debajo de la cuota mínima ni se sale del plazo. Con esas premisas, la promoción se parece bastante a cambiar 3,500 pesos de valor esperado por 7,000 pesos de crédito en una cuenta.

Ese es el ejercicio. El número de cada casa cambia, el mecanismo no.

Legality: el permiso de la SEGOB, la Ley Federal de Juegos y Sorteos y los bloqueos

Aquí es donde el aficionado se pierde y donde conviene ir despacio, porque el marco mexicano no se parece a lo que promete la publicidad.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y además lleva los procedimientos de sanción. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 2, es el que hace el trabajo pesado en internet: prohíbe toda actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. La ley de fondo es antigua hasta doler: la Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en general los juegos de azar y las apuestas, y deja a salvo solo lo expresamente autorizado. Esa ley da a la Secretaría la facultad de otorgar permisos e inspeccionar, de cerrar locales no autorizados y de coordinar con estados y municipios.

Lo que la ley no hace, y esto es lo importante: no menciona el juego en línea en ningún artículo. Ninguna norma mexicana crea una licencia digital independiente. La práctica, según lo que reportan las fuentes del sector, es que un sitio en línea no puede tener permiso propio y se cuelga del permiso de un permisionario autorizado, muchas veces con negocio presencial detrás. Un mismo permisionario puede operar varias marcas a la vez, lo cual explica parentescos raros entre sitios que parecen competidores.

Qué es exactamente un permiso y qué no

Un permiso, en la definición del Reglamento, es un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario. Tres consecuencias prácticas:

Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede pedir permisos complementarios para apuestas remotas. Todo esto vive en el Reglamento, no en la ley de 1947.

Una advertencia que la publicidad nunca da: los permisos más viejos del mercado se concedieron cuando internet no existía como canal de apuestas. Décadas después, la marca sigue operando bajo ese paraguas con una reinterpretación administrativa encima. No hay delito para el aficionado por apostar en un sitio sin permiso —tampoco hay exención clara—, y la página no te va a prometer ninguna de las dos cosas.

Bloqueos: bet365, Betano y el calendario que sigue moviéndose

El caso que mejor enseña cómo funciona esto es el de las dos marcas suspendidas. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado le permitió solamente publicar contenido informativo, sin apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.

Todo eso, junto, enseña dos cosas. La primera: el estado de esos dos sitios no se puede escribir hoy como abierto ni como cerrado, solo con fecha, y quien te diga “bet365 ya volvió” o “betano está muerta” está adivinando. La segunda: un saldo en una casa bloqueada es un saldo que puede quedarse quieto, y esa posibilidad no la cubre ninguna promesa de bono.

Qué significa eso en pesos. Si un aficionado tiene 8,000 pesos en una casa que recibe una orden de suspensión un viernes, no hay fondo de garantía mexicano, no hay registro nacional de autoexclusión y no hay autoridad que le devuelva el saldo por la vía rápida. La comparación honesta es esta: una casa con permiso mexicano aporta un domicilio legal en el país, un número de permiso, controles de identificación y de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una casa sin permiso en México no aporta nada de eso, aunque tenga licencia de otro país. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y decirlo no es un ataque: es una descripción.

La reforma que no es ley todavía

En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. Hasta hoy no se ha presentado como iniciativa formal y no es ley. Existe además una propuesta para derogar la norma y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es una propuesta, no un hecho.

Vale la pena no confundir las tres cosas, porque se mezclan en las conversaciones de bar: hay proyectos terminados sin presentar, hay iniciativas presentadas que no avanzan, y hay rumores de prensa. Ninguno cambia todavía nada de lo que puedes hacer hoy con tu cuenta.

Prevención: edad, límites e impuestos en las casas de apuestas mexicanas

El capítulo que las casas cuentan más rápido es el que más dinero mueve a largo plazo, así que lo ordenamos por lo que cuesta.

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Edad, verificación e identidad

El Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número en ese artículo. El 18+ que ves en las fichas de las aplicaciones es lo que cada marca declara, no una cifra establecida en la ley. Los operadores verifican la identidad de los usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exactos que pueden pedirte no están fijados en la norma y varían.

En la práctica: ten claro que no estás jugando con una identidad anónima. La verificación llega antes o después, y juntar los documentos con calma ahorra el típico retiro congelado de un domingo.

Límites de depósito, de pérdida y autoexclusión

Aquí viene la parte incómoda. En México no existe un registro nacional de autoexclusión, y no hay límite legal de depósito o de pérdida que las casas deban aplicar. Tampoco existe la cuenta temporal que en otros mercados te deja un periodo de reflexión antes de volver a jugar.

