Apuestas con bono de registro en 2026: un rollover de diez veces cambia la cuenta

Updated noviembre 2026
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Última revisión del contenido: 6 noviembre 2026, con los datos de contacto, requisitos y promociones de cada casa verificados contra los registros de la Secretaría de Gobernación, la Dirección General de Juegos y Sorteos, la Ley Federal de Juegos y Sorteos y la Ley del IEPS.

Una caja de regalo con listón dorado junto a un boleto de apuesta sobre un mostrador de madera
En el encabezado de Caliente se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN.

Un bono de registro es dinero que la casa pone en tu cuenta antes de que hayas ganado nada. Eso es todo lo que promete. Lo que no promete, y casi nunca dice en el banner, es la ruta que hay detrás: un múltiplo de apuesta, un momio mínimo por boleto, un plazo que corre desde el depósito y no desde el día en que te acuerdas de la promoción. En México esa ruta no la vigila nadie desde arriba. No hay una norma sobre bonos en el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos —las iniciativas para prohibirlos son propuestas de diputados, no ley—, así que cada casa escribe sus propias condiciones y cada lector las descubre cuando ya depositó. En el encabezado de Caliente se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la propia página principal no aclara si esas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese silencio es el tema de este texto.

Las nueve casas que aparecen abajo operan con un permiso de la Secretaría de Gobernación en manos de un permisionario con establecimiento físico. Nueve, y no el mercado. Falta todo lo que opera desde fuera sin permiso mexicano, y falta también algún permisionario que no entró en esta selección; que una marca no esté aquí no significa que no tenga permiso. Los números de permiso se citan como los dan sus fuentes, casi siempre el pie de página de la propia casa o una recopilación comparativa, y ninguno lleva confirmación oficial porque la lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede consultar. Betano y bet365 siguen fuera de juego y su situación se explica con fecha más adelante, porque el estatus de una marca bloqueada no se puede escribir hoy como definitivo.

Qué es y qué no es un bono de registro en una casa de apuestas

Hay tres cosas distintas metidas en la misma palabra, y confundirlas es lo que hace que un bono parezca mejor de lo que es. La primera es el bono de bienvenida con depósito: tú ingresas, la casa iguala o aumenta ese primer ingreso, y el saldo extra llega atado a condiciones. La segunda es el bono sin depósito, que la casa abona sin pedirte un peso; casi no existe en México como oferta limpia. La tercera es la apuesta gratis, que no es saldo jugable sino un boleto con un momio y un tope de ganancia. Las tres se anuncian igual y se cobran distinto.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito.

De las nueve casas de esta comparación, la única cuyo registro respalda la oferta de bienvenida sin ambigüedad, es decir la única donde el bono está confirmado como parte de lo que la marca misma publica, es Caliente. Las demás llegan a este tema por lo que sus listados de tienda de aplicaciones reportan: la ficha de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, y la de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN que aparece descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito. Ahí no hay confusión del lector, hay confusión del texto que publica la casa. Cuando un operador escribe dos condiciones incompatibles en la misma ficha, la que vale es la del contrato, y esa no está en la ficha.

También conviene entender de dónde salen estas ofertas hoy. Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del impuesto, que absorben en parte. Es decir: el bono que ves es una pieza de contabilidad fiscal antes que un regalo. Esa subida no llevó a las casas a gastar menos, llevó a las casas a gastar distinto: montos más medidos, requisitos más largos, más ofertas de recarga y de club que de primer depósito.

El requisito que decide si el bono vale algo

El rollover, o requisito de apuesta, dice cuánto dinero tienen que mover tus apuestas antes de que el saldo promocional se vuelva retirable. En juegos de casino suele leerse como un múltiplo grande; en deportes el rango habitual es más corto, pero cada boleto tiene que cumplir un momio mínimo para contar, y un momio mínimo cómodo para la casa y cómodo para ti rara vez son el mismo número.

Lo que sí está documentado para este mercado tiene fecha y nombre: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente exige un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Dos niveles de información, entonces.

Con un rollover de diez veces sobre mil pesos, el requisito habla de mover $10,000 MXN en apuestas antes de poder retirar lo promocional. Si cada boleto va de $100 MXN, son cien apuestas, y no cien apuestas a cualquier precio: solo cuentan las que lleguen al momio mínimo, que en un mercado de fútbol significa casi cualquier línea principal y en mercados secundarios significa bastante menos de lo que el catálogo muestra. Ahí es donde el requisito deja de ser un trámite y se vuelve una carga: cien boletos es una temporada entera para alguien que apuesta el fin de semana, y el plazo corre igual. Ese cálculo corresponde al tramo sin depósito anunciado por Caliente y a las condiciones que esas reseñas describen; no es un mínimo de la casa ni un dato oficial.

El momio mínimo, la traba silenciosa

Un boleto de $500 MXN a momio 1,20 y otro del mismo importe a momio 6,00 cuentan igual para el rollover si ambos superan el mínimo. Cuentan igual, mueven el mismo dinero, y no se parecen en nada. El primero devuelve $600 MXN en el caso de que aciertes; el segundo, $3,000 MXN. La casa mira el importe, no el riesgo que asumiste, y el momio mínimo existe precisamente para que no puedas cumplir el requisito jugando solo a los favoritos extremos, donde el margen de la casa es más estrecho y tu boleto cuenta entero igual.

Por eso el momio mínimo hay que leerlo junto con el rollover y no aparte. Un requisito de 10 veces con momio mínimo 1,50 es más duro de lo que parece, porque te empuja a todos los mercados del programa y no a los dos o tres que sigues de verdad. Y un requisito de 5 veces con momio mínimo 2,00 puede costarte más caro en criterio que en volumen, porque te obliga a buscar precios altos donde el margen del operador pesa más sobre cada peso que apuestas.

Comparación de las nueve casas: permiso declarado y qué dice cada una de su bono

Esta es la parte donde conviene que la tabla se lea con calma, porque la columna de la derecha es corta y no por descuido. Solo tres de las nueve marcas tienen una línea propia sobre este tema; de las otras seis, sus listados hablan de transmisión en vivo, creadores de apuestas, mercados y programas de lealtad, pero no de las condiciones del bono de registro. Escribir lo contrario sería inventarlo.

Casa de apuestas Permiso SEGOB según la fuente que lo cita Qué dice su listado sobre el bono
Caliente DGG/SP/404/97, en el pie de página del propio sitio $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN en el encabezado
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN en la ficha de la app
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx Bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx —
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx —
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx —
Betcris Permiso de su permisionario; no se imprime número porque el del pie de página y el de la tabla del titular difieren —
Pickwin Permiso de su permisionario; no se imprime número porque las fuentes se contradicen entre sí —
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx —

La dispersión de la primera columna tiene una explicación sencilla y poco tranquilizadora: el permiso mexicano para apuestas deportivas no es una licencia digital que una marca pueda obtener por internet. Es un permiso temporal que la Dirección General de Juegos y Sorteos concede a un permisionario con establecimiento físico, que después opera una marca en línea. Por eso los números conviven con nombres de empresas que el usuario nunca ve, y por eso un mismo permisionario puede sostener varias marcas a la vez. El Reglamento lo dice en su artículo 3: el permiso es un acto administrativo temporal, y en su artículo 31 agrega que no es transferible. Nada de eso lo convierte en un aval de la promoción, por supuesto. El permiso autoriza la operación del centro de apuestas remotas, no la letra chica del bono.

Y esa letra chica es justo la que no existe del lado del regulador. No se encontró una regla vigente sobre bonos en los artículos revisados del Reglamento, y las iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida, una de ellas del diputado Martínez Urincho, siguen siendo propuestas y no ley. Un lector podría pensar que eso juega a su favor, porque sin prohibición hay más oferta. Juega en contra: sin norma no hay requisito máximo, no hay plazo mínimo de cumplimiento y no hay un formato obligatorio que te diga en tres líneas qué firmaste. Todo queda en los términos y condiciones de cada casa, que es un documento que puedes leer y casi nadie lee.