Lo que existe son herramientas voluntarias: pausas, límites de depósito y autoexclusión dentro de la cuenta, y son las propias marcas las que las listan en sus fichas de aplicación. La consecuencia es directa y conviene decirla sin adornos: si mañana quieres cerrar la puerta, la puerta la cierra la casa, y esa casa puede no aplicar la misma política que la vecina. Un usuario con problemas de control tiene que marcar él mismo el número que quiera ahorrarse.

Lo útil para un lector con presupuesto pequeño: fija el límite de depósito el día que abres la cuenta, no el día que lo necesitas, porque el día que lo necesitas ya estás buscando excusas. Y si una casa tarda en aprobarte una autoexclusión, eso también es información sobre la casa.

Cuánto se queda Hacienda de un premio

La retención la hace la casa, no tú. Según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos gravados, y el pagador retiene el 1 % cuando el premio no paga impuesto estatal o el estatal no supera el 6 %, y el 21 % cuando el impuesto estatal pasa de ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración que corresponde cuando estás obligado; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita.

En la Ciudad de México hay además un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, con lo que la carga se acerca al 7 % en total según un reporte secundario. La casa emite CFDI de retenciones por los premios gravados. Y los premios de más de 600,000 pesos al año deben reportarse en la declaración anual, siempre según fuentes secundarias.

Un caso que la ley no resuelve y que conviene no inventar: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Si te toca un premio así, la posición razonable es consultar a un contador antes de gastarlo.

IEPS: el impuesto que rediseñó los bonos

El impuesto especial sobre producción y servicios de las apuestas subió. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con un 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la ley de juegos y sorteos; la reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y está en vigor desde el 1 de enero de 2026. Antes era del 30 %.

La base es un punto que casi nadie aclara y que aquí se deja igual de abierto: el texto legal habla de “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y no es correcto escribir que es el 50 % de las apuestas ni el 50 % de los ingresos brutos. Es un 50 % sobre una base que las fuentes describen de maneras distintas.

El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimientos graves al amparo de los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Traducido: la autoridad tiene una vía para tumbar sitios por razones fiscales, aparte de cualquier otra.

También hay impuestos estatales que varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Y hay un dato que explica el panorama de las promociones: después de la subida del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Eso no es generosidad, es gestión de costes, y el jugador lo paga en requisitos más duros.

Sobre publicidad, para que nadie se confunda: no hay artículo federal de publicidad en el Reglamento que se haya leído, los límites de horario que circulan describen iniciativas y no ley, y los proyectos para limitar influencers y deportistas o prohibir bonos de bienvenida no son ley.

Las casas de apuestas una por una: lo que cada una cuesta y a quién le sirve

Los nueve perfiles que siguen se ordenan como la tabla: con lo que la marca publica, no con lo que promete. Ninguna de estas fichas es una recomendación, y ninguna lista agota el mercado.

Betcris: el permiso más enredado y el catálogo de pagos más ancho

Betcris es la marca cuyo permiso es más difícil de citar con precisión. Su pie de página muestra un número a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., y la tabla del propietario muestra otro distinto, de modo que aquí no se imprime ninguno; el oficio DGJS/405/2018 menciona además a Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V., y la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Un dato que merece una segunda mirada: esa licencia maltesa caduca en noviembre de 2026, así que conviene revisar el estado del registro antes de confiar en ella como respaldo.

En pagos es la más completa de la comparación, y esa es una ventaja concreta. Su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. OxxoPay significa efectivo en tienda, que es como una buena parte del mercado mexicano sin tarjeta entra a apostar.

Su aplicación, publicada por TV Global Enterprises Ltd., salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. La ficha destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos. Su pie de página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18.

El lugar de Betcris en la comparación lo decide una combinación poco común: la marca con el catálogo de depósitos más variado y, al mismo tiempo, la que peor documenta su permiso mexicano. Es una casa para quien prioriza entrar y sacar dinero sin fricción y resolver las dudas de permiso por su cuenta.

Betway: el número más limpio y ningún folleto

Betway es el caso contrario en papeles: su permiso aparece como el número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes, y sin confirmación oficial porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no es accesible de forma fiable. Aquí no consta ni confirmación ni contradicción: el número es uno y no se pelea con otro.

Betway no publica condiciones claras sobre bonos ni métodos de pago. Para conocer el requisito exacto, es necesario consultar directamente los términos y condiciones en su sitio web.