Fundamentos del bono: cómo funciona por dentro el saldo promocional

Un bono es un saldo separado, o un saldo que la casa puede retirar, y la diferencia entre las dos cosas decide tu experiencia entera. Cuando el abono entra como saldo promocional puro, no puedes retirarlo nunca: juegas con él, ganas saldo real con las ganancias, y el abono desaparece cuando lo usas o cuando vence. Cuando entra como saldo jugable con restricción de retiro, el dinero se ve en tu cuenta y no se puede sacar hasta que cumplas el requisito. En los dos casos tu dinero real y el de la casa no se mezclan, aunque la pantalla los muestre en la misma columna.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN.

El boleto es el otro extremo del mismo mecanismo, y aquí la distinción que más caro le sale al lector es la apuesta gratis. La cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia. Si te dan $200 MXN en un boleto y aciertas a momio 2,50, el pago es de $500 MXN, pero esos $500 no son $500 de ganancia sobre tus $200: el importe del boleto se descuenta, y lo que se abona limita al beneficio. El boleto fue un préstamo del riesgo, no el riesgo mismo. En un boleto pagado con tu propio depósito ocurre lo contrario: el importe regresa sumado al beneficio, y por eso $200 a momio 2,50 devuelven $500 completos. El operador gana en cualquiera de los dos escenarios, porque el margen del mercado se descuenta del momio antes de que tú lo veas.

Ese margen es la razón de que un bono de valor aparente alto pueda valer bastante menos. En un mercado a tres resultados, la casa cobra su parte repartiendo los momios de manera que la suma de sus inversos pase de uno; en los mercados de dos resultados, el reparto es más fino y la mordida también. Los momios mejorados que anuncian varias marcas de esta lista —Betway con sus “Super” y “Ultra”, Codere con los suyos— son un ajuste sobre ese margen, no una suspensión del margen. Un momio mejorado sigue llevando dentro el costo de operar.

Depósitos, retiros y el rastro que deja el dinero

Ninguna ley mexicana cubre los pagos en apuestas; lo que hay son métodos que cada casa nombra sobre sí misma. La ficha de Codere menciona depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, y en la página principal de Winpot aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos y con banners de bonos de deportes y casino sin cifras. El detalle que importa aparece en el otro lado del movimiento: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, es decir a la misma identidad que ya verificaste, y la casa emite un CFDI de retenciones sobre los premios gravados. Cuando retiras hacia una cuenta de un tercero, el problema no es la casa, es el rastro.

Los operadores verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego se considera una actividad vulnerable frente al lavado de dinero; qué documentos exige cada casa no está fijado en una ley. En la práctica eso significa que tu primera solicitud de retiro suele llegar después de un proceso de identificación que ninguna promoción menciona en el banner. Media hora de trámite, quizá. Una vez.

La letra que casi nadie lee antes de depositar

Una oferta de bienvenida se entiende completa con cuatro datos: el monto, el rollover, el momio mínimo y el plazo. La letra que además conviene buscar es menos obvia. Si el bono se calcula sobre el depósito o sobre un depósito máximo computable; si excluye ciertos mercados, y cuáles; si los boletos anulados, casheados o vendidos por partes vuelven a contar en el requisito; si el saldo promocional vence antes que el plazo de apuesta; y si el retiro anticipado, el famoso cash out, retira también el boleto del cómputo. Cada una de esas cláusulas mueve el resultado, y ninguna aparece en la ficha de la tienda de aplicaciones.

Cómo se elige una casa con bono de registro: los criterios que sí importan

Las clasificaciones de bonos suelen ordenarse por el monto del encabezado, que es la variable menos informativa de todas. El monto dice cuánto pone la casa, nunca cuánto te cuesta cobrarlo. Los criterios que aguantan una comparación son cuatro, y ninguno se ve en una captura de pantalla.

El primero es la claridad del propio anuncio. Una casa que describe su bono de dos maneras incompatibles en la misma ficha, como le pasa a Playdoit con sus $1,000 MXN, no está escondiendo el requisito: está dejando que lo resuelva el contrato. Ese descuido editorial es información sobre cómo trata todo lo demás.

El segundo es la relación entre el monto y el requisito. Un bono de $7,000 MXN con un rollover corto puede costar menos que uno de $500 MXN con un rollover largo, y el encabezado premia exactamente lo contrario. Sin el múltiplo publicado, el monto es una cifra decorativa.

El tercero es la oferta deportiva que sostiene el bono. Un requisito de apuesta vive de los mercados: si la casa cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas y momios mejorados, como dice la ficha de Codere, el requisito se cumple sin salir de lo que ya ibas a apostar. Si la casa ofrece dos mil eventos semanales y un club con apuestas gratis semanales, como anuncia Betway, tienes con qué mover el volumen. Pocos mercados con un rollover largo es la peor combinación posible.

El cuarto es el permiso y lo que trae detrás: una casa con permiso de SEGOB ofrece un recinto legal mexicano, controles de identificación y lavado, y un CFDI de retenciones cuando corresponde. Una casa offshore no ofrece nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. La lista de nueve que sigue está ordenada por lo que cada marca pone sobre la mesa, no por cuánto anuncia.

Las nueve casas con permiso de SEGOB, una por una

Cada ficha se apoya únicamente en lo que la marca publica o en lo que sus listados reportan, y cierra con una valoración. El orden no es una recomendación de registro.

Caliente: la única oferta de bienvenida confirmada en la comparación

Es el caso más claro de la lista, y también el más revelador por lo que se sabe y por lo que no. En el encabezado de la página principal se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la misma página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Un anuncio montado en el encabezado de la casa matriz que no distingue deportes de casino no es un detalle menor: significa que la oferta que ves al entrar puede pertenecer a un producto distinto del que viniste a buscar.

Del tramo sin depósito hay un múltiplo publicado por reseñas de casas de apuestas: rollover de 10 veces sobre los $1,000 MXN. Del tramo con depósito, el plazo, los momios mínimos y el propio rollover varían según qué reseña se lea. Con diez veces sobre mil pesos el requisito son $10,000 MXN en apuestas antes de tocar lo promocional; si cada boleto va de $100 MXN, cien boletos. Ese dato describe el tramo sin depósito, no la duplicación de hasta $7,000 MXN, y conviene no mezclarlos.

La oferta deportiva respalda el movimiento: la app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, el creador “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. El permiso que muestra su propio pie de página es DGG/SP/404/97, en la operación de Tecnología de Entretenimiento Caliplay.

La duplicación hasta $7,000 MXN es el anuncio más grande de esta comparación, y por eso mismo el que más exige leer: con un requisito de apuesta sin cifra pública, su tamaño se queda en promesa. Vale la pena para quien ya juega volumen todas las semanas y trata el bono como combustible de mercados que iba a mover de todos modos.

Codere: la oferta deportiva que sostiene cualquier requisito

La ficha de la app anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Ese es el dato de dinero. El dato que decide el uso es el otro: la app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Un requisito de apuesta se cumple con el catálogo, y este catálogo es amplio.

El permiso llega por la vía habitual: DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, en la operación de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México). La ficha dice además que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Que una marca ponga el cierre de cuenta en su propia ficha es una buena señal de despacho, aunque no de generosidad.

El tope de hasta 7,000 MXN tiene la palabra “hasta” delante, y esa palabra hace todo el trabajo: sin un rollover publicado, es imposible saber cuánta de esa cifra es alcanzable y cuánta es escaparate. Bien para quien reparte su juego entre muchos deportes y quiere que cada boleto cuente sin pelearse con el catálogo.