El puesto de Betway en esta lista lo define la limpieza de su registro, que contrasta con las marcas que arrastran dos o tres números contradictorios. Una casa cuyo permiso se puede citar sin asteriscos ya vale algo en este mercado, aunque no haya folleto que comparar.

Caliente: dos promociones en el encabezado y ninguna regla publicada

Caliente es probablemente la marca más reconocible para el aficionado mexicano, y su permiso DGG/SP/404/97 aparece en su propio pie de página presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora del sitio. La fuente es la propia casa, así que la confirmación oficial sigue pendiente por la misma razón que en todas.

Su oferta es la más vistosa de la tabla. En el encabezado de caliente.mx se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, y la página no aclara si ambas valen solo para apuestas deportivas. Sobre el bono sin depósito, según reseñas de casas de apuestas, existe un requisito de apuesta de diez veces el importe; el plazo, las cuotas mínimas y el requisito del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra, así que varían y no se imprimen aquí como si fueran condiciones definitivas.

Ahí está la lección de Caliente. Un bono sin depósito con un requisito de diez veces es, en la práctica, un contrato que no aparece escrito en el anuncio: los 1,000 pesos prometidos se convierten en 10,000 pesos de apuestas antes de que algo sea retirable, y las reglas que lo rodean dependen de a quién le preguntes.

Su aplicación, la ficha “Caliente Deportes” en la tienda de aplicaciones de México, la publica la misma operadora, va en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. La transmisión y el creador de apuestas son funciones de producto reales, no adorno: quien sigue un partido en directo con la pizarra delante entiende la diferencia.

Para un jugador que valora el ecosistema de aplicación completa y no le importa negociar con la letra chica, Caliente cumple. Para un jugador que quiere saber mañana qué le van a pedir, la falta de condiciones publicadas es el precio de entrada.

1xBet: un número de permiso y dos sociedades que no cuadran

1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial; la tienda de aplicaciones publica la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular nombrada. Esa discrepancia entre quien tiene el permiso y quien firma la aplicación no se resuelve desde fuera, y aquí se deja tal como está.

1xBet no publica detalles sobre bonos ni métodos de pago. Es recomendable revisar las condiciones directamente en su sitio web antes de registrarse.

El puesto de 1xBet en la comparación lo marca una rareza de estructura: la casa más grande de la lista en volumen global es también la que peor cuadra sus propios papeles mexicanos. Para quien opera desde México y necesita una identidad clara del titular detrás del permiso, eso es una incomodidad que no desaparece con más mercados en pantalla.

Playdoit: retiros prometidos y una promoción contada de dos maneras

Playdoit tiene permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado y sin confirmación oficial. Su aplicación la publica Atracciones America, S.A. de C.V. en la tienda de aplicaciones de México, salió en agosto de 2021 y va en versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026.

El catálogo es amplio para el tamaño de la marca: fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, el aumento de ganancias que la casa llama Playboost, retiro anticipado y atención las 24 horas. En pagos acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos; su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años.

Sobre el bono hay que ser preciso porque la propia marca no lo es. La ficha anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Dos descripciones distintas de una misma promoción en la misma tienda no son un detalle de redacción: son la diferencia entre poner dinero y no ponerlo.

Para un aficionado que quiere apuestas en vivo con transmisión y variedad de deportes pequeños, la oferta de Playdoit se sostiene. Para alguien que elige casa por la claridad de su promoción, la doble descripción pesa más que el importe.

Novibet: un número citado sin contradicciones ni folleto

Novibet entra con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V., otra vez sin confirmación oficial. Como en Betway, aquí no consta contradicción entre fuentes: un número, un titular.

Novibet no detalla sus bonos ni sus métodos de pago. Para verificar estos puntos, lo más seguro es consultar directamente sus términos y condiciones vigentes.

El perfil de Novibet se parece al de Betway y conviene decir por qué, porque no es casualidad: cuando una marca no publica su letra chica en los canales donde se la compara, lo único comparable es su registro. Y un registro limpio, en un mercado donde casi todos arrastran números contradictorios, es un argumento más débil de lo que parece, pero real.

Strendus: tres permisos y dos titulares según quién mire

Strendus aparece con tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular según la compilación que se consulte, y sin confirmación oficial. La discrepancia aquí no está en el número sino en el nombre del titular, que es la parte que de verdad importa cuando alguien quiere saber quién responde por la cuenta.

Strendus no proporciona apartados específicos sobre bonos o métodos de pago, por lo que esta información debe verificarse directamente en sus términos y condiciones.