Playdoit: la oferta que cambia de nombre dentro de la misma ficha

La ficha de la app anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito. Las condiciones no son claras, y las condiciones tienen que estar claras justo antes de que alguien deposite. El permiso lo da la misma recopilación: DGAJS/SCEVF/P-02/2005, en la operación de Eventos Festivos de México.

Aquí el problema no es el monto, que es pequeño, sino la contradicción. Un bono con depósito y un bono sin depósito se comportan de forma distinta cuando llega el momento de retirar, y una casa que no elige una versión en su propio escaparate traslada la decisión al usuario, que no tiene con qué tomarla. Lo prudente es asumir la lectura más exigente, tratar el bono como condicionado a un depósito, y confirmarlo en los términos antes de ingresar cualquier cantidad.

Para quien busca un monto modesto de entrada, mil pesos no arriesga mucho ni promete mucho.

Novibet: permiso declarado sin condiciones publicadas

El permiso aparece como DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. Es el punto fuerte de esta ficha: un número concreto, con la salvedad de siempre, que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede abrir para contrastarlo.

Sobre el bono, el listado que respalda a esta marca no dice nada. Ninguna cifra, ningún rollover, ningún momio mínimo. Para un lector cuyo interés está en el bono de registro, esa ausencia es la información: la marca no compite por el encabezado del anuncio, y quien llegue buscando saldo promocional tendrá que ir a los términos del sitio y ver si encuentra la oferta ahí. Su valor en esta lista es documental: prueba que un número de permiso se puede citar con fuente y que citarlo no equivale a confirmarlo.

Strendus: tres permisos declarados y ninguna promoción a la vista

Los permisos son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con las recopilaciones discrepando sobre el titular, que unas dan como Atracciones y Emociones Vallarta y otras como New Ads. Tres números apilados en la misma marca sugieren una operación construida por etapas, y esa acumulación es a la vez su mejor dato y su ambigüedad.

Sobre el bono, su listado no publica condiciones. La marca entra en la comparación por su expediente administrativo, no por su oferta de bienvenida, y ese es un criterio perfectamente legítimo para una parte del público: hay quien prefiere una casa con tres permisos declarados y sin promoción ruidosa a una con un banner grande y una ficha confusa. Si el bono es lo que buscas, aquí no está el escaparate.

1xBet: catálogo ancho, permiso con letra pequeña

La app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El catálogo es lo que justifica una cuenta aquí: materias distintas, mercados profundos, transmisión para seguir el partido mientras se mueve el momio.

El permiso declarado es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial. Hay un detalle que conviene tener presente: la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado en las recopilaciones, Entretenimientos Naturales. Cuando la razón social de la tienda y la del titular del permiso no coinciden, la pregunta de quién responde por tu saldo no la contesta un banner.

Su gama de promociones es amplia, incluidos bonos de bienvenida y de temporada, y todo lo que se publique sobre ellos hay que leerlo en la casa. Conviene a quien apuesta esports y deportes de nicho; exige paciencia a quien quiere una oferta sencilla y comprobable.

Betcris: permiso declarado que no se puede imprimir con número

El número de permiso no se imprime aquí, y no por falta de fuentes, sino porque se contradicen: el que aparece en el pie de página del propio sitio va a nombre de Producciones Móviles y el de la tabla del titular es otro. La marca declara operar bajo el permiso de su permisionario y ahí se detiene la precisión.

Su pie de página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Es una advertencia redactada con más cuidado que el promedio, y no es un dato menor en un mercado donde el Reglamento prohíbe a los menores las áreas de apuesta de los establecimientos pero no fija una cifra de edad.

Sobre el bono de registro, su listado no publica condiciones. La lectura honesta es que quien se registre por la promoción tendrá que encontrar los términos por su cuenta, en un sitio cuya documentación de permiso ya muestra dos versiones del mismo dato.

Pickwin: dos números incompatibles y ningún bono publicado

El expediente es el más enredado de la lista. Una recopilación da el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER; el titular aparece como Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Y hay un detalle que ilustra bien la fragilidad de estas compilaciones: el número que una de ellas atribuye a Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas, un número, dos relatos.

Sobre el bono, el listado que respalda a la marca no publica condiciones ni monto. Para un lector cuyo criterio principal sea la trazabilidad del permiso, esta es la ficha más difícil de usar de las nueve, y conviene resolverla en el propio sitio antes de depositar. No hay aquí una oferta que analizar; hay una verificación pendiente.

Betway: más de dos mil eventos semanales y un club que reparte boletos

La app anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Esa última pieza es la más interesante para este tema: un programa de fidelidad con boletos gratis periódicos vale más que un bono de bienvenida único para quien apuesta todo el año, porque reparte el valor a lo largo de la temporada en lugar de concentrarlo en el primer depósito. El permiso declarado es 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular.

Sobre el bono de registro en sí, el listado de la marca no publica condiciones. Quien se registre por la promoción tendrá que leer los términos, y quien se quede por el club tendrá que revisar las reglas de las apuestas gratis semanales, que son otro documento. Buena para el apostador de temporada completa; poco útil para quien solo quiere cobrar un bono y salir.

Cuánto cuesta de verdad cumplir el bono: simulación con los datos disponibles

La aritmética que sirve aquí es una sola y se puede hacer con papel. Tomo el único tramo con condiciones publicadas en esta comparación, el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente y su rollover de 10 veces según las reseñas que lo describen, y aplico las condiciones de apuesta que la casa publica para sus apuestas deportivas. El ejercicio es un promedio sobre muchas apuestas bajo ese supuesto, no un resultado que le vaya a pasar a un lector concreto.

La base del requisito es el importe del bono, mil pesos, y el múltiplo es diez, así que el requisito de apuesta pide mover $10,000 MXN. Si cada boleto va de $100 MXN, hacen falta cien apuestas, siempre que cada una llegue al momio mínimo que la casa fije; un boleto por debajo de ese precio no cuenta para el requisito, por bien que haya salido. Si el boleto va de $250 MXN, son cuarenta apuestas, y con boletos de $500 MXN son veinte.

El costo se ve al aplicar un margen de mercado. Con un margen de 5 % en el mercado que elijas, mover $10,000 MXN cuesta en promedio unos $500 MXN en valor esperado. Es decir: el bono de $1,000 MXN sin depósito deja alrededor de la mitad de su valor en el camino del cumplimiento, bajo el supuesto de que solo se apuesta el importe del bono y a un margen del 5 %. Con un margen de 3 %, que es ajustado para un mercado principal, el costo promedio baja a unos $300 MXN. Con un margen de 8 %, sube a unos $800 MXN y el bono queda prácticamente consumido por su propio requisito.

De ahí sale la banda, y la banda es la conclusión. Repartido en boletos de $100 MXN, el bono rinde en promedio entre el 20 % y el 70 % de su valor nominal según el margen del mercado que elijas; con boletos de $500 MXN el costo no cambia, porque el margen se aplica igual a cada peso movido. Lo que cambia con el tamaño del boleto es el tiempo: cien boletos son una temporada, veinte son un mes de domingos. El requisito no castiga al apostador grande, castiga al que apuesta poco y despacio, que es exactamente quien más busca un bono sin depósito.

Hay un supuesto que conviene decir en voz alta: todo esto vale mientras el momio mínimo se cumpla. Si las condiciones exigen un momio alto, el margen del mercado que elijas para cumplir será peor que el de una línea principal, y la banda se corre hacia abajo. Con momio mínimo exigente, el costo promedio sube y el valor efectivo se acerca al extremo bajo del rango.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y quien autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos es la Dirección General de Juegos y Sorteos, que también instruye los procedimientos de sanción. El reparto lo fija el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, cuyo artículo 2 atribuye a la Secretaría la interpretación y aplicación administrativa de la materia. Conviene tenerlo claro porque en México no se habla de licencia: se habla de permiso, y el permiso no es un documento digital que se tramite por internet.