Una marca con tres números de permiso vigentes a la vez no es necesariamente un problema: puede reflejar ampliaciones y autorizaciones sucesivas. Lo que sí es un problema para el lector es no poder responder a una pregunta simple: ¿quién es el permisionario de esta marca? Con Strendus, la respuesta depende de la fuente.

Codere: un pie de página que se lee completo y una promoción de dos piezas

Codere es la marca con la ficha más explícita de todo el grupo. Sus permisos aparecen como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos, S.A. de C.V. (Codere México), sin confirmación oficial. Su ficha de aplicación declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ese último punto no es un detalle menor: una política de cierre de cuenta publicada es lo que permite a un jugador irse sin fricción, y pocas marcas la mencionan en su descripción pública.

En producto cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, que es la combinación que resuelve el problema del aficionado que no quiere vincular tarjeta a una cuenta de juego: SPEI desde la banca en línea y efectivo en tienda.

Su aplicación figura en la tienda de aplicaciones de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Ocho años en la tienda con actualizaciones frecuentes dicen algo sobre el mantenimiento del producto, aunque ese algo sea modesto.

El juicio aquí cae del lado de la documentación. Codere es la única marca de la comparación cuyos materiales de tienda nombran expresamente el permiso, la edad, los avisos de juego responsable y las políticas de cierre de cuenta en el mismo espacio, y eso es exactamente lo que un lector con presupuesto limitado necesita para decidir sin llamar a nadie.

Pickwin: un número que no se imprime y un titular compartido

Pickwin cierra la lista con un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, pero sin número impreso: las fuentes se contradicen entre sí, y la compilación que ofrece un número coincide con el que el pie de página de Betcris muestra también para Producciones Móviles. Cuando dos marcas distintas citan el mismo número, alguien está copiando algo, y desde fuera no se sabe quién.

En cuanto a bonos, métodos de pago y promociones, Pickwin no publica información detallada. Los detalles deben consultarse directamente en sus términos y condiciones.

Pickwin es el ejemplo de manual de por qué la trazabilidad del permiso importa más que su existencia. Un titular compartido con otra marca no es ilegal y no implica nada en sí mismo, pero el aficionado que quiere saber a quién le está dejando su dinero se queda con una respuesta a medias.

Lo que la comparación deja claro

Ninguna de las nueve casas publica los requisitos completos de su bono en el mismo lugar donde publica el importe. Esa es la conclusión de la tabla y no es una opinión: la única casa que publica condiciones de bono en fuentes secundarias es Caliente, y las fuentes se contradicen. El resto o no publica nada, o publica una promoción descrita de dos formas distintas, como Playdoit.

Un detalle de método para quien quiera comprobar por su cuenta: el momio principal de un partido de liga grande suele estar entre 1.85 y 1.95 en los dos lados, y una diferencia de cinco centésimas entre casas es dinero real a lo largo de un año. Comparar dos casas antes de cerrar el boleto es la única parte del proceso donde el jugador tiene ventaja sobre la casa.

Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas en línea en México

¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

Se busca en el pie de página de la casa el número de permiso y el nombre del permisionario, que es quien lo tiene a su nombre. El listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no es accesible de forma fiable, así que las compilaciones de sitios del sector son la otra vía, y a veces se contradicen entre ellas.

¿Qué pagaría una apuesta ganadora con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad multiplicada por el momio y la ganancia neta es esa cantidad multiplicada por el momio menos uno. Con 100 pesos a un momio de 1.90 el retorno es 190 pesos, de los que 90 son ganancia. En una combinada los momios de cada pata se multiplican en un solo precio.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se suman los inversos de todos los momios de un mismo mercado. Con 1.90 y 1.90 la suma es 1,0526, lo que deja un pago cercano al 95 % de lo apostado y un margen aproximado del 5 % en ese mercado concreto. Cuanto más alta la suma, más caro el mercado, aunque el momio parezca competitivo.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas en México?

Dentro de la cuenta, en el apartado de juego responsable, porque son herramientas voluntarias de cada marca: en México no hay límite legal de depósito o de pérdida ni registro nacional de autoexclusión. Conviene fijarlos al abrir la cuenta, no después, y guardar la confirmación de la casa. Si el proceso tarda demasiado, eso ya dice algo.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

La retención la hace la casa. Según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR retiene el 1 % cuando no hay impuesto estatal sobre el premio o no supera el 6 %, y el 21 % cuando sí lo supera; en la Ciudad de México el impuesto estatal del 6 % eleva la carga cerca del 7 % en total.

Elaborado por el equipo de «Guiademomios».

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