La ley de fondo es antigua y su lógica es prohibitiva. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el territorio nacional los juegos de azar y las apuestas, y solo permite los expresamente autorizados. La Secretaría concede los permisos e inspecciona en términos de su artículo 7, clausura los locales no autorizados conforme al artículo 8, y el artículo 9 impide que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo, con la colaboración de estados y municipios que prevé el artículo 10.

El Reglamento fue reformado el 16 de noviembre de 2023 y desde entonces su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, en jurisdicción federal. Su artículo 2 es el que más pesa para un lector que busca operadores: prohíbe toda actividad de apuestas o sorteos no prevista expresamente. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Entre los tipos de permiso relevantes para apuestas están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, en el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y el artículo 31 declara los permisos no transferibles. El artículo 29 impone a los permisionarios de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza. Nada de eso se parece a un aval de la promoción que verás en el banner; son obligaciones de control.

Ningún artículo menciona las apuestas en línea como categoría. La práctica reportada es que un sitio en línea no obtiene una licencia digital autónoma, sino que queda atado al titular de un permiso con establecimiento físico, y que varias marcas extranjeras operan a través de un permisionario local, uno de los cuales puede sostener varias marcas. Tampoco hay una lista oficial de permisos consultable: la Dirección General publica un PDF de sitios autorizados que en la práctica no se ha podido abrir, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes, con 136 en unos y entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otros. Por eso no se imprime ningún número de permiso como oficial y por eso ninguna cifra de mercado se sostiene.

La reforma que reemplazaría la ley de 1947 sigue en el cajón. La Secretaría terminó el borrador y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026; no se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta y nada más.

Sobre bonos y publicidad, el terreno está igual de vacío. No se encontró un artículo federal de publicidad en los artículos revisados del Reglamento. Los reportes sobre límites de horario en transmisiones, después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida son propuestas y no ley. La única regla vigente que sí toca la oferta es fiscal, y es la del IEPS.

Bloqueos, amparos y por qué el estatus se escribe con fecha

La situación de las marcas bloqueadas cambia con cada resolución, y escribirla hoy como definitiva sería un error. Los hechos, con su fecha: los días 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca y del grupo de Ricardo Salinas Pliego, quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Ese mismo año se cerraron alrededor de 20 casinos físicos.

Lo que un lector debe retener es la consecuencia, no el calendario: un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado mientras se resuelve, y el amparo que devuelve el acceso no devuelve el tiempo. Ninguna de las dos marcas aparece como ficha activa en esta comparación, y no por olvido. Si un lector tiene cuenta ahí, la decisión útil no es esperar la resolución, sino no dejar en esa cuenta dinero que necesite pronto.

Sobre la posición del jugador, el texto legal es más prudente que las conversaciones de bar: el artículo 2 del Reglamento prohíbe lo no previsto expresamente y el artículo 8 de la ley faculta a la Secretaría para clausurar locales no autorizados, mientras la Secretaría ha reforzado su poder para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. Una multa o un delito para quien simplemente apuesta en un sitio sin permiso no está establecido, así que aquí no se afirma ni un castigo ni una exención. La comparación honesta es otra: una casa con permiso aporta un recinto legal mexicano, un permiso de la Secretaría, controles de identificación y lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado; una casa offshore no aporta nada de eso, y los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. La zona offshore queda descrita como lo que es: sin protección local, sin marca que valga la pena nombrar aquí y sin detalle de depósitos ni de bonos.

Impuestos: quién retiene y cuánto

Esto es un modelo de referencia, no asesoría fiscal. Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), es de 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida en el texto: la ley leída solo habla del “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso no se escribe aquí que sea 50 % de lo apostado ni 50 % del ingreso bruto. Además, los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Del lado del jugador, los premios son ingreso conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, siempre que provengan de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, cerca de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios que superan $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Falta el caso incómodo. El artículo 137 cubre los premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Ante esa duda, la posición correcta es una sola: consulta a un contador o asesor fiscal. Y hay un detalle práctico que vale más que cualquier bono: esos 1 %, 6 %, 21 % y 50 % no los ves en el boleto. Aparecen cuando el dinero se mueve.

Juego responsable y protección del jugador en México

Aquí el sistema mexicano es más delgado de lo que la publicidad sugiere, y conviene decirlo sin adornos. No existe un registro nacional de autoexclusión. Nada. Un jugador que quiera cerrarse la puerta en todo el mercado no tiene una ventanilla donde hacerlo, y lo único disponible son herramientas internas de cada casa: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria, que es lo que las marcas enumeran en sus propias fichas de tienda de aplicaciones. La autoexclusión en México es un pacto con una casa, no con el sistema, y eso deja la puerta abierta en la siguiente pestaña del navegador.

Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal, ni una cifra estatutaria de edad. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores permanecer en las áreas de apuesta de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número; en la práctica son las marcas las que escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. El de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

De todo eso, lo más útil para un lector es la combinación de herramientas que ninguna promoción menciona. Un límite de depósito no impide cumplir un rollover, pero sí impide financiarlo con dinero que no tenías. La pausa voluntaria sirve antes del registro, no después. Y el control de cuenta separada es el que más veces decide si un requisito de apuesta se convierte en problema: un bono vive en el mismo saldo de tu depósito, y las dos cosas se gastan juntas.

Las obligaciones de los operadores ayudan menos de lo que parece. La ley considera el juego una actividad vulnerable frente al lavado de dinero, y las casas reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, pero qué documentos exigen para verificar a un usuario no está fijado en una ley. El control existe para el sistema, no necesariamente para tu presupuesto. Y las iniciativas que endurecerían el marco, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, siguen siendo propuestas sin trámite concluido, así que lo que hoy hay es lo que acabas de leer: herramientas internas, voluntarias y de alcance limitado.

Un bono de registro comparte esa misma lógica en otra escala: es una herramienta de la casa para que abras una cuenta, y la casa decide sus condiciones, su plazo y su tope. Leerlas con calma es la única protección que ninguna resolución judicial te va a dar.

Preguntas frecuentes sobre los bonos de registro

¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?

La casa abona un saldo promocional o entrega una apuesta gratis a cambio de que abras cuenta, y ese saldo queda atado a condiciones: cuánto hay que apostar, con qué momio mínimo y hasta cuándo. Las condiciones viven en los términos y condiciones del sitio, no en el banner. Léelos antes de depositar.

¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono?

El rollover es el múltiplo del bono que hay que mover en apuestas antes de que lo promocional sea retirable; diez veces sobre $1,000 MXN son $10,000 MXN en boletos. El momio mínimo es el precio más bajo que un boleto puede tener para contar en ese requisito.

¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve con la ganancia?

Porque el importe del boleto nunca fue tuyo. En una apuesta gratis aciertas a momio 2,50 con $200 MXN y se abona el beneficio, no el importe: el riesgo lo puso la casa. Pagada con tu depósito, ese importe sí regresa junto con la ganancia.

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Busca el número del permiso y el nombre del permisionario en el pie de página del sitio, y contrasta lo que veas con lo que compilan los directorios de casas legales. La lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos existe pero en la práctica no se puede abrir, así que ninguna cifra que leas es confirmación oficial.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

La casa retiene y emite un CFDI de retenciones. La retención es de 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y de 21 % si lo supera; en la Ciudad de México el impuesto estatal de 6 % lleva el total cerca del 7 %. Los premios superiores a $600,000 MXN al año se reportan. Para tu caso, consulta a un contador.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

En la configuración de la cuenta, donde cada casa ofrece pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria. No existe un registro nacional de autoexclusión, así que el límite vale en esa casa y no en las demás: si necesitas cerrarte el mercado completo, hay que repetir el trámite en cada cuenta.

Escrito por los editores de «Guiademomios».

